23/10/2006DOS INVESTIGACIONES DE MARIANO PACHECO
Del Piquete al Movimiento
Estas dos trabajos de Mariano Pacheco son definidos por Daniel Campione como "una narración «desde adentro» del proceso de luchas y discusiones que dio lugar a la conformación de un sector del movimiento de trabajadores desocupados, desde los arranques iniciales hasta las vísperas del 20 de diciembre de 2001". Desde una militancia activa Pacheco rescata el crecimiento que tuvieron las organizaciones de desocupados, los debates que se generaron y las diferencias, al igual que la generación de nuevas prácticas y valores en estos movimientos.
Para descargar el informe completo, hacer clic con el botón derecho del mouse sobre el gráfico de la izquierda y presionar "Guardar destino como" (en I. Explorer) o "Guardar enlace como" (en Firefox). El documento está en formato PDF.
Para descargar el informe completo, hacer clic con el botón derecho del mouse sobre el gráfico de la izquierda y presionar "Guardar destino como" (en I. Explorer) o "Guardar enlace como" (en Firefox). El documento está en formato PDF.
Presentación de Miguel Mazzeo al trabajo:
Este trabajo de Mariano Pacheco contribuye a reconstruir una experiencia de recomposición del campo popular en la Argentina, experiencia que va desde la fugacidad del estallido a la conformación de organizaciones con capacidad de sostener el conflicto en el tiempo. El trabajo da cuenta de una experiencia personal, presenta de este modo los límites de la subjetividad y la parcialidad y las ventajas de la vivencia directa y del narrar «desde adentro». En líneas generales contribuye al análisis de la experiencia piquetera, como fenómeno histórico y no como estructura.
El autor es un joven que inició su práctica militante mientras promediaba la ofensiva más cruda del capital, cuando el Estado (en su faceta social) se retiró, cuando el fracaso de la izquierda se hizo más notorio. Se formó, de este modo, en una práctica que reivindica la fuerza del trabajo molecular, que enseña con el cuerpo (porque la gestaron los cuerpos solidarios en acción), que apuesta a la politización de las intervenciones cotidianas, que mide las cosas por sus procesos (además de sus resultados). Así desarrolló una predisposición a aceptar que las creencias y las prácticas pueden cambiar juntas bajo la presión de la experiencia colectiva, capacidad que se refleja en el trabajo.
El autor no se instala en la paz política que la democracia argentina ofrece a unos pocos, sino opulentos, por lo menos relativamente prósperos. Por el contrario, está instalado en el núcleo de la contradicción y el desgarramiento, en el lugar de las frustraciones individuales y colectivas pero también en el lugar de la esperanza que sobrevive a tanto recule.