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06/03/2006
www.masacredeavellaneda.org: usos alternativos de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación

por Natalia Vinelli para Prensa De Frente


Presentamos a continuación un trabajo de Natalia Vinelli sobre la experiencia del sitio web que cubrió el juicio por la masacre de avellaneda. Entre otros aspectos se analizan cuáles fueron los logros obtenidos por el proyecto, la posibilidad de reunir varios lenguajes informativos y diferentes tipos de discursos en un mismo soporte; alcances y limitaciones del uso de tecnología por parte de los movimientos sociales.


El diario del juicio

"Empezamos este trabajo por necesidad. Nos resultaba imprescindible indagar a fondo en lo que había pasado aquel 26 de junio. Conocer en detalle los pormenores de la represión y entender la profundidad con la que se había planificado una masacre que nos tuvo como blanco. [...] Fuimos buscando respuestas, reafirmando las certezas, por medio de un trabajo novedoso para nosotros: aprendimos a leer un expediente judicial, a revisar un archivo periodístico, a tomar apuntes de horas y horas de filmaciones, a consultar nuestras propias fuentes, a chequear los datos. Y cruzamos ese trabajo con lo que ya sabíamos hacer: los balances colectivos entre los compañeros, la socialización de la información y el análisis político, las charlas y debates permanentes que van construyendo nuestras definiciones y nuestro Movimiento. Entonces nos propusimos contar esta partecita de la historia de lucha de nuestro pueblo. Contarla desde nosotros y por boca nuestra: los piqueteros."
MTD Verón – Frente Popular Darío Santillán
Darío y Maxi, dignidad piquetera



Casi tres años después de la salvaje represión en el Puente Pueyrredón comenzó el juicio oral y público que se le siguió a los responsables materiales de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.

Como sucedió con el libro cuyos párrafos abren estas líneas, los movimientos de trabajadores desocupados que aquel 26 de junio de 2002 protestaban en Avellaneda –muchos de ellos nucleados hoy en el Frente Popular Darío Santillán- se lanzaron de lleno a trabajar en la creación de una herramienta que les permitiera contar con su propia boca el desarrollo del proceso legal que culminó con las sentencias de prisión perpetua para los policías Alfredo Fanchioti y Alejandro Acosta.(1)

De esa necesidad de contar, de intervenir para “construir otra realidad informativa y comunicacional” de la misma manera que se construye, “desde las bases, otra realidad social”, nació Masacre de Avellaneda(www.masacredeavellaneda.org). El diario del juicio escrito por los compañeros de las víctimas.

Masacre es una sección especial de Prensa De Frente (www.prensadefrente.org), una publicación on-line de carácter amplio donde participan militantes de las distintas agrupaciones del Frente Popular Darío Santillán (FPDS) junto con estudiantes, periodistas y fotógrafos que no pertenecen al Frente. Dedicada a la cobertura completa del juicio, la sección experimentó con lenguajes y formatos, aportó materiales para la querella e informó a los periodistas y al público en general acerca de cada una de las audiencias, el desarrollo de la causa y las actividades de homenaje realizadas a lo largo de los casi ocho meses en tribunales.

Del equipo de Prensa De Frente, unos 12 militantes entre porteños y platenses, tres se dedican a tiempo completo a la redacción de Masacre..., aunque el número fue variando de acuerdo con las necesidades: cuando el juicio arrancó, la mayoría puso su tiempo en función de ese trabajo. Sobre todo porque, como explica Ezequiel Arauz, si desde el inicio la idea estaba clara también era cierto que “no sabíamos muy bien cómo íbamos a sostenerla. Después vimos que ese seguimiento diario del juicio en el único lugar en el que se estaba haciendo era en la página; esa sensación de que nosotros estábamos presentes se notaba y al mismo tiempo nos alentaba”.(2)

Las audiencias en los Tribunales de Lomas de Zamora no dejaban lugar a dudas: los periodistas de los medios hegemónicos, ante los innumerables recovecos de la causa, llevaban consigo las impresiones bajadas de la web: “Quién es quién en este juicio”, los resúmenes de los expedientes, los responsables políticos e intelectuales, las evidencias, los nombres de los abogados y sus representados, los contactos de prensa, en fin, la producción en texto, audio e imagen realizada por los redactores y cronistas de Masacre... “Eso nos animó –dice Pablo Solana- porque vimos que había un vacío informativo y de seriedad en el seguimiento de la información”.(3) Así la página se transformó, como señala Federico Deyacobbi, “en una fuente de información para los medios masivos”.(4)

El proyecto nació a fines de 2004 como resultado de la articulación entre movimientos, periodistas militantes y comunidades de software libre. La convergencia de distintas culturas (las culturas organizativas de base, las tradiciones políticas populares, la net-culture europea, el movimiento antiglobalización, la bohemia) dieron por resultado un producto periodístico alternativo y potente que, recuperando los hábitos de cooperación enquistados en el origen de la red, fue laboratorio de todo un proceso de experimentación centrado en los usos sociales de Internet.

Esta apropiación no hubiese sido posible sin una estrategia de formación en el manejo de la tecnología por parte de las organizaciones populares; también para el entrenamiento en técnicas periodísticas, en algunos casos aprendidas sobre la marcha, “en vivo y en directo y con plena audiencia desarrollándose”, tal como relata Carina López Monja.(5) Sólo con una estrategia de conjunto es posible enfrentar las desigualdades en la “capacidad de saber qué hacer con lo que se aprende” (Castells, 1999:5); por eso aquí hablamos de sujetos colectivos y no de individuos. La confección del libro Darío y Maxi, dignidad piquetera es una buena muestra de esto y en el caso de los medios on-line que presentamos funciona como experiencia acumulada.

