15/01/20073-EL REPUDIO A LAS PAPELERAS Y LA ORGANIZACIÓN AMBIENTAL
“El pueblo despertó y va a hacer valer sus derechos”
Foto: Asamblea Ambiental
Boletín quincenal N°57 - El viernes pasado la coordinación de las distintas organizaciones ambientales de Entre Ríos lograron el corte de los tres puentes que unen esa provincia con Uruguay, en protesta por la primer prueba hidráulica de Botnia para la instalación de las pasteras.
Prensa De Frente conversó con los asambleístas en el corte de la ruta 135 en Colón sobre su opinión a cerca del accionar de los gobiernos, el papel de la Haya y los pasos a seguir.
A las siete de la tarde del pasado viernes, más de quinientos personas de edades que iban desde los cinco hasta los setenta años, cortaron el puente Artigas que une la ciudad uruguaya de Paysandú con Colón. En ese mismo momento, se comunicaban con integrantes de la Asamblea de Gualeguaychú y de Concordia, para confirmar que se había logrado el corte de los tres puentes, además de la protesta realizada, más temprano, en Buenos Aires frente a la empresa Buquebús.
Además del repudio a la instalación de las pasteras, hay dos grandes cuestiones que unen a la mayor parte de los asambleístas: su desilusión con la gestión de los gobiernos nacional y provincial y con las decisiones del Tribunal de la Haya, al mismo tiempo que la creciente confianza en las acciones tomadas de forma colectiva y en la organización que han desarrollado autónomamente.
Carlos Serratti, integrante de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Colón afirmó: “Nosotros estamos peleando contra el capital internacional, que está decidido a asentarse en esta región. El tribunal de la Haya es el brazo jurídico de las Naciones Unidas, por lo que no podemos poner expectativas en ellos. El gobierno nacional resignó su voluntad política porque los intereses son muy grandes. Ahora el eje de conflicto se pone en el corte, cuando el conflicto es la instalación de las pasteras”.
Además, muchos asambleístas criticaron los políticos que usan la protesta para hacer campaña, la visita de Kirchner a Entre Ríos, la figura de Romina Picolotti, que “apareció con su curriculum vitae en una asamblea” y el rol de la prensa, que mientras, generalmente, no difunde las actividades que realizan, ante la visita presidencial hizo una cobertura destacada. Una de las preocupaciones de los asambleístas es que Botnia sigue avanzando y que aún cuando se demuestre que el gobierno oriental violó el tratado del Río Uruguay, pueden proponer que haya un resarcimiento cuando surjan los daños. Mientras tanto, la contaminación se consuma.”
Albana y Romina dos jóvenes de 18 años que integran la Asamblea juvenil de Gualeguaychú y fueron a apoyar el corte de Colón, se mostraron contentas por la cantidad de gente que se manifestaba en la ruta. “La Haya tiene los mismos intereses que las multinacionales y acá el pueblo está defendiendo el medio ambiente. Si quieren instalar un proyecto de la magnitud de las papeleras que hagan un plebiscito vinculante y decida la gente lo que quiere. Pero acá no se van a quedar, nosotros no vamos a aflojar, les vamos a ganar por cansancio”, aseguraron.
Mientras tanto, los asambleístas construyeron una barricada a lo ancho de la ruta para que no pase ningún auto y comenzaron a organizar el bloqueo para todo el fin de semana. Al costado estaba la carpa que se mantiene hace 40 días cuando, en Colón, comenzaron los cortes por seis horas todos los días. Horacio explica que es un sacrificio, que dejan de lado muchas cosas para poder organizar el reclamo y que muchos se quedan a pasar la noche en el corte y se van al día siguiente a trabajar sin dormir.
Estela, uruguaya de nacimiento pero que vive hace 24 años en Gualeguachú lleva 52 días durmiendo en la ruta. “Me cambio la vida, pasé las fiestas acá y dejé a mis nietos y a mi esposo, que hace casi un mes que no los veo. Pero ellos me apoyan, entiende, como yo que esta es una lucha justa, que de acá no nos movemos y los que se van a tener que largar ellos”.
La seguridad es uno de los temas fundamentales. En Concordia ya hubo en dos oportunidades (el último viernes y hace unos meses) problemas con militantes del PJ, que según explicaron los manifestantes, estaban armados y alcoholizados. En Colón, en abril del año pasado, el dueño de la estación de servicio que está a 100 metros del corte prendió fuego la barricada, muy cerca de las carpas donde había chicos durmiendo. Además de los intereses de los funcionarios locales, la ganancia económica que da a algunos empresarios argentinos la venta de combustible para los uruguayos (para quienes es tres veces más barata) hizo que se produjeran episodios como éste.
En medio de la ruta 135, vecinos del pueblo de Villa Elisa y de Liebig, ambos a pocos kilómetros de Colón participaron del corte. “Se trata de defender nuestro futuro, nuestra forma de vida. Cuando nuestros nietos nos pregunten que hicimos, vamos a decir que hicimos todo lo que pudimos”, afirmaron.
Ana maría y Horacio integran la Asamblea Ambiental Popular de Colón y resaltaron lo positivo que ha dejado hasta ahora este proceso. “Para Colón significó mucho, nos permitió organizarnos y luchar de forma conjunta. Nosotros elegimos el corte como forma de lucha y las asambleas soberanas como forma de organización, como una democracia participativa. A pesar de las caídas crecimos en conciencia y en participación”. Horacio concuerda; “La democracia se practica en el día a día y es el derecho de los pueblos a decidir lo que quieren sobre el propio futuro”. O como dijo Guillermo, un vecino de Colón, que participaba con su familia en el corte: “Los pueblos tendemos que luchar para defender nuestro bienestar. N Entre Ríos despertamos y vamos a hacer valer nuestro derecho de elegir el proyecto que queremos”