21/05/2010ESPECIAL BICENTENARIO
Los pueblos originarios dicen presente!

Una de las particularidades más destacables de los actos programados, tanto de festejo como de protesta, por el Bicentenario de la Revolución de Mayo, es la aparición y reconocimiento público de los pueblos originarios como sujeto histórico. Algo impensado, comparado con el carácter oligárquico y aristocrático de los festejos del Centenario un siglo atrás, que no está exento de debates al interior de los organismos que representan las diferentes culturas ancestrales que supieron habitar este territorio desde hace siglos.
La actividad más publicitada es sin duda la encabezada por la dirigente de la organización barrial Tupac Amaru, Milagro Sala. Esta organización, junto a cientos de comunidades originarias, comenzó a promover en el mes de marzo una convocatoria para debatir cual sería la metodología para mostrar la vigencia de los reclamos de las comunidades indígenas de lo que es hoy el territorio argentino.
El acuerdo alcanzado fue realizar una marcha nacional convocada bajo el lema “Caminando por la Verdad, hacia un Estado Plurinacional”. Organizada en tres columnas representando a las zonas del Noroeste, Noreste y Sur del país, se movilizaron durante una semana reclamando al Estado Nacional la reparación territorial, educativa cultural, económico, etc.
Esta movilización llegó a la Capital Federal el jueves 20, con la intención de reunirse con la presidenta de la Nación, quien recibiría a las comunidades y realizaría anuncios relacionados a las demandas.
Si bien esta actividad se perfilaba como unitaria y representativa del heterogéneo conjunto de organizaciones originarias, la metodología de marcha nacional, fue rechazada por el Encuentro Nacional de Organizaciones de Pueblos Originarios, conformado por el Parlamento Mapuche Río negro, la Confederación Mapuche de Neuquén, la Unión de los Pueblos de la Nación Diaguita (Salta, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero), el Consejo de Caciques de la Nación Guaraní (Misiones) y Consejo de la Nación Tonocoté “llutqui” (Santiago del Estero) y Federación Pilagá (Formosa), entre otros.
Este espacio sostuvo que no acuerdan en realizar “una marcha en “procesión” que reproduce las manifestaciones religiosas”. A la vez afirmaron que “una vez más, como antes lo hiciera la iglesia, los punteros, los paternalistas de siempre, no respetaron el Libre Consentimiento Previo e Informado de los Pueblos Indígenas”.
A pesar de las duras críticas a la coordinación de la marcha nacional, finalmente mediante un comunicado decidieron realizar el mismo jueves 20 una conferencia de prensa y posteriormente “para luego acompañar a las Autoridades de los Pueblos Originarios que serán recibidas en un acto oficial por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner con motivo de iniciar una nueva relación entre los Pueblos Originarios y el Estado Nacional en defensa de los derechos reconocidos en la constitución nacional, convenio 169 y la Declaración Universal de Naciones unidas sobre Pueblos Indígenas”.
Por último, desde la Asamblea por Otro Bicentenario, espacio conformado por más de 200 organizaciones indígenas, sociales, políticas, sindicales, etc., se vinieron realizando convocatorias tendientes a unificar actividades de protesta en los días en los que se desarrollarán las actividades oficiales. Así está planificado un acampe y una jornada de difusión sobre la cultura de estas comunidades, de lo que se informa por separado.