Lo que sigue entonces es una exploración sobre los usos sociales de la red de redes a partir de la convergencia entre “sensibilidad social” y “actitud tecnófila” (Pasquinelli, 2002). Nos interesa el tratamiento de Masacre de Avellaneda en particular porque cumplió objetivos específicos recortados en el tiempo, se articuló como sección en el marco de una política de medios mayor (Prensa De Frente), mantuvo su referencia en las asambleas de base y aprovechó el género multimedia. Además, porque condensó muchos elementos que aportan para una noción de lo alternativo en Internet: articulación y dependencia del medio con proyectos de cambio social, flujos distintos a los dominantes, circulación de saberes, cooperación y trabajo en red.

Antes, sin embargo, se hace necesario adentrarnos en algunas consideraciones acerca del carácter de la tecnología, de manera de evitar las lecturas románticas y mecanicistas que depositan en ella la causa del progreso o bien la base de la emancipación. Luego nos detendremos en las alianzas que permitieron la existencia del proyecto, la hibridación de distintos medios y géneros (multimedia), los modos de trabajo y la conceptualización del medio a partir de una construcción política más allá del soporte de la comunicación.

¿Milagros de la técnica?

Señalamos párrafos más arriba que la apropiación tecnológica que dio lugar los proyectos web Prensa De Frente y Masacre de Avellaneda es el resultado de una práctica colectiva. Pero esta apropiación es sumamente compleja: si por un lado obliga a contestar al discurso dominante de la tecnología redentora, promotora del progreso y el bienestar, desde una comprensión que la entienda como resultado de múltiples determinaciones sociales y estructurales; por el otro requiere tener en cuenta para el análisis la pobreza y la exclusión de las amplias mayorías y sus consecuencias en el nivel de conectividad, acceso y formación básica para el manejo de las herramientas info-comunicacionales.

El discurso promocional al que nos referimos (una reedición de los supuestos positivistas), se basa en la sobredimensión del rol de la técnica en los procesos sociales: todos los avances a lo largo de las últimas décadas, y fundamentalmente aquellos asociados a los saltos tecnológicos en comunicación, conllevaron “la promesa de un mayor bienestar” conforme el progreso se materializara (Becerra, 2003: 24 y 25). En este sentido bastaría con ensanchar las bondades de las nuevas tecnologías para superar el atraso, mejorar la calidad de vida y profundizar la democracia: como reza el Informe Bangemann,(6) “la presencia extendida de nuevos instrumentos y servicios de información ofrecerá interesantes oportunidades [para] construir una sociedad más justa y equilibrada” (citado en Becerra, 2003:24).
Este discurso de la neutralidad de la tecnología y su capacidad democratizadora se asienta “en la agenda que durante los noventa fue configurando el proyecto mismo de la Sociedad de la Información [,...] sustentada en objetivos principalmente económicos de orientación libremercadista” (Becerra, 2003:27). En otras palabras, las políticas de autorregulación del mercado, predominio del capital financiero, desregulación, privatización y re-regulación de las telecomunicaciones y otras empresas productivas y de servicios (proceso que arrancó promediando los 70 para profundizarse fuertemente durante la década pasada)(7) se entrelazan productivamente con la ideología del progreso y los “milagros” de la técnica.

En lo que hace específicamente a Internet, esta perspectiva mecanicista se plasma en la extrapolación de algunas de sus características iniciales(8) y su impresión en el tejido social: si la arquitectura de la red de redes es abierta, horizontal y descentralizada, entonces su desarrollo favorecerá la democracia directa y la comunicación igualitaria. De este modo, desprovista de las relaciones sociales que subyacen a su producción, circulación y consumo, “la tecnología es considerada como una variable independiente que se torna en la causa primaria del cambio social” (León, Burch y Tamayo, 2001:12).

Sin embargo, como sostiene Manuel Castells, si las nuevas tecnologías de la información y la comunicación “tienen un impacto fundamental sobre las sociedades y por ende sobre las ciudades y regiones, [...] sus efectos varían de acuerdo a la interacción con los procesos políticos, sociales y culturales, que dan forma a la producción y al uso de los nuevos medios tecnológicos” (Castells,1995:22). Atender a esta “mediación histórica realizada por la organización social entre el potencial de las nuevas tecnologías y sus efectos en la realidad” (Castells, 1995:21) implica -desde nuestra perspectiva- reconocer cómo operan las desigualdades sociales en la apropiación de la tecnología.

En la actualidad, menos del 10 por ciento de la población mundial tiene las posibilidades materiales y simbólicas para disfrutar de Internet y sus proclamadas características democratizantes. De ese porcentaje, según cifras de septiembre de 2002, casi las dos terceras partes corresponden a los países ricos: 368,4 millones de internautas se reparten entre Europa, Estados Unidos y Canadá, mientras que en América Latina el número de personas conectadas a la web desciende a 33 millones y, en el continente africano, a 2,1 (Nua Survey, citado en Becerra, 2003:63). ¿Bastaría con poblar el mundo de computadoras y garantizar el acceso a la red para superar esta distancia?

De acuerdo a lo que aquí planteado, la respuesta es no. Básicamente porque en estas páginas se parte de la consideración de una sociedad atravesada por profundas desigualdades de clase y desigualdades regionales, lo cual implica que quienes “están en mejor condición para beneficiarse de las ventajas de las nuevas tecnologías y del acceso a los nuevos recursos de información y conocimientos son quienes de antemano tienen mejores condiciones” para usufructuarlas (León, Burch y Tamayo, 2001:61).

