05/11/2009DELEGADOS DE ATE DENUNCIAN VIOLENCIA LABORAL Y DE GÉNERO
Precarización e intento de despido en el ex PSA

La situación en lo que fue el Programa Social Agropecuario (PSA) –ahora la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar- dista de ser ejemplar en cuanto a la vigencia de los derechos laborales. La solidaridad de los trabajadores ante un intento de despido, en un episodio aún sin resolver, pone de manifiesto la realidad de precarización en el Estado, en este caso nacional, que da lugar a arbitrariedades y violencia laboral.
Hace algunas semanas empezó a instalarse el rumor sobre la posibilidad de despido de Miryam Lescano, a través de la no renovación del contrato. Lescano participa en el equipo Valles de Altura que la Subsecretaría de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar de la Nación tiene en la provincia de Jujuy. Los trabajadores de todo el país de este organismo, antes pertenecientes al PSA, desde hace tiempo vienen denunciando la situación de precarización laboral en que se encuentran. A raíz de este caso, desde el Consejo Directivo Provincial de ATE Jujuy explican que “hay trabajadores con distintos tipos de contratos basura: contratos de locación de servicios de duración anual y en algunos casos contratos de prueba de 6 meses, donde la continuidad depende de factores tan imprecisos como la voluntad de los superiores inmediatos”.
En este contexto, y a partir de los rumores de la caída del contrato, un grupo de trabajadores y trabajadoras se declararon “en estado de alerta” e hicieron circular una nota para requerir la solidaridad de otros trabajadores. “Este pequeño acto ya causó molestia en el grupo de jefes del ex PSA Jujuy. El 7 de octubre, compañeros de trabajo, junto al gremio, fuimos a la reunión a la que había sido convocada Miryam para avisarle que no le renovarían el contrato. El encargado de dar esta nefasta noticia sería José Echenique -integrante del Equipo Técnico de Apoyo y hermano del coordinador provincial, Marcelo Echenique- que, ante la presencia inesperada de este grupo de compañeros, envuelto de un inescrupuloso aire de soberbia dijo que teníamos que hablar con ‘el que toma las decisiones’, es decir, su hermano”, señalaron los trabajadores de Miryam.
Dos días después, unos cien trabajadores de ATE de otras reparticiones de Jujuy tomaron las oficinas del PSA. “En esa oportunidad, el hermano del coordinador provincial del programa comenzó a forcejear la puerta para entrar y posteriormente intentó romper a empujones la guardia de compañeros que estaban cuidando que se termine de realizar pacíficamente la entrevista con ‘el que toma las decisiones’. A partir de estos forcejeos es que posteriormente los jefes armaron su estrategia de victimización, una cortina de humo detrás de la que intentan esconder el verdadero origen de todo este conflicto: el despido arbitrario de nuestra compañera Miryam. Pero no nos vamos a apartar de lo principal: como decimos en la nota, la no renovación de un contrato es considerado un despido y lo vamos a defender como una de las reivindicaciones acordadas en plenario nacional de delegados de ATE de la Subsecretaría”, sostienen los compañeros de trabajo de Lescano.
Tras varias asambleas del programa, en las que no fue posible hablar del despido, finalmente Myriam Lescano pudo exponer la situación de violencia laboral y de género que sufrió durante estos últimos meses. Un testimonio similar expresó una ex trabajadora que renunció hace un año (“se había ido sin decir nada y ahora desde afuera se animó”, explican sus compañeras) y también una tercera, que fue víctima de maltrato en el mismo equipo que las anteriores y ahora trabaja en otro equipo. De acuerdo a testigos de las reuniones, nadie puso en duda la veracidad de los tres testimonios.
“Nosotros, como precarizados, y teniendo conocimiento de la violencia laboral que viene sufriendo nuestra compañera hace varios meses, creemos que este despido es arbitrario e injusto y acrecienta la vulnerabilidad de nuestros derechos a trabajar dignamente. Repudiamos cualquier acto de violencia laboral física o verbal”, plantean los trabajadores del PSA Jujuy en la nota de solidaridad, que ya cuenta con más de 80 adhesiones de diferentes reparticiones y lugares del país. Y mientras se espera la resolución final de la situación, los trabajadores prometen no abandonar sus objetivos. “Estamos luchando por pase a planta permanente, recomposición salarial y políticas adecuadas para el sector campesino e indígena. Y obviamente, contra cualquier intento de despido: si nos despiden una compañera nos despiden a todos”.
Información relacionada:
-
16 años: cambian los gobiernos, las políticas se mantienen