26/03/2010Recursos artísticos en el 24 de marzo
Intervenir, activar, provocar

Como en cada movilización, el 24 de marzo salen a la calle banderas y pancartas de las distintas organizaciones participantes. Detrás de la consigna de lucha, de la agrupación o multisectorial convocante, aparecen otros recursos: artistas, colectivos, asambleas y otros militantes apelan al lenguaje visual y performático para dar visibilidad al reclamo y dejar huella de la movilización. En esta nota, presentamos un resumen de las acciones artísticas en torno al 24 de marzo en la ciudad de La Plata.
Arde Minga se define como una compañía cultural multidisciplinaria que busca “vincular el arte y la comunidad, activando sensaciones y emociones, a través de experiencias, lúdicas, corporales y la palabra viva”. Este año, a partir de la convocatoria a
Calle Tomada (encuentro de colectivos de intervención en el espacio público) lanzaron un ambicioso proyecto: recortar 30 mil corazones de papel blanco para intervenir en Plaza San Martín (de La Plata) y en Plaza de Mayo, previo a las movilizaciones y actos por el 34º aniversario del golpe cívico-militar. Centros culturales, escuelas, plazas, hogares y centros asistenciales fueron escenario de maratones de corte en las que grandes y chicos sacaron del papel estas figuras.
Para Arde Minga, estas maratones fueron espacios de solidaridad e intercambio, de alegría y compañerismo y los corazones de papel un medio para reflexionar y construir memoria, sobre todo con los más pequeños. Una imagen cálida, afectuosa y sencilla que recordara a los 30 mil desaparecidos. El trabajo conjunto superó las expectativas: 45 mil corazones fueron distribuidos entre el 23 y 24 de marzo en La Plata y Capital Federal. 15 mil se colgaron en la Plaza San Martin, en el centro platense, punto de concentración y final de la movilización. Al día siguiente, otros 30 mil poblaron la Plaza de Mayo y se repartían entre los que iban llegando. La televisación los descubría entre las pancartas, en las manos y cuellos de la gente, sobre los semáforos y los árboles.
Año a año, el 24 de marzo exhorta a la memoria de los hechos pasados pero también a la reflexión sobre el presente: el reclamo permanente por el juicio y castigo, la continuidad de la desaparición forzada en democracia y las nuevas formas de exclusión y marginación.
Desde estos ejes, los figurones de la Unidad Muralista Hermanos Tello (UMHT) reclamaban -en su clásica estética de personajes en rosa, rojo, blanco, negro y gris- la aparición con vida de J.J. López y Luciano Arruga y el juicio a cada centro clandestino de detención, señalando que “La impunidad de ayer y de hoy garantiza la de mañana”.Una gran banderola sobre las rejas de Casa de Gobierno, lo sintetizaba al final de la marcha.
Por su parte, Arte al Ataque (FPDS) sacó a pasear en formato stencil y afiche, imágenes enviadas y publicadas vía web en días anteriores como
kit agite: recursos gráficos de uso libre bajo la consigna “Ayer desaparecidxs, hoy excluidxs”. Entre éstos, una silueta -legible como hombre y a la vez continente africano- que cabecea el fervor mundialista del ’78, se repitió en stencil multicolor a lo largo de la marcha.
En la Plaza San Martín, un tanque de guerra negro, cargado con alimentos inaccesibles por el alambre de púas, apuntaba a todo aquel que se cruzara en su camino. En una estética cercana al Comando Errorista (Capital Federal), soldados de negro y bigote hitleriano, montaban guardia junto a pancartas que rezaban: “Propiedad privada”, “¡Pagame la deuda! (con reservas o con ajuste)” y “Estado de sitio en Chile”. El tanque avanzó junto a la movilización acompañando las banderas del Nuevo MAS.
Como en otras movilizaciones contra la impunidad, la injusticia y la represión, estas producciones se mezclaron entre las banderas y pancartas, los bombos y las murgas, las pintadas y volantes, los cantos y los gritos. Si la calle es un espacio en disputa, todos los recursos comunicacionales son válidos. El arte, uno de ellos.
Más información:
Proyecto 30000 corazones
UMHT
Arte al ataque
Calle tomada