Las desigualdades que hacen a la infraestructura de entrada a la red se basan (y a la vez determinan) las competencias necesarias para abordar esa entrada, manejar el software y el hardware (lo cual, de acuerdo con la correlación de fuerzas existente, puede abrir o no la posibilidad de un uso distinto al impuesto por los flujos dominantes) y desarrollar habilidades para el manejo de la información (es decir, saber hacer las preguntas pertinentes). Además, el simple uso de un dispositivo tecnológico por parte de sujetos que se propongan una práctica alternativa no implica en sí mismo una ruptura con las lógicas dominantes si no se alteran completamente las formas de su uso, y con ello, las prácticas y el vínculo comunicacional dominante que el medio propone.

En este sentido, Internet aparece como terreno de disputa: si bien por un lado la lógica de la rentabilidad está marcando aceleradamente las reglas del juego, por el otro cada vez son más los proyectos militantes como Prensa De Frente y su sección Masacre de Avellaneda que recurren a los recovecos de la web para coordinar, difundir sus proyectos y establecer alianzas. Esto implica no solamente acceder, “ser usuarios”, sino fundamentalmente avanzar en un aprendizaje colectivo que permita entender las lógicas de funcionamiento de la red de redes para subvertirlas y sacar el mayor provecho posible. Al menos, eso fue lo que enseñó el movimiento antiglobalización en 1999: la utilización del mundo on-line para la acción off-line potenció la acción de cada uno de los sectores y generó acuerdos tácticos y estratégicos entre diversas experiencias.(9)

Alianzas en línea

Las organizaciones sociales y políticas que aspiran a realizar una utilización plena de las potencialidades de Internet deben destinar una parte de los esfuerzos a conocer el espacio de acción sobre el cual intervendrán. De manera que la capacitación en el manejo de las herramientas info-comunicacionales y el entendimiento de sus lógicas aparece en la base de cualquier consideración sobre los usos sociales de la red destinados a poner en práctica formas y sentidos alternativos.

En el caso que nos ocupa, esta capacitación inicial fue parte de un acuerdo realizado entre los Movimientos de Trabajadores Desocupados hoy nucleados en el Frente Popular Darío Santillán, mediactivistas locales y militantes italianos especializados en el desarrollo de software libre, quienes trabajaban en la construcción de un servidor propio: autistici / inventati. Su objetivo era lograr la “independencia [respecto] de los servidores comerciales o sometidos al control estatal, para que las organizaciones y movimientos opositores, antiglobalización y antisistema pudieran tener un medio de expresión con libertad”.(10)

Según Sebastián Hacher, por entonces voluntario de Indymedia Argentina y hoy colaborador de Prensa De Frente, “por un lado fue ponernos de acuerdo con el MTD en que había que construir un sitio web, y por el otro acordar con autistici / inventati, un servidor muy profesional que te brinda muy buenas herramientas y con el cual tenés una relación de compañeros”.(11) Así, el acuerdo se tradujo rápidamente en capacitación, alojamiento web sin costo alguno, absoluta libertad de servicio de correo, ausencia de topes para la cantidad de información subida a la red y asistencia técnica permanente y gratuita.

Sobre este piso, Hacher y Julia Masvernat, artista plástica y diseñadora gráfica que ya había colaborado con el MTD en el diseño de arte del libro Darío y Maxi, dignidad piquetera, hicieron la puesta en marcha –técnica y de diagramación- de Masacre de Avellaneda. Ya con la participación de los integrantes de Prensa De Frente, unos meses después rediseñaron el sitio inicial de noticias, originalmente muy elemental. Estos espacios virtuales enseguida quedaron en manos del colectivo de militantes –orgánicos o no- vinculados al FPDS, quienes se fueron formando a partir de un proceso de enseñanza / aprendizaje centrado en la cooperación y basado en la ética hacker.(12)

Hacher y Masvernat dieron los primeros pasos vía chat, experimentaron y compartieron esos saberes y recursos con Pablo Solana, vocero del FPDS. Quién a su vez hizo lo mismo con:

"otros compañeros. Obviamente, hay un contexto muy amigable que favorece esa capacitación en cadena, los problemas son fáciles de ubicar. Es cuestión de ir apropiándose de estas herramientas. En este sentido, una de las cosas que nos ayudaron mucho fue el hecho de trabajar con software libre, que es de código abierto.(13) Esto significa que el programador te ofrece todo su desarrollo para que puedas modificarlo si querés o para que puedas adaptarlo a tus necesidades."(14)



El software utilizado se denomina b2evolution y puede descargarse en forma gratuita desde la web. Debido a que responde a los términos de la General Public Licence (GPL) descriptos por la Free Software Foundation, puede ser redistribuido, copiado y modificado libremente: para ello los usuarios disponen del código fuente del programa, lo cual permite reutilizarlo también para desarrollar programas nuevos, siempre a condición de no cercenar a otros ninguno de los derechos de libre uso (lo único que no se permite es confiscarlo, ya que es fruto de la inteligencia colectiva).(15)

En realidad, este hábito de cooperación e intercambio de herramientas que posibilitó los nacimientos de Prensa De Frente y Masacre... se remonta a los orígenes de las investigaciones en informática, y entonces “era tan normal como compartir recetas de cocina” (Vidal, 2004:47). Pero a principios de los ochenta se vio seriamente limitado por la emergencia de un modelo privatizador y mercantilista que se amparó en la legislación sobre propiedad intelectual para impulsar la industria del llamado software propietario:


"Los programas se empezaron a vender como productos comerciales independientes de las máquinas y sólo con el código binario, para ocultar las técnicas de programación a la competencia. [...Así,] lo que era una práctica habitual se convirtió en un delito: el hacker que compartía el código y cooperaba con otras personas pasó a ser considerado un “pirata”.
(Vidal, 2004:48).



