17/10/2007
¡Arriba las que luchan!
Fotografías de
Eliana Waiser
para
Prensa De Frente
En el XXII Encuentro Nacional de Mujeres, llevado a cabo en la ciudad de Córdoba Capital, se realizaron 63 talleres soberanos y autónomos con diversas temáticas y contó con dos ejes principales: el derecho al aborto y la trata de mujeres, con la presentación de la campaña "Ni una mujer más víctima de las redes de la prostitución". Además, en la Plaza San Martín hubo feria de artesanas y proyección de videos y una Peatonal Feminista con muestras de fotos y música al costado de la Facultad de Derecho.
Respecto a las redes de trata, que someten forzadamente a la prostitución y que originan mujeres desaparecidas en democracia, se exigió su aparición con vida. También se explicó el porqué de la oposición a la Ley en torno a esta cuestión, que ya tiene media sanción del Senado de la Nación, pero que no distingue entre víctimas mayores y menores de dieciocho años, ya que si son mayores les exige que prueben que la explotación no fue bajo su consentimiento. Pero principalmente se hizo hincapié en la parte cultural, en la realidad de que el cliente forma parte de nuestra propia sociedad bajo la frase: "los clientes son nuestros esposos, novios, maridos y hermanos".
Ante las limitaciones de la lucha desde el punto de vista legal, también se habló sobre la necesidad de la solidaridad entre mujeres para denunciar públicamente prostíbulos y realizar escraches frente a ellos, sobre todo teniendo en cuenta que la prostitución, después de las drogas y las armas, es el negocio que más renta mundial deja. Por otro lado, se distribuyó un original documento refutando los típicos mitos sobre la prostitución tales como: "es una elección libre, lo asumen de manera voluntaria" y "si la prostitución no existiera habría más violaciones".
El domingo a la tarde se continuó con la marcha de cierre de los Encuentros de todos los años, exigiendo "educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir". Los diarios cordobeses, pese a informar poco y nada sobre la realización del Encuentro, no pudieron hacerle caso omiso a la presencia de más de veinte mil mujeres inundando la ciudad con banderas, grafittis y cantos; y frente a las catedrales repudiaron la injerencia en las cuestiones de género y la participación de la Iglesia en la dictadura.
En función de repudiar el asesinato de Carlos Fuentealba con la presencia de miles de luchadoras en las calles del sur, se eligió a la provincia de Neuquén como sede para la realización del XXIII Encuentro Nacional de Mujeres del 2008.