26/07/20102-RUPTURA DE RELACIONES ENTRE VENEZUELA Y COLOMBIA
El último zarpazo de Mister Uribe
Imagen: Campaña Fuera Bases - Alba TV
Boletín quincenal Nº 120 -Por PDF y Alba TV - A dos semanas de dejar la Casa de Nariño, Alvaro Uribe montó un show mediático que será recordado quizá como su última gran arremetida contra Venezuela; la que derramó un vaso llenado durante años de agresiones y mentiras y desencadenó en la lógica ruptura de relaciones. La tragicómica teatralización del embajador colombiano ante la OEA, Luis Alfonzo Hoyos (inhablitado de por vida en su parlamento por corrupto) pintó de lleno la impronta descarada y proimperialista del gobierno saliente.
En la sesión extraordinaria del jueves pasado en la OEA, Hoyos despotricó contra el proceso bolivariano durante más de hora y media, y apenas enseñó algunas fotos y videos para intentar demostrar la presencia guerrilera en territorio venezolano. Fotos y videos que podrían ser de cualquier parte del mundo y en cualquier momento. Los mapas de Google para reforzar sus hipótesis aportaron el toque bizarro de la exposición.
Entre paréntesis, hay que decir que el diplomático uribista está inhabilitado de por vida para ocupar cargos de elección popular en su país, por “indebida destinación de dineros públicos” entre otros delitos.
Acto seguido, el embajador venezolano ante el organismo, Roy Chaderton, desmontó una por una las falaces acusaciones. Explicó que las pruebas “son confusas, imprecisas y no presentan ningún elemento de convicción”. Y remató diciendo que “ante una mentira evidente y maliciosa, lo que resta es expresar el dicho ´ahora cuéntame una de vaqueros´”.
El diplomático venezolano también recordó cuando Estados Unidos presentó ante la ONU las falsas pruebas de las armas de destrucción masiva que Irak tenía en su poder, basadas igualmente en fotos y mapas satelitales, y que se utilizaron como excusa para invadir esa nación.
Chaderton afirmó que, basado en estas experiencias, “pareciera que nos estuviesen confeccionando un trajecito para preparar las condiciones, para cuando llegue el momento oportuno lanzar una operación contra territorio venezolano".
Lágrima en el corazón
No había terminado aún la exposición de Chaderton cuando apareció en escena el presidente Hugo Chávez, en improvisada rueda de prensa acompañado por Diego Maradona. “Por dignidad, no nos queda más que romper totalmente las relaciones diplomáticas con el hermano país. Lo anuncio con una lágrima en el corazón". Y sin eufemismos, volvió a describir al mandatario colombiano: “Uribe es un mafioso y es capaz de cualquier cosa en estos últimos días que le quedan. Es una ficha del gobierno yanqui, le entregó la soberanía de su país a Washington, lo cual es un peligro. Uribe, enfermo de odio, va caminando al basurero de la historia”.
Y se activaron los mecanismos de alerta. El Partido Socialista Unido de Venezuela convocó a marchas y concentraciones en todo el país el sábado. En el Estado de Apure, fronterizo con Colombia, movimientos campesinos, indígenas y de pescadores, consejos comunales y frentes sociales, realizaron una “marcha patriótica en defensa de la soberanía nacional, contra el intervecionismo y las bases militares imperialistas”.
En un comunicado, expresaron: "Como pueblo habitantes de la frontera decimos ´no pasarán´ y que al igual que el hermano pueblo colombiano, con quienes convivimos diariamente, no dudaremos en asumir la legitima defensa de nuestros intereses históricos como pueblos hijos de Bolívar, decididos a ser libres de todo dominio imperial". En las movilizaciones se repetía la consigna: “Uribe, fascista, paraco y terrorista”.
Apoyos y abstenciones
Diversos actores de la política regional fueron tomando postura. El más enérgico en apoyar a Venezuela fue, naturalmente, Evo Morales. El presidente boliviano calificó el hecho como “una maniobra del imperialismo estadounidense, que utiliza a Colombia para generar enfrentamientos y tratar de revertir los procesos de cambios que vive el continente”.
Desde Ecuador, apuntaron los cañones al secretario General de la OEA, José Miguel Insulza. “Tiene una gran responsabilidad en lo ocurrido”, sentenció el Presidente Rafael Correa. El canciller Ricardo Patiño destacó que le había pedido varias veces que postergara la sesión advirtiendo de lo que podía pasar: “Fue un acto de incapacidad política, es lamentable la responsabilidad directa que Insulza ha tenido para que esta situación se produjera". Por estas advertencias desoídas, había renunciado el día anterior el embajador de Ecuador en la OEA Francisco Proaño, también presidente del Consejo Permanente del organismo.
Entre los que prefirieron no posicionarse, se encuentra el mandatario electo de Colombia, Juan Manuel Santos. Bien escueto fue su testimonio: “He creído que la mejor contribución es no pronunciarnos". Otro que eligió la abstención fue el ex presidente argentino Néstor Kirchner. El secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas dijo: “No voy a emitir ningún juicio de valor al respecto”. Y se propuso como mediador del conflicto planeando reunirse el 5 y 6 de agosto con los mandatarios de ambos países.