Es frente a esta situación que comenzó a tomar cuerpo la comunidad del software libre, centrada en un modelo de cooperación y producción en red que promovió un uso alternativo y abierto de las nuevas tecnologías, alentando la construcción de foros donde el conocimiento se construye colectivamente y –como señala Solana- “es posible socializar, preguntar y responder. Eso nos permitió hacer cosas que el programa en principio no contemplaba, como armar una galería de imágenes o subir videos que se mostraran por secuencias”.(16)

Estas alianzas de apoyo técnico y formación, resultado de la convergencia entre distintos sectores con intereses comunes, se desarrollaron cada vez más rápidamente en los últimos años. Además facilitaron, según Matteo Pasquinelli (2002), el surgimiento de centenares de experiencias comunicacionales basadas en la web. Entre ellas el autor distingue dos tipos diferentes que, sin embargo, están articuladas: aquellos proyectos


"nacidos en Internet, en los cuales los techie [...] tienen un rol central y comportan un alto contenido de innovación, y los proyectos concebidos off-line por las comunidades locales, como los social forum, que en cambio tienen una organización clásica y no tienen visibilidad, porque están menos preparados tecnológicamente. Dos naturalezas diferentes, a menudo y no obstante entrelazadas, que muestran sendos modos de concebir los medios desde abajo. En los primeros no se puede disimular una ideología dominada por las máquinas, una práctica orientada tecnológicamente, típica de quienes provienen del ambiente techie. En los segundos, el particularismo de las comunidades los torna proyectos interesantes en los límites de sus dimensiones, habitualmente incapaces de articularse con otras realidades. Esta situación hace necesaria una convergencia entre la sensibilidad social y la actitud tecnófila [...]"
(Pasquinelli, 2002).



De esta convergencia nacieron Prensa De Frente y Masacre de Avellaneda, proyectos web pensados como instrumentos para potenciar y difundir la práctica política cotidiana haciéndola más cercana a otras experiencias similares: junto con ellos, el servidor autistici / inventati alberga otros 500 sitios web, 5000 casillas de e-mail y 700 listas de correo organizadas fuera de la lógica comercial, toda una comunidad que debe enfrentar la persecución del Estado italiano y las consecuentes causas, allanamientos y mudanzas obligadas a través de una red resistente:


"Resistente porque fue concebida para prevenir posibles bloqueos o censuras en la comunicación digital ofrecida por nuestros servidores. Y resistente también porque se relaciona con un sueño, el sueño de aportar al desarrollo del conflicto político y social verdadero, que está vivo y necesita instrumentos de comunicación para propagarse y prosperar."(17)



La búsqueda multimedia

La convergencia tecnológica “supone impactos en escenarios relacionados con las culturas de producción, las formas de organización, las rutinas de trabajo, los circuitos de distribución y las lógicas de consumo de los bienes y servicios info-comunicacionales” (Becerra, 2003:91 y 92). En lo que hace a este trabajo, nos interesa particularmente el nivel de servicios (aplicaciones y géneros) hacia los cuales se extienden las lógicas convergentes: la posibilidad de manejar texto, audio, video e imagen en Internet da lugar a los multimedia; es decir, a la hibridación de medios inicialmente divergentes.

Masacre... tiene mucho de la búsqueda de un género propio de la web. Según Hacher, “fue un intento de integrar varias cosas para hacer el producto: distintos lenguajes, soportes y herramientas”.(18) En sus páginas hay crónicas, informes y artículos, todos los capítulos del libro Darío y Maxi, dignidad piquetera, galerías de fotos (del acampe frente a los tribunales, del trabajo barrial, de las manifestaciones y los cortes de ruta) y secuencias fotográficas de la represión del 26 de junio de 2002, que vistas en conjunto permiten “comprender los inicios, la resistencia, los asesinatos y las demás circunstancias que conformaron la Masacre de Avellaneda”.

Esta conjugación de soportes, lenguajes y herramientas favorecen la creatividad en el desarrollo del producto; la articulación entre unas formas multimedia y unos contenidos alternativos mejora la llegada, en términos de seducción del público, y potencia aquello que se quiere comunicar: la sección “Evidencias” es probablemente la que mejor representa este esfuerzo; allí se presentan los hechos según videos y fotografías y a partir de la reconstrucción de las tres secuencias sobre las cuales la fiscalía sustentó su acusación.

Estas reconstrucciones, realizadas mediante animaciones tridimensionales, fotos y videos, fueron elaboradas por la Asesoría Pericial de La Plata, Área de Animación, Maquetería y Planimetría Forense de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Publicados en Masacre..., estos impactantes videos en 3D se encuentran disponibles para descargar en cámara lenta o en tiempo real,(19) y cubren los disparos sobre la avenida Pavón, el fusilamiento de Kosteki, los últimos momentos de Santillán en la estación de trenes de Avellaneda y ubican la posición de las fuerzas represivas y de los manifestantes e incluso la trayectoria de los perdigones desde distintos puntos de mira.(20)

En la sección “Documentos”, por su parte, aparecen los audios de los alegatos de los abogados de las víctimas y la lectura de las sentencias, acompañados por un texto de presentación. Colgados inmediatamente después de que se produjeran, incluyen también la versión desgrabada y, de acuerdo con Arauz –que funcionó como cronista en las audiencias junto con Luis Hessel y Luis Francisco- generaron “un impacto muy grande ya que adentro no está permitido grabar y la única versión que circula es la taquigráfica”. Lo mismo sucedió con el texto de la carta destinada al Ministerio del Interior escrita por Fanchioti desde la cárcel, a la que Masacre... tuvo acceso: a partir de su publicación web fue levantada por distintos medios hegemónicos.(21)

Las pericias, los informes, las declaraciones de los manifestantes sobre los apremios ilegales, golpes y balaceras que sufrieron durante la represión y muchas otras producciones siguieron el mismo camino: las reconstrucciones “aparecieron en un sitio de criminalística colombiano y en la pantalla de Canal 7”, el diario Clarín y el canal de noticias TN citaron la dirección de la página y Página/12 la utilizó como fuente.(22) Como se nutre del copyleft, todo el trabajo circula libremente, colaborando con una planificación de la comunicación que tiene en cuenta la intervención en el terreno de los medios masivos a través de la política de prensa del FPDS y con los medios alternativos, a través de acuerdos que contemplan tanto la acción como la representación.

