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09/12/2009
LA REVISTA SUDESTADA SOBRE DARÍO SANTILLÁN
“La mecha revolucionaria sigue encendida”

“En pocos años, un simple pibe de barrio atormentado por las injusticias sociales encarna el sueño de otras generaciones. Una historia de vida y militancia como otras, que nos muestra que la mecha revolucionaria sigue encendida”. Así presenta el periodista Martín Azcurra el extenso artículo sobre la vida de Darío Santillán que ocupa las principales páginas del número de diciembre de la revista Sudestada.

Foto color en tapa, y un título explícito: El sueño piquetero de Darío Santillán. Letra de Junio, conmovedora canción de Jorge Fandermole “in memorian”, en la contratapa. Y adentro, apenas empieza la revista, 15 páginas dan lugar a la crónica principal, entrevistas al padre de Darío, Alberto Santillán, y a sus compañeros de militancia, Mariano Pacheco y Florencia Vespignani. Repartidas, a lo largo de las páginas, fotos de Darío con sus padres, con sus compañeros, o en su cuarto bajo un póster del Che leyendo el libro “Actas tupamaras”.

El autor del informe no es ajeno a la historia: los meses previos a los asesinatos de Avellaneda, recorrió junto a Darío el barrio La Fe de Lanús buscando entusiasmar a los jóvenes desocupados para organizar un área de prensa del Movimiento, y colaboró con Santillán en la elaboración de comunicados sobre las luchas barriales, que después eran difundidos por la Agencia de Noticias alternativa ANRed, donde Azcurra militaba.

El relato recorre el despertar militante de Darío en la escuela secundaria, su profundo sentimiento de solidaridad con el que sufre, su búsqueda política, sus dudas y ansiedades. De esta forma, la crónica brinda un ladrillo más a la reconstrucción de la trayectoria de militancia y de formación política de un joven que, más allá de la situación de su asesinato, se convirtió en un símbolo por su ética cotidiana, su opción política, su convicción y su entrega militante.

Lejos de idealizar, Azcurra narra con sencillez las contramarchas habituales del trabajo de base. A relatar su propia experiencia junto a Darío, cuenta: “Nos juntamos para reforzar la comunicación interna del movimiento y la prensa durante los cortes. Lo que aprendimos juntos fue que una organización aislada de la sociedad, vapuleada por los medios masivos, está regalada a los palos. Planificamos cómo organizar un grupo de prensa, convocando a algunos chicos con ganas de ayudar y a algunoas doñas que no sabían bien qué aportar. Por momentos andaba todo bien, pero la mayoría de las veces teníamos que remar contra la corriente. La experiencia fue frustrante. En las zonas castigadas por el abandono, cuesta muchísimo trabajo lograr una participación constante. Más de una vez tuvimos que recorrer el barrio, atravesar terrenos baldíos, golpear puertas de cartón o aplaudir frente a una reja amenazados por perros patovicas para buscar uno por uno a los colaboradores, que se habían quedado dormidos o simplemetne se habían olvidado.”

La entrevista a Florencia Vespignani, que acompañó los primeros pasos de Darío en la creación de los Movimientos de Trabajadores Desocupados, funciona a la vez como excusa para presentar el libro Gráfica Política, de su autoría, que recoje los dibujos y pinturas que retratan el devenir piquetero, en las rutas y en los barrios.

Otro recuadro presenta un texto hasta ahora no conocido de Darío Santillán, “Crónica de la toma de tierras en Monte Chingolo”, cuando escribía los relatos de lucha para la Comisión de prensa del MTD de Lanús. “La situación se torna tensa. Existe la posibilidad de que desalojen. Nos negamos nuevamente a entregarnos (…). Hacemos una asamblea y planificamos cómo nos defendemos ante esta nueva situación. Lo primero es mostrar una reacción desde adentro, `hagamos barricadasen el frente y en el fondo`, dicen unos. Se hacen las barricadas”, cuenta Darío, meses antes de su asesinato, las tensiones represivas que predecían lo que vendría.

Sudestada nació hace 9 años (casi en forma paralela al surgimiento de los movimientos de desocupados, las asambleas barriales y las fábricas recuperadas) en el sur del conurbano (allí donde también nació y vivió Darío Santillán, donde se hicieron fuertes los piquetes de la dignidad). Actualmente se distribuye en todo el país, y, ocupa un lugar cada vez más preponderante en la cultura popular. Esta edición de diciembre suma al joven piquetero que se convirtió en bandera, a la colección de personajes que fueron merecedores de sus tapas en los últimos tiempos, galería en la que Darío se sentiría tan cómodo, codeándose con Miguel Enríquez, Alfredo Zitarrosa, Buenaventura Durruti, Agustín Tosco y Roberto Arlt.

Revista Sudestada, archivo

Dónde y cómo conseguir Sudestada

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