11/06/2005Reportaje a Prensa De Frente, por el sitio enredando, jun 2005
"Nos proponemos hacer una experiencia conjunta con otros colectivos de contrainformación"
En
Prensa De Frente confluimos algunos periodistas, estudiantes (de periodismo y otras cosas), y militantes de distintos movimientos sociales: de desocupados, culturales, barriales, universitarios.
Desde que algunos de nuestros movimientos de pertenencia cobraron fuerza en los últimos años, como el MTD (movimiento de trabajadores desocupados), vimos con creciente preocupación que nuestra realidad sólo era expresada por los medios de comunicación cuando era conveniente a la "coyuntura política", y desde el punto de vista de intereses que no eran precisamente los nuestros. La versión de nuestras acciones y nuestros pensamientos que trascendía era superficial, cuando no deformada con la intención de desvirtuar nuestras luchas. Lo mismo pasaba con la realidad del movimiento estudiantil, o con las actividades culturales que otros compañeros llevaban adelante, que no tenían canales de difusión. Por otra parte, algunos de nosotros que tienen al periodismo como profesión, coincidieron en la necesidad de impulsar otras herramientas de información que les permitieran expresarse con libertad y fueran más fieles a los intereses de los sectores populares, y menos atadas a la lógica empresarial que reina en los grandes medios de comunicación.
Este proceso pasó por distintas etapas. La necesidad de mostrarle al resto de la sociedad la realidad que vivimos, o explicarle los motivos de los conflictos sociales cuando estallan, nos llevó en un primer momento a convocar, perseguir, insistirle a los movileros o productores de los programas informativos de los grandes medios para que reflejaran la realidad en los barrios humildes, los emprendimientos productivos, o difundieran un festival artístico solidario, o explicaran los cuestionamientos de los estudiantes a las políticas universitarias. Al notar que nuestra insistencia no lograba torcer la agenda informativa que siempre tenía que ver más con las necesidades de los gobernantes de turno o los intereses económicos que muchas veces son contrarios a nuestros intereses, empezamos a pensar que, así como teníamos que construir, desde las bases, otra realidad social, también debíamos construir otra realidad informativa y comunicacional. Vemos que, como sucede con las organizaciones populares, en los proyectos de comunicación alternativa hay todavía mucha dispersión, falta más unidad, y vocación de salir de lo "marginal", en el sentido de aspirar a generar herramientas de información populares, pero también masivas y que disputen la construcción del discurso hegemónico que establecen las corporaciones mediáticas en la realidad de nuestro país. Prensa De Frente es, para nosotros, una pequeña herramienta, que nos sirve como experiencia formativa, nos permite dar a conocer nuestra realidad, pero sabemos que nuestro alcance es limitado: nos proponemos hacer una experiencia conjunta con otros colectivos de contrainformación con el objetivo de confluir, con el tiempo, y dar forma a periódicos, radios, y por qué no canales de televisión que potencien una nueva comunicación popular.
¿Creen que los medios "tradicionales" no abordan (o quizás lo hacen incorrectamente) aquellas causas que los movilizan como movimientos sociales?
Aprendimos que los grandes medios estigmatizan lo que es "políticamente incorrecto", y para ellos la pobreza, la juventud, la rebeldía, la marginación, la lucha social, la política hecha desde los trabajadores o los excluidos, todo eso es políticamente incorrecto. Y lo es porque atenta contra el sistema de lo "políticamente correcto", donde abundan las operaciones de prensa de los funcionarios y los políticos, donde priman los intereses económicos de los factores de poder real en el país, poder del cual los grandes medios, como empresas y como factores de construcción de consensos, son parte.
¿Qué significaría desde esta óptica ser periodista, en qué consistiría el oficio del periodista?
Desde nuestra óptica el periodista no puede estar desvinculado de la realidad social en la que está inmerso, y eso implica tomar partido.
Un periodista puede elegir recibir un costoso regalo de una empresa multinacional, o aceptar los condicionamientos políticos del medio en el que trabaja y adaptarse a eso: entonces criticará a los piqueteros cuando cortan rutas porque impiden el tránsito, pero no dirá nada cuando la empresa que tiene la concesión de los peajes aumente las tarifas e impida circular a quien no pueda pagar; o callará cuando se entere que en el diario en el que trabaja no permitieron que se publique tal información.
Esa es una forma de tomar partido: así está aportando su indiferencia o complicidad para que todo siga como está (y como están, las cosas no están precisamente bien).
Otra forma de tomar partido es buscando desarrollar su labor sin aceptar condicionamientos, siendo sensible a la realidad que lo circunda, poniendo en práctica algunos elementales valores éticos: nosotros vemos que esta otra opción lleva a un compromiso con las necesidades y luchas de los distintos sectores del pueblo postergados, y este compromiso se vuelve crecientemente antagónico con los intereses de los grandes medios empresariales.
Por eso creemos que, aunque incipientes, son necesarias las nuevas herramientas comunicacionales e informativas que van surgiendo al calor de las nuevas experiencias de organización social. Porque a través de estas nuevas herramientas se canalizará todo ese compromiso de los que estén dispuestos a comprometerse.
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