Como parte de esos acuerdos, Masacre... presenta informes de otros medios alternativos nacionales y extranjeros, entre ellos los cortos del Noticiero del Sur, un proyecto que forma parte de TV Vive –“una de las televisiones más grandes de Latinoamérica que todavía mantiene la génesis del funcionamiento de las televisiones comunitarias”-; videos de y sobre el 26 de junio, audios y filmaciones de Darío Santillán en su lucha cotidiana y testimonios en mp3 grabados por Indymedia Argentina durante la represión.

El manejo de todos estos soportes y su tratamiento de conjunto superan la mera traducción de formatos de la cultura off-line a la cultura on-line. En Masacre... el multimedia aparece como una búsqueda que se orienta y fortalece con los meses de militancia frente al juicio, y la posibilidad de alcanzar el género digital se abre con la misma potencialidad que la capacitación tecnológica: a partir de la cooperación y la producción en red. En consecuencia, un recorrido integral del sitio deja ver que las distinciones entre los distintos medios, antes nítidas, comienzan a desdibujarse dando lugar a la convergencia (León, Burch y Tamayo, 2001:29).

Organización del trabajo

Un elemento fundamental de la labor desarrollada en Prensa De Frente y en Masacre de Avellaneda está vinculado con la inmediatez del trabajo periodístico que realizan. Por eso utilizan un software que les permite subir las noticias al instante desde cualquier locutorio o cyber café, lo cual –sumado a la cobertura diaria y al involucramiento con los hechos que se narran- les brinda ciertas ventajas a la hora de disputar el sentido contra las grandes empresas de la información: “Vos podés estar adentro de la sala de audiencias, salir y en 20 minutos tener la crónica corregida y diseñada en la web”, explica Carina López Monja. Para ello, sólo hace falta una clave y seguir las instrucciones.

Además, el programa facilita el trabajo colaborativo: uno de los formularios presenta distintas opciones de estado, que incluyen “publicado” (el artículo queda a la vista del público), “protegido” (sólo lo ven los miembros, lo cual permite debatir) y “borrador” (materiales que deben ser chequeados o que necesitan confirmación de fuentes). De esta forma el trabajo se optimiza y los responsables de edición de Prensa De Frente “se pueden concentrar en la corrección de las notas sin tener que cargarlas directamente al sistema”.

La clave permite administrar las noticias, ubicarlas en diferentes secciones y previsualizarlas antes de su publicación. Y “si un compañero está en los tribunales y puede mandar la información pero no tiene tiempo de corregirla, la deja en borrador y otro la edita. Esto nos permite trabajar de conjunto y en forma simultánea”.(23) Lo mismo sucede con las fotos, los audios y los videos.

Esta organización del trabajo es posible porque se basa en relaciones de confianza e intereses comunes: todos los temas y el reparto de responsabilidades se discuten en las reuniones semanales y en los plenarios del colectivo, donde –como señala Solana- “se definen todas las políticas y no simplemente los aspectos técnicos en lo comunicacional de políticas que se resuelven en otro lado”. Esto es lo que permite la participación en un mismo medio de militantes organizados en un frente político y social y de otros, no orgánicos, pero que comparten el objetivo de difundir las “noticias de los movimientos populares por el cambio social”.

En los encuentros se discute la necesidad de trabajar con un editor de fotografía, se organizan talleres de redacción y diseño de campañas de prensa, se evalúan los criterios de selección y tratamiento de la información, se debate sobre el análisis político de coyuntura y se planifica el trabajo. Es allí donde se toman las decisiones centrales y se aceita el funcionamiento del colectivo:

"Por ahí vemos que hay un buen laburo, como el que hicimos para cubrir las protestas en Mar del Plata por la presencia de Bush. Fue coordinado, trabajado, pensado. Pero de repente alguien manda un correo al grupo diciendo “pasa tal cosa, ¿quién lo cubre?” y queda colgado. Entonces lo que hicimos en la última reunión fue definir dos o tres responsables por sección; de esa manera si alguien no puede hay dos más para encargarse.

(24)

Por otra parte, y si bien “a priori hay una subestimación del trabajo que se hace en Internet y fundamentalmente de los desarrollos periodísticos no profesionales sino militantes, como el caso nuestro”,(25) durante los casi ocho meses de duración del juicio la página de Masacre de Avellaneda se mantuvo con información constante y de calidad, producto de la presencia de sus integrantes en todas las audiencias. Esa presencia se tradujo en un promedio de 800 visitas diarias al portal, sumadas a la cantidad de envíos por correo electrónico(26) y a la publicación de sus contenidos en numerosos sitios alternativos. Pero a lo largo de las audiencias hubo momentos de tranquilidad y también otros que generaron picos de consulta, alcanzando –de acuerdo con las mediciones que ofrece el software utilizado- las 2000 lecturas diarias: un número “bastante interesante para lo que puede llegar a ser una prensa popular hoy”.(27)

Entre esos destinatarios se cuenta la construcción de una agenda con una buena cantidad de contactos periodísticos y una amplia red de organizaciones populares, sobre todo del interior del país, que siguen paso a paso la información. De hecho, “cada vez que el Frente lanza una medida de lucha nos llaman programas de radio y compañeros de San Luis, Bariloche, Salta...”.(28) Lo mismo sucede con las noticias calientes del juicio, como la difusión de los alegatos o la inclusión en la causa a través de la querella de una imagen aportada por Masacre..., que muestra al parapolicial Francisco Robledo portando una Itaka durante la represión del 26 de junio:


