23/12/2009¿VUELVE A LA DERECHA CON ONDA Y LOS EQUIPOS DE GESTIÓN?
Ante la presión social, renunció Abel Posse como ministro de educación porteño

Apologista del monopolio de la violencia estatal, solicitante de represión como método de solución del conflicto social, inventor de conceptos tales como “revolución socialguevarista”, tras solo doce dias en su cargo el segundo ministro de Educación de Mauricio Macri, finalmente debió dar un paso al costado ante la avalancha de críticas que desató su designación. Lo reemplazará el también reaccionario, ex compañero de fórmula del ajustador Ricardo López Murphy y “niño bien”, Esteban Bullrich.
Lo que intentaba presentarse como un gobierno “sólido y gestionador” frente a los conflictos porteños, sensación sostenida enparte gracias a los conflictos nacionales que le habían permitido llegar a los casi dos años con relativa tranquilidad, fue desmoronandose con cierta velocidad en los últimos meses, impactando con fuerza sobre las proyecciones del empresario de poder de competir en el plano nacional. Ya ni siquiera el bonaerense Francisco De Narváez, su mayor aliado defiende la gestión del ex presidente de Boca.
A pesar de que tanto el Jefe de gobierno como su gabinete juegan a mantener la calma, todo indica que no son horas tranquilas para Macri, que espera diluir los escándalos en los festejos de fin de año como un boxeador vapuleado que espera la campana de final de round. La imposibilidad de superar el percance que implicó tener que reconocer publicamente la contratación de espías y ex agentes de inteligencia para sumarse a la “nueva” policía metropolitana disparó un escalada de protestas que le costó el puesto a los primeros dos Jefes policiales, Jorge "Fino" Palacios y Osvaldo Chamorro.
En esa oportunidad, las masivas movilizaciones convocadas por el espacio “La Dignidad no se privatiza”, así como la Multisectorial Anti Macri, acompañadas de la acción de diferentes legisladores de la ciudad dieron forma e hicieron visibles las denuncias, a pesar de la tarea de los organismos públicos de la ciudad.
Hoy Palacios permanece en prisión acusado de ser el organizador de una asociación ilícita con fines de espionaje en la Ciudad de Buenos Aires. Su sucesor, Chamorro, también está siendo investigado. Ciro James, otro de los espías del equipo reclutado por Mauricio, revistaba con contrato en la cartera educativa y se llevó consigo al ministro Mariano Narodowsky.
Allí apareció Posse. La designación en sí misma, acompañada de los ataques abiertos contra los docentes porteños, puso al hoy renunciante en el centro de la tormenta. Las protestas, las campañas contra nombramientos, pero también las declaraciones del propio Posse fueron allanando el camino para salida del segundo ministro de Educación en un mes.
Posse duró al frente de Educación poco menos de dos semanas. En 2001 igual de corta y controversial había sido a nivel nacional, la estadía de un ministro de la Alianza al frente de economía: se trataba de Ricardo López Murphy. Anuncios de recortes presupuestarios y fuertes movilizaciones estudiantiles eyectaron del gobierno de De la Rua al “bulldog” a poco de asumir.
La llegada de Esteban Bullrich - nacido a la vida política junto al economista de derecha - a educación parece augurar que Macri intenta por todos los medios dejar a un lado los derrapes de su anterior ministro, pero no la línea ajustadora en lo económico y conservadora en lo pedagógico.