Por el Colectivo de Investigación y Acción Jurídica (CIAJ)
No les gustaba la cara de Roser
Los policías admitieron que detuvieron a Roser en varias ocasiones por averiguación de antecedentes. El agente Santiago Poggi recalcó que detenía porque “no les gustaba la cara” e intentó deslindarse de la responsabilidad de sacarle la foto a Gabriel para el Modus Operandi. Dos testigos de la defensa desvincularon a Gabriel Roser de los hechos que se le imputan. La socióloga Maristella Savampa contextualizó la causa como parte de una sociedad que descalifica por ser jóven, pobre y piquetero, y explicó que la causa de Roser fue adjuntada al informe de Alerta Argentina que se presentó en Ginebra.
En la tercera audiencia del juicio a Gabriel Roser en los Tribunales de La Plata, declararon siete testigos: Néstor Currel, telefonista de la remisería a la que pertenecía el automóvil que participó indirectamente en el robo al autoservicio de Toni. Diego Rodríguez, amigo de Gabriel Roser y responsable del MUP Ringuelet. Trabajaban juntos en la copa de leche, un comedor y la huerta de barrio. Santiago Poggi, Jefe del Gabinete de Prevención de la Comisaría ta en el momento de los hechos. Miguel Angel Macías, agente que trabajaba en el Gabinete de Prevención y que participó de varias identificaciones de Gabriel y de su detención. Maristella Svampa, socióloga que se ha dedicado a investigar, ente otras cosas, los movimientos sociales y la criminalización de la protesta y la pobreza. Y dos testigos de la defensa que pidieron no ser nombrados, y que su testimonio desvinculó a Gabriel Roser del robo al autosevicio.
Diego Rodríguez
El coordinador del Movimiento de Unidad Popular de Ringuelet, al que Roser pertenece, explicó que él estaba con Gabriel momentos antes del robo, y que éste se había dirigido después hacia su casa. Relató sobre las actividades que ellos realizaban en el barrio, como por ejemplo la copa de leche y el comedor, que funciona al lado de la casa de Roser y que alimenta a más de 170 personas. Dijo que él junto a Roser trabajaban en dos huertas, que habían levantado juntos y que servían de insumo al comedor. Rodríguez explicó que en el barrio eran detenidos en reiteradas ocasiones por averiguación de identidad, siendo que ya los conocían.
Santiago Poggi
Señalado como el que le sacó la foto a Gabriel en una de las tantas detenciones que le hicieron por averiguación de antecedentes. Si bien dijo no haberlo hecho, admitió, a pesar de que en el álbum de fotos sólo podían aparecer personas detenidos por ilícitos, la foto de Gabriel estaba en él, siendo que Gabriel Roser no tenía antecedentes. Explicó que él sí había “emprolijado el modus operandi” y que éste estaba al alcance de varios policías. Dejando en claro la posibilidad de su manipulación y mal manejo. Lo mismo ocurría con la cámara de fotos. Aunque justo ese día, siendo el encargado del Gabinete, no fue él quien sacó la foto de Gabriel.
Sobre el uso del modus operandi dijo que se utilizaba cuando no había ninguna “punta” investigativa y que entonces se lo mostraban a los damnificados para que reconocieran a los “malvivientes”. Cuando se le preguntó sobre las funciones de la prevención y porqué se detenía a los jóvenes del barrio para identificarlos, dijo que podía ser porque “no le gustaba la cara”.
Hay que recordar que la defensa pidió a la comisaría que mostrara el álbum y la respuesta consistió en decir que si existía “se lo habían llevado”.
Miguel Angel Macías
El oficial de calle que trabajaba en el Gabinete de Prevención de la ta recordó que detuvo a Gabriel varias veces y que “lo tenía identificado” (no recordaba cuántas). Luego de dudas, reconoció que él también usaba el modus operandi. a común identificar y detener a los jóvenes de ese barrio, a pesar de ya saber quiénes eran. Macías participó del allanamiento y detención de Gabriel Roser.
Maristella Svampa
Luego de demostrar ampliamente sus conocimientos sobre la temática piquetera, y de cómo se construye la estigmatización de los jóvenes pobres a partir del miedo a los excluídos, explicó porqué agregaron a Gabriel en el informe de Alerta Argentina. En el trabajo que fue presentado en Ginebra, se destacó que en Argentina hay una “triple estigmatización: joven, pobre y piquetero”.
Svampa explicó que se pasó de la Seguridad Nacional de los ´70 a la Seguridad Ciudadana de hoy, donde los pobres son estereotipados como delincuentes y se transforman en “el enemigo interno” de la sociedad.
Recordó que Roser era el encargado de la seguridad del movimiento, y que esa posición militante lo obligaba a colocarse como “modelo normativo”. O sea a un ejemplo de conducta para el resto de sus compañeros. Destacó que por las lógicas de las organizaciones sociales, el robo a un autoservicio no podía ser nunca aceptado como método.
Los testigos que presentó la defensa y que pidieron quedar en el anonimato, desvincularon a Gabriel Roser del robo, ya que declararon ver a otras personas escapando del hecho, que uno de ellos siendo parecido a Roser, no era él.
Para el Colectivo de Investigación y Acción Jurídica (CIAJ), en la jornada de hoy concluyeron los principales testimonios que sostenían la acusación contra Gabriel Roser, sin que legítimamente se haya podido explicar cuáles resultaron las pruebas con que contó el personal policial de la Comisaría ta para sostener que Roser era el autor del hecho, por el cual se lo priva de la libertad desde hace más de un año y medio.
Para más información comunicarse con Comunicación/CIAJ
al 0221-15-546-6798
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Actividades previstas en el acampe de familiares y compañeros
Listado de organizaciones que participan de la campaña por la libertad a Gabriel Roser