"Teníamos ese registro fotográfico y el fiscal no lo tenía, o no lo podía conseguir, entonces se encargaba de descalificar nuestro trabajo en la misma sala de prensa del juicio: llegó a decirles a los otros periodistas que la habíamos trucado. Finalmente esa fotografía terminó sirviendo como evidencia, como un argumento más para la condena. Robledo es un tipo que se hizo pasar por policía; en la foto aparecía portando un arma y justamente la acusación era por usurpación de títulos y honores, porque los testimonios indicaban que había estado deteniendo compañeros. Su defensa decía que pasaba por la esquina y que decidió “ayudar como lo haría cualquier ciudadano”, pero entonces, ¿qué hacía con una Itaka en la mano? Eso lo aportamos nosotros."(29)



En el trabajo desarrollado por Masacre..., entonces, lo que se busca por un lado es trascender lo meramente comunicacional, generando acciones a través del medio y convocando a participar. Y, por el otro, enfrentar “la construcción del discurso hegemónico que establecen las corporaciones mediáticas en la realidad de nuestro país”, a partir de la intención de crear nuevas herramientas de información populares que tiendan a la masividad en tanto desafío: por eso Solana concluye que “ésta es una pequeña herramienta más, una herramienta que nos sirve como experiencia formativa”.(30)


La conceptualización del medio

Prensa De Frente y su sección especial Masacre de Avellaneda no están pensados como medios aislados. Por el contrario, asientan su referencia en el movimiento de base, en las asambleas y en las posibilidades de encuentro en el mundo físico. No se trata de una militancia en los medios sino de una militancia que tiene en éstos interesantes herramientas destinadas a generar consenso alrededor del propio proyecto. Y que además –como ya señalamos- permiten generar acciones, sean éstas materiales, de concientización, de cooperación e intercambio o de formación.

Según López Monja, es por estos motivos que la concepción del medio fue:

"de entrada plural. Pensábamos en llegar a públicos distintos desde nuestras propuestas. Por un lado teníamos el objetivo de que fuera primera fuente de información para las agencias, para los diarios, pero también pensábamos en un público de organizaciones sociales, gente suelta, público en general. Y en ese sentido trabajamos las secciones, a partir de distintas visiones: el día a día del juicio, los homenajes, los audios con la voz de Darío, las fotos, los videos, la agenda de actividades y el acampe de 40 días frente a los tribunales."(31)



Obviamente, esta completa cobertura y su inmediatez no hubieran sido posibles sin la articulación del sitio con el proyecto de los movimientos de trabajadores desocupados, con los abogados de las víctimas y sus familias: al ser parte de la misma construcción política y social, los integrantes de Prensa De Frente tuvieron acceso a materiales difíciles de ubicar para quienes no estuvieran involucrados con la causa ni tuvieran esa relación de confianza que se cimienta en el camino compartido y la militancia diaria. Lo cual sirvió, a su vez, para extender la participación en el medio a los sectores excluidos de la utilización de las nuevas tecnologías: como señala Solana,


"yo milito en un barrio en Monte Chingolo y la forma que tengo de socializar nuestro trabajo en Internet es imprimiendo la información. [...] Me vas a decir que los compañeros no participan en el chat o no cuelgan comentarios: eso es cierto, pero está la asamblea y es ahí donde se discute. El debate se da en esos ámbitos.(32)"



Es por esta conceptualización que la tecnología no aparece absolutizada: se trata de un instrumento reapropiado donde es posible volcar “lo que ya se sabía hacer” (balances colectivos, socialización de la información, análisis y debate) en el encuentro entre las prácticas de los movimientos populares y los hábitos de funcionamiento en red de las comunidades de software libre y ética hacker. Lo cual conduce, también, a una lectura distinta del proceso periodístico que no lo desvincula de la realidad social en la que está inmerso. Y eso, afirman, implica “tomar partido”:


"Un periodista puede elegir recibir un costoso regalo de una empresa multinacional, o aceptar los condicionamientos políticos del medio en el que trabaja y adaptarse a eso: entonces criticará a los piqueteros cuando cortan rutas porque impiden el tránsito, pero no dirá nada cuando la empresa que tiene la concesión de los peajes aumente las tarifas e impida circular a quien no puede pagar, o callará cuando se entere que en el diario donde trabaja no permitieron que se publique tal información. Ésa es una forma de tomar partido: así está aportando su indiferencia o complicidad para que todo siga como está.(33)"



Prensa De Frente también “toma partido”. Pero –a diferencia de las empresas periodísticas que se describen a sí mismas como “independientes” para naturalizar su mirada y ocultar su pertenencia de clase- hace explícita su vinculación y su dependencia de un proyecto de cambio social. Es decir, hace manifiesta su inserción en un polo específico de la lucha de clases y es en ese marco que se articula con otros colectivos de acción política y comunicacional: por eso la propuesta es hacer una experiencia conjunta entre distintos espacios, compartir “con las asambleas de Monte Chingolo la información que difunde COPENOA sobre las luchas de General Mosconi y a la inversa. La web es un buen método de intercambio y de socialización de la información”.(34)

Desde el inicio del juicio, Prensa De Frente se propuso registrar a través de Masacre..., con profesionalidad y compromiso, “todo lo relacionado con el reclamo de justicia por los asesinatos de Maxi Kosteki y Darío Santillán”. También, dar la batalla por hacer oír la propia voz. El intenso trabajo de esos casi ocho meses tiene su antecedente en otro esfuerzo, el de la investigación plasmada en Darío y Maxi, dignidad piquetera. “Si ese libro describió la dinámica de las luchas sociales y la decisión represiva del Estado”, las 750 fojas del fallo con los fundamentos de las condenas a los responsables directos de los asesinatos (que Masacre... publicó en forma exclusiva) “seguramente constituyan un buen complemento, en tanto expresan con minuciosidad los aspectos técnicos y materiales de la represión, y ratifican que hay responsabilidades por sobre los policías que quedan sin investigar”.(35)

Se abre ahora, entonces, un nuevo desafío: se trata de pensar nuevas herramientas para asumirlo.


