16/12/2009NUEVO "ACAMPE PIQUETERO" FRENTE A DESARROLLO SOCIAL
“Las disputas sociales venideras no pueden resultarnos indiferentes”
Por José Seoane, Grupo de Estudios de América Latina, GEAL.- La magnitud de los recursos previstos, el reemplazo de un conjunto de planes ya en ejecución y la concesión del conjunto de la gestión y administración de los nuevos subsidios a los gobiernos municipales configuran el mayor reforzamiento de la corrupta estructura político-estatal de gobierno local de los últimos años.
Democracia participativa o clientelismo mafioso
Piqueteros, políticas sociales y represión en la Argentina de hoy
A principios de noviembre organizaciones de trabajadores desocupados realizaron
el primer acampe en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires que se extendió por más de 30 horas. La movilización tenía como uno de sus objetivos demandar la inclusión de dichas organizaciones y de sus emprendimientos productivos en el plan “Argentina trabaja” recientemente anunciado por el gobierno nacional y que dispone cuantiosos recursos para cooperativas de trabajo en el conurbano bonaerense, populoso distrito que rodea a la ciudad de Buenos Aires.
Orientado a reconquistar el dañado predicamento presidencial sobre los intendentes de la zona y consolidar el control clientelar-mafioso del aparato del Partido Justicialista sobre ese territorio –clave en términos político-electorales y de gobernabilidad- el nuevo plan oficial pretende excluir específicamente a las organizaciones sociales “piqueteras” -y en particular a aquellas críticas a la política gubernamental- que fueron las que conquistaron con sus luchas los sucesivos planes para los desocupados e inauguraron su gestión participativa y democrática.
Aunque ello no resulte del todo una novedad; la magnitud de los recursos previstos, el reemplazo de un conjunto de planes ya en ejecución y la concesión del conjunto de la gestión y administración de los nuevos subsidios a los gobiernos municipales configuran el mayor reforzamiento de la corrupta estructura político-estatal de gobierno local de los últimos años. Frente a ello, el reclamo de las organizaciones sociales ha sido el de exigir “cooperativas [pero] sin punteros”. No se trata de hacer valer un interés particular o corporativo, sino de la disputa sobre las formas de gestión de la política social y, en definitiva, de la vida público-política a nivel local en la central Provincia de Buenos Aires y en el país. Se trata entonces de una disputa entre el fortalecimiento de un aparato mafioso, corrupto y clientelar y la experiencia de procesos de organización colectiva y participativa forjados –con todas sus dificultades- por los propios sectores populares.
El acampe de principios de noviembre si bien abrió una instancia de diálogo y promesas de parte del gobierno nacional, estuvo atravesado por una provocación policial que en la madrugada del 4 cobró varios detenidos que fueron salvajamente golpeados. Casi dos semanas después, el 20/11, cuando miles de trabajadores desocupados y familias se habían movilizado frente a la Intendencia del municipio de Esteban Echeverría (Pcia. de Buenos Aires) para reiterar se cumpliera con la inclusión de las organizaciones sociales en el plan de cooperativas una nueva represión policial disolvió la manifestación contando con decenas de heridos y detenidos .
¿Será esta respuesta estatal autoritaria la que conculcará el reclamo de una gestión democrática, transparente y autoorganizada de las políticas sociales? Desde hace largo tiempo, la estructura político-territorial del Partido Justicialista en el conurbano bonaerense, a partir del control de los gobiernos departamentales y municipales, ha consolidado un modelo político teñido de mafias, corrupción, clientelismo y disciplinamiento social. ¿Será la sumatoria de ese modelo de gestión alimentado con crecientes recursos lo que busque asegurar un nuevo golpe a las organizaciones territoriales (de trabajadores desocupados o “piqueteras”) y garantizar la gobernabilidad de distritos pauperizados de una pobreza que promete agudizarse al compás del deterioro de la situación económica y la crisis? Algunos de los interrogantes que signan la realidad socio-política y de las disputas sociales de la Argentina de los meses venideros y que no pueden resultarnos indiferentes.