31/10/2007
Donde Julio tendría que votar
Fotografías y
texto de
Prensa De Frente
La tarde es perfecta, el sol se cuela entre los árboles de la entrada donde la mayoría de los votantes intenta, en algunos momentos a fuerza de empujones y en otros con aplausos a modo de protesta, acelerar la entrada celosamente custodiada por un par de policías bonaerenses que tratan de ordenar sin demasiado éxito la cola. Las listas de electores se encuentran pegadas en la pared de entrada, fueron maltratadas por dedos ávidos de información durante todo el día y al final de la jornada apenas resisten a fuerza de cinta scotch. En la primera hoja se lo puede encontrar fácilmente como López Jorge Julio, albañil.
Recorriendo el piso de los alrededores se encuentran algunos volantes con su imagen y la pregunta: ¿Democracia con desaparecidos?.
A pocos pasos de la puerta, estacionada de manera ostentosa, cruzada sobre la vereda de la escuela EGB nº 50 de Los Hornos se encuentra una camioneta de la Bonaerense, la misma policía que dirigía el ex-comisario Etchecolatz, asesino y torturador condenado el mismo día en que Julio fué secuestrado por segunda vez. En sus vidrios no se encuentra el afiche que llevan todos los móviles policiales en el que ofrecen una recompensa por información que ayude a su paradero.
En la puerta de salida un puntero opera, da órdenes al custodio para que deje entrar a un par de embarazadas y sus chicos para votar sin hacer la cola, entrando y saliendo con gente que se acerca. En un momento se puede ver que sacan a un flaco a los empujones y la guardia lo arrincona contra la pared para esposarlo, el comentario es que tiene captura y lo agarraron votando.
El murmullo se rompe cada tanto con los gritos de un borracho que agita para que la entrada se acelere y éste es acompañado por un coro de quejas referidas a la espera.
-¿Sabe que en esta escuela votaría Julio López?
La respuesta se hace esperar, algunos con balbuceos, otros sorprendidos, los habitantes del barrio humilde de Los Hornos conocen a Julio, no puedan explicar el por qué de su ausencia y de la sorpresa inicial, se pasa a la bronca.
La falta de ese voto, en esa urna, es el vacío mas grande que tiene esta democracia.