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trabajadoresEscrache a Juan Manuel Santos en Plaza de Mayo
Hermanas y hermanos de América Latina:
Nosotros, colombianos radicados en Argentina, como miembros del Polo Democrático Alternativo queremos manifestar nuestro rechazo a la presencia del señor Juan Manuel Santos presidente electo de Colombia. Nos oponemos porque sabemos de quién se trata y porque, aún desde nuestra condición de migrantes de múltiples destierros, tenemos memoria y resistimos frente al avance de los enemigos de la integración de nuestros pueblos.
Su prontuario lo sitúa como político de vieja data pero hasta ahora no había sido electo para ningún cargo público. Es hijo de una de las familias más influyentes, dueña de El Tiempo, el mayor diario de circulación nacional, entre otros medios televisivos y radiales. Su tío abuelo fue presidente de la nación en 1938 y su primo es el actual vicepresidente de la República por segundo período consecutivo.
En 1994, como Ministro de Comercio Exterior, promovió una serie de tratados de apertura comercial que deterioraron las condiciones sociales de los sectores rurales, en beneficio de los grandes terratenientes y el capital trasnacional. En 2000 fue nombrado Ministro de Hacienda por el presidente conservador Andrés Pastrana. Santos se encargó de consolidar los procesos de privatización, lo cual deterioró aún más las condiciones de las y los trabajadores colombianos. También fue uno de los promotores del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Desde 2006 fue ministro de defensa de Álvaro Uribe. Durante su ministerio se realizó el bombardeo al campamento de Raúl Reyes, vocero político de las Farc, en territorio ecuatoriano. La violación de la soberanía del vecino país derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas y una crisis regional que marcó el inicio de una serie de hechos desestabilizadores en la región. Santos justificó la violación de los tratados internacionales bajo la excusa de “la guerra preventiva”, como lo hiciera Estados Unidos en la invasión a Irak. Bajo el mando de Santos, el ejército rescató a Ingrid Betancourt y otros políticos y militares de manos de la guerrilla de las Farc, en lo que se conoció como “Operación Jaque”. Esta acción se valió del uso indebido de los distintivos de la Cruz Roja y la prensa internacional. Podemos decir que Santos ha practicado la doctrina del “todo vale” en la guerra que mantiene el Estado contra la insurgencia. Bajo su dirección, las Fuerzas Militares cometieron los eufemísticamente llamados “falsos positivos”, que no son otra cosa que asesinatos de civiles para ser presentados como miembros de la guerrilla muertos en combate a cambio bonificaciones y ascensos. Las denuncias de estos hechos fueron investigadas por organismos de derechos humanos de Colombia y la comunidad internacional. Un informe de la ONU asegura que son alrededor de 1800 casos y su número podría sobrepasar los dos mil. La justicia colombiana tiene las pruebas, pero los juicios contra los militares detenidos no avanzan y menos contra los responsables políticos.
El último resultado de la gestión Santos fue la firma del “acuerdo militar” entre Colombia y los Estados Unidos, el cual, permite la entrada discrecional de militares y armamento norteamericano a nuestro país. El acuerdo habilita la operación extranjera en siete bases militares y permite incluir otras bases en cualquier parte del territorio nacional.
Hoy Santos ha ganado las elecciones en medio de escándalos por compra de votos, uso de los recursos del Estado, fraude en los resultados en primera vuelta y abstención de más del 55% de los electores en la segunda. Ese es el país que deja y recibe Santos. El presidente electo nos promete un gobierno de Unidad Nacional, mientras en su gabinete y en el senado lo rodea la anquilosada y corrupta clase política colombiana. Nos propone la Tercera Vía mientras le dice a Uribe que cuidará su legado autoritario y le agradece la promoción de su triunfo. Nos dice que va a rectificar el rumbo, un rumbo que ayudó a construir y que lleva a Colombia por la más oscura de sus noches.
Ese será el nuevo presidente de Colombia que continuará con más de lo mismo: primer lugar en número de sindicalistas asesinados en el mundo, 5 millones de desplazados internos, una contrarreforma agraria hecha con la sangre de más de 34 mil asesinatos políticos, 52% de colombianos bajo la línea de pobreza, cerca de 6 millones de compatriotas como los que hoy nos manifestamos acá, fuera del país, por voluntad, por falta de oportunidad, por la persecución, porque todos ya no cabemos en Macondo.
Acompáñenos este lunes 26 a las 16 horas en la Plaza de Mayo, para manifestar nuestra digna rabia contra Santos, sus políticas y sus repudiables acciones.
¡No más crímenes de Estado en Colombia!
Por un país del tamaño de nuestros sueños. Contra el autoritarismo: justicia social, democracia y vida
Polo Democrático Alternativo – Comité de Base Argentina - pda.arg@gmail.com
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