27/02/2006
EN BOSQUES, FLORENCIO VARELA
Inauguración de la Biblioteca Popular "Darío Santillán"
Prensa De Frente.- En homenaje a Darío Santillán, abrieron una biblioteca popular con su nombre en la localidad de Florencio Varela. La jornada contó con la emotiva presencia de Alberto, el papá de Darío.
“Al principio no nos conocíamos, ninguno de los 20, pero ahora somos un grupo de amigos. Un grupo por el cual peleamos todo”, recordó el pasado 17 de febrero Sofía, una de las integrantes de la Biblioteca Popular Darío Santillán ante más de 200 personas que se acercaron al barrio de Bosques en Florencio Varela para la inauguración del local, con un tinte netamente de homenaje al compañero asesinado en 2002 en el puente Pueyrredón.
La jornada comenzó con la merienda para todos los vecinos y compañeros que se acercaban a la biblioteca para así comenzar la actividad a toda música con el grupo Contraviento.
Luego, mientras varios compañeros iban dejando la huella de la identidad popular en las paredes del local, Solange de 9 y Ayelen de 10 años, bailaron danzas árabes vislumbrando sus talentos en las palmas rojas de la gente que se hizo presente.
Inmediatamente después de la demostración de baile, las palabras de Sofía y de Alberto Santillán fueron un fiel reflejo de agradecimiento, por el acompañamiento cotidiano de las distintas organizaciones que estuvieron en el proceso de construcción y por el homenaje al luchador asesinado en esa trágica tarde en la Estación de Avellaneda.
Inmediatamente, pasaron a cortar la histórica cinta roja que dio por comenzado una nueva etapa tanto en la vida de la biblioteca como así también en la de los pibes y pibas que con tanto esfuerzo pusieron para concretar sus sueños postergados.
La actividad siguió con canciones de folklore interpretadas por Rolando para terminar con murga, baile y entrega de preservativos en el barrio como continuación del trabajo de toma de conciencia que ejercen en la zona sobre el tema de prevención e información sobre el VIH/SIDA.
Diría el escritor Rodolfo Gonzáles Pacheco: “Somos colaboradores en este esfuerzo de darle realidad a las ideas. Son la civilización. Si se hundieran o apagaran, el pan volvería a la espiga, la luz al puño del trueno, el ser humano a su antecesor primario: orangután, o quien sea.
Plantar la idea es plantarse como semilla en la tierra: para fecundar el mundo”