11/02/2010LA BATALLA DE CARA A LAS ELECCIONES DE SEPTIEMBRE
Venezuela: la contrarrevolución arremete de la mano de los “manitos blancas”
Prensa De Frente en Caracas - El año arrancó movido y se vaticina una batalla álgida que irá
in crescendo hasta la próxima estación central: las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre. La oposición de derecha pasó al ataque de la mano de su sujeto más dinámico, los “manitos blancas” (jóvenes de clase media y alta de claro perfil reaccionario) y del aparato mediático y su capacidad para amplificar mensajes a nivel mundial. Así y todo, los mayores desafíos para el proceso bolivariano siguen estando adentro: en combatir la ineficiencia administrativa para destrabar los conflictos cotidianos y los vicios enquistados en parte de la dirigencia, ademàs de profundizar el fortalecimiento del poder popular y evitar que se acreciente el desgaste en la base social chavista.
Ante la ausencia de instrumentos políticos serios y convocantes, o figuras relevantes, en la ofensiva opositora tomó el protagonismo esta expresión de la juventud, con una buena dinámica de movilización aunque sin gran masividad y exponiendo consignas y acciones que desnudan una evidente falta de claridad política que por momentos roza el ridículo. En estas semanas, las marchas de los “manitos blancas” (se pintan las manos de blanco) tuvieron como eje principal la suspensión temporaria de
RCTV Internacional y otros cuatro canales por no cumplir las normativas que regulan las transmisiones audiovisuales. A
RCTV -emblema de los medios que participaron activamente del golpe de 2002- no se le había renovado la concesión en 2007 y había pasado a operar por cable.
Estos jóvenes de clases acomodadas, en su mayoría estudiantes de universidades y secundarios, muchos adolescentes, aparecen entonces como títeres, como carne de cañón, de una derecha que sigue sin lograr cohesión política. Así los retrató Chávez recientemente: “Estudiantes verdaderos son los hijos del pueblo, no los hijos de la burguesía, no estos cuatro hijos de papá, burguesitos, al servicio del imperialismo, empujados por la aristocracia venezolana para tratar de derrocar a este gobierno".
Otros elementos que se conjugaron para que la derecha se envalentonara e intentara venderle al mundo una supuesta debacle del gobierno bolivariano fueron: la crisis energética, provocada por una sequía histórica pero también por ineficiencia administrativa; la devaluación de la moneda, más por su impacto simbólico ya que fue acompañada por el aumento gradual el 25% de los salarios y por una campaña contra la especulación que derivó en la expropiación de muchos comercios, entre ellos
Éxito, la segunda cadena de supermercados del país; nuevos desplazamientos ministeriales, el más destacado el del vicepresidente y ministro de Defensa Ramón Carrizales quien renunció por motivos personales, lo que dio pie a que la oposición agitara el rumor de la interna en el gobierno. Este último cambio fue tomado con entusiasmo por los movimientos populares: el nuevo vicepresidente, Elías Jaua, también ministro de Agricultura, es uno de los aliados más firmes de los movimientos campesinos en el gobierno.
Este combo de “noticias”, groseramente manipuladas y tergiversadas, con coberturas magnificadas, fue el caldo de cultivo para una nueva acérrima campaña antichavista a nivel mundial, que por ejemplo en Argentina tan bien replicaron medios como Clarín o C5N.
Contraataque
Chávez entiende, con lucidez, que la respuesta popular debe ser en la calle. Y activó los mecanismos para garantizar seguir ganando en ese terreno. Así se montaron diversos actos y movilizaciones en fechas conmemorativas como las
del 23 de enero (aniversario del derrocamiento de la dictadura de Pérez Jiménez en 1958), el 2 de febrero (se cumplieron 11 años de su asunción como presidente) y el 4 de febrero (“Día de la Dignidad”, aniversario de la rebelión cívico-militar que encabezó en 1992).
También con una marcha nacional se presentó este viernes el flamante Frente de la Juventud Bicentenaria, promovido por el propio Chávez durante un acto el 6/2 frente a unos 2 mil jóvenes de distintas instituciones de educación secundaria y universitaria de todo el país, misiones educativas y jóvenes del PSUV. Allí también impulsó la creación de los Consejos Estudiantiles. La idea es encauzar la unidad entre las fuerzas estudiantiles bolivarianas y contrarrestar el protagonismo de la juventud “escuálida”.
Ante esta coyuntura, algunos movimientos populares también salieron a la cancha en defensa del proceso, y por su profundización. Por ejemplo, la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (integrada por el Frente Campesino Ezequiel Zamora, el Frente Comunal Simón Bolívar y el Centro de Estudios Sociales Simón Rodríguez) acaba de declararse “en movilización permanente, ante los planes desestabilizadores del Imperio norteamericano y la oligarquía venezolana”. El martes pasado, cientos de campesinos, llegados de 13 regiones del país, marcharon por las calles de Caracas bajo la consigna
“Ante la arremetida imperial, con Chávez, unidad nacional y protagonismo popular”.
La movilización culminó en la sede de la Vicepresidencia, donde dieron su apoyo al flamante vicepresidente Jaua y le plantearon que viabilice un canal directo entre los movimientos populares y el presidente Chávez.
Las consignas de la movida incluyeron, además, la urgente lucha “contra la corrupción, el reformismo y el burocratismo, males que amenazan esta Revolución”.