Enero, 2006



Notas:
1.- Otros cinco policías fueron condenados con penas de entre dos y cuatro años por encubrimiento, y un sexto, ex policía, por “usurpación de títulos y honores”. El juicio oral y público finalizó el 9 de enero de 2006 y sólo juzgó a los responsables materiales de la masacre del Puente Pueyrredón. Las familias de Santillán y Kosteki, sus compañeros y las víctimas de la represión (hubo numerosos heridos con balas de plomo) siguen la lucha por el castigo para los responsables políticos y autores intelectuales: Eduardo Duhalde (presidente en ejercicio al momento de la represión), Juan José Alvarez (ex secretario de Seguridad), Jorge Matzkin (ex ministro del Interior), Jorge Vanossi (ex ministro de Justicia), Alfredo Atanasof (ex jefe de Gabinete), Carlos Soria (ex jefe de Inteligencia), Oscar Rodríguez (ex vice jefe de Inteligencia) y Felipe Solá (gobernador de la provincia de Buenos Aires). Una investigación exhaustiva sobre el tema puede encontrarse en MTD Aníbal Verón, 2003.
2.- Ezequiel Arauz, entrevista realizada en diciembre de 2005.
3.- Pablo Solana, entrevista realizada en diciembre de 2005.
4.- Federico Deyacobbi, entrevista realizada en diciembre de 2005.
5.- Carina López Monja, entrevista realizada en diciembre de 2005.
6.- El Informe Bangemann es un documento de la Comisión Europea titulado Europa y la sociedad global de la información, Bruselas, 1994. Allí se condensa el intento por definir el proyecto de la llamada “Sociedad de la Información”. El informe impulsa la liberalización del sector de las telecomunicaciones y otorga al mercado un papel activo de regulación, además de orientar políticas de cohesión social. Su par estadounidense, el proyecto de las “autopistas globales de la información” va en el mismo sentido: inversión, competitividad, reglamentación flexible. Ambos proyectos se enmarcan en la ideología del progreso. Para profundizar en este tema, consultar Becerra 2003.
7.- De acuerdo con Castells (1995:25), “el hecho de que [las nuevas tecnologías] florecieran en sus aplicaciones potenciales en el momento en que el capitalismo se estaba transformando para entrar en una nueva etapa de desarrollo es de una importancia fundamental”. El autor bautiza a este nuevo modo de desarrollo como “modo informacional”. Para un análisis crítico de la obra de Castells puede consultarse Katz, Claudio, "El Enredo de las Redes", en Revista Voces y Culturas nro. 14, 1998, pp. 123-140.
8.- No es nuestra pretensión desarrollar aquí una historia social de Internet y de las condiciones de su surgimiento. Simplemente queremos citar la convergencia de sectores que le dieron origen (científico, de investigación militar y contracultural; más tarde el comercial) y el resultado plasmado en una arquitectura descentralizada, abierta y horizontal que aún no ha podido ser controlada y que alberga desarrollos actuales de software libre e intervenciones políticas y culturales de los espacios de mediactivismo. Para ampliar, consultar Castells (1999) y Sterling (2004).
9.- La puesta en marcha de articulaciones regionales y mundiales vía Internet permitieron organizar las protestas contra la cumbre de la Organización Mundial de Comercio (OMC) realizada en Seattle, en 1999. El resultado de ese esfuerzo se tradujo en una movilización de 50 mil personas, la participación de 1500 organizaciones de todo el mundo (sindicatos, ecologistas, intelectuales, mujeres, indigenistas, partidos, etc.) y la realización de protestas simultáneas en más de 30 países.
10.- Pablo Solana, op. cit. El servidor se sostiene mediante donaciones y trabajo voluntario.
11.- Sebastián Hacher, entrevista realizada en diciembre de 2005.
12.- La ética hacker se basa en la colaboración entre programadores y usuarios web y su consecuente producción cooperativa de conocimiento. Recupera los orígenes de Internet y enfrenta la actual lógica comercial e individualista de la red.
13.- El código fuente es lo que escribe el programador. El hecho de que sea abierto es fundamental para poder copiarlo, modificarlo o reutilizarlo.
14.- “Por ejemplo, vos tenés una necesidad de subir seis noticias por día y el software está diseñado para que sean ocho, todas iguales. O querés resaltar las tres primeras. Esto es personalizar tu sitio en función de tu criterio y tus necesidades. Entonces podés meter mano en las plantillas del diseño de la página y personalizarla”. Pablo Solana, op. cit.
15.- La Free Software Foundation fue creada en 1985 por Richard Stallman. Ese mismo año escribió “El Manifiesto GNU” y en 1989 apareció la primera versión de la GPL, la plasmación jurídica del concepto de copyleft. De acuerdo con Vidal (2004:51), esto garantiza “la libre circulación de los conocimientos contenidos en el software y la posibilidad de que todos contribuyan a su mejora, [...] pues protege el uso en lugar de la propiedad. [...] En el momento en que alguien suprima o añada nuevas condiciones que limiten en algo su disponibilidad [... ] estaría vulnerando la licencia y perdería el derecho a servirse de ese software”. La GPL se nutre de la convicción de que “el deseo de ser recompensado por la creatividad de uno no justifica el privar al mudo en general de toda o una parte de esa creatividad” (Stallman, 1985).
16.- Pablo Solana, op. cit.
17.- www.autistici.org
18.- Sebastián Hacher, op. cit.
19.- También incluyen instrucciones para ver los videos y recomendaciones en caso de no lograrlo, ya que se encuentran comprimidos para aligerar el tiempo de descarga. Esto incluye enlaces a los programas de descompresión necesarios para bajar exitosamente los videos y las fotos.
20.- Hay secuencias fotográficas de los videos que se relacionan con fotos; imágenes de los canales de aire y de cable y filmaciones del grupo de video militante Ojo Obrero.
21.- La carta adelanta la estrategia de la defensa y “demuestra cómo el comisario se quedó prendido del discurso con el que el entonces presidente Eduardo Duhalde y sus ministros armaron el escenario para la masacre del 26 de junio de 2002”. En www.masacredeavellaneda.org
22.- Pablo Solana, op. cit.
23.- Carina López Monja, op. cit.
24.- Federico Deyacobbi, op. cit.
25.- Pablo Solana, op. cit.
26.- Prensa De Frente realiza envíos periódicos de los principales títulos vía correo electrónico, a una agenda de 13 mil casillas. De todas formas la base no está fidelizada, de manera que el cálculo de recepción es mucho menor y en distintos niveles (lectura de los títulos, enlaces a la página para lectura completa, etc.).
27.- Pablo Solana, op. cit.
28.- Pablo Solana, op. cit.
29.- Pablo Solana, op. cit.
30.- www.prensadefrente.org Respecto de la participación, Solana señala que a lo largo de los casi ocho meses de trabajo el sitio publicó desde poemas y fotografías acercadas por los vecinos de Darío y Maxi hasta una parte de la obra teatral del dramaturgo Vicente Zito Lema en homenaje a los jóvenes asesinados. El 26 de junio de 2005, a tres años de la represión en el puente, la portada se armó con la imagen de una obra plástica enviada a Masacre... por un lector argentino residente en Madrid, “y se publicó con el único trámite de avisar al colaborador espontáneo”. Finalmente, por medio de la página se difundió una solicitada “que apuntaba a recolectar adhesiones con el pedido de justicia, y que terminó siendo firmada por más de 500 organismos sociales, sindicales, políticos y de derechos humanos a los que se les sumaron personalidades o simples ciudadanos que tomaron contacto con la iniciativa a través de su publicación en la web”. Pablo Solana, op. cit.
31.- Carina López Monja, entrevista realizada en diciembre de 2005.
32.- Pablo Solana, op. cit.
33.- www.prensadefrente.org
34.- Pablo Solana, op. cit.
35.- www.masacredeavellaneda.org


Bibliografía


Becerra, Martín (2003), Sociedad de la información: proyecto, convergencia, divergencia . Bs. As., Grupo Editorial Norma.

Castells, Manuel (1995), “Introducción” y “El modo de desarrollo informacional y la reestructuración del capitalismo”. En La ciudad informacional: tecnologías de la información, reestructuración económica y el proceso urbano-regional . Madrid, Alianza.

Castells, Manuel (1999), “Internet y la Sociedad Red. Lección inaugural del programa de doctorado sobre sociedad de la información y el conocimiento (UOC)”. En www.forum-global.de/soc/bibliot/castells/InternetCastells.htm

Carracedo, José David (2005), “El mito de la brecha digital”. En periódico Diagonal , España, edición del 22 de diciembre.

Colectivo ConoSur (2004), “Alternatividad en Internet: tres experiencias en la red”. En Vinelli, N. y Rodríguez Esperón, C., Contrainformación. Medios alternativos para la acción política . Bs. As., Peña Lilo/Continente.

MTD Verón – Frente Popular Darío Santillán (2003), Darío y Maxi, dignidad piquetera. El gobierno de Duhalde y la planificación criminal de la masacre del 26 de junio en Avellaneda . Bs. As., Ediciones 26 de Junio.

León, Osvaldo; Burch, Sally y Tamayo, Eduardo (2001), Movimientos Sociales en la Red . Quito , Agencia Latinoamericana de Información ALAI.

Pasquinelli, Matteo (2002), “Introducción”. En Pasquinelli, M. (Curador), Mediactivismo. Estrategias y prácticas de la comunicación independiente . Roma, Ed. DeriveApprodi.

Raymond, Eric (2004), “Breve historia de la cultura hacker”. En Gradin, Carlos (Comp.), Internet, hackers y software libre . Argentina, Editora Fantasma.

Stallman, Richard (1985), “El Manifiesto GNU”. En www.gnu.org/gnu/manifesto.es.html

Sterling, Bruce (2004), “Breve historia de Internet”. En Gradin, Carlos (Comp.), Internet, hackers y software libre . Argentina, Editora Fantasma.

Vidal, Miquel (2004), “Cooperación sin mando: una introducción al software libre”. En Gradin, Carlos (Comp.), Internet, hackers y software libre . Argentina, Editora Fantasma.

Vidal, Miquel (2005), “Hacia otras sociedades de la información”. En periódico Diagonal , España, edición del 22 de diciembre.

Entrevistas
Sebastián Hacher , Federico Deyacobbi , Pablo Solana , Carina López Monja y Ezequiel Arauz , integrantes de Prensa De Frente . Todas realizadas a lo largo de diciembre de 2005.

 
Sitios web consultados

Autistici / Inventati : www.autistici.org / b2evolution : www.b2evolution.net / Masacre de Avellaneda : www.masacredeavellaneda.org / Prensa de Frente : www.prensadefrente.org / Free Software Foundation : www.fsf.org



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