21/10/2009ENTREVISTA A ITTIJAH, PLATAFORMA ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES PALESTINAS EN ISRAEL
“El movimiento de solidaridad internacional puede lograr cambios”

El territorio palestino siempre es noticia. Este último mes Palestina se vio sacudida por novedades esperanzadoras: la posible firma de un acuerdo de reconciliación entre Hamas y Al Fatah luego de la crisis que vivió su gobierno conjunto desde 2007. Quienes gobiernan la Franja de Gaza y Cisjordania, respectivamente, acordarán convocar a elecciones para junio del año próximo.
Mucho se sabe de los palestinos expulsados del territorio, pero también hay ciudadanos palestinos que residen en Israel y son discriminados a nivel legal, político, económico y racial. Ellos también luchan constantemente en defensa de su identidad. Una de las más importantes movilizaciones fue la huelga general convocada el pasado 1 de octubre tenía el fin protestar en las calles contra las reformas racistas aplicadas a lo largo de los últimos meses.
Fue coordinada por Ittijah, que significa unión de la comunidad árabe. Ittijah es la plataforma de 65 organizaciones no gubernamentales palestinas en Israel. Es una institución consultiva del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC). Fue creada en 1995 y tiene base en Haifa. Su propósito es propósito el fortalecer y empoderar los ciudadanos árabes palestinos en Israel promoviendo el desarrollo de la sociedad civil palestina y abogando por el cambio político, económico y social.
Prensa De Frente conversó con ellos vía mail, gracias a la traducción de Sarah, una de sus militantes:
-¿Cuáles fueron los orígenes de la huelga general?
-La pasada primavera se aprobó un proyecto de ley para proscribir la conmemoración de la Nakba, término usado por los palestinos para referirse a la limpieza étnica de Palestina en 1948. A raíz de protestas generalizadas, ésta y otra propuesta de ley obligando a sus ciudadanos de jurar lealtad al estado de Israel como estado judío, sionista y democrático fueron retiradas. A finales de agosto, el Ministro de Educación, Gideon Saar, presentó una serie de reformas educativas para marcar el inicio del nuevo curso escolar. Confirmó planes para retirar la palabra "Nakba" de los libros de texto en árabe y anunció su intención de iniciar clases sobre el patrimonio judío y el sionismo. También indicó que vincularía los futuros presupuestos de las escuelas a su éxito en persuadir a los alumnos a realizar el servicio militar o nacional. Por regla general la inmensa mayoría de los palestinos en Israel no son llamados al servicio militar, por lo que quedan excluidos de aquella reforma como de numerosos privilegios. A través de esta huelga, los palestinos revindican una vez derechos civiles contra la segregación étnica implícita en muchas de las leyes israelíes que apunta a una progresiva judaización del estado.
-¿Qué nivel de acatamiento tuvo la huelga?
-La concentración tuvo lugar en Arabai, pueblo del que era originario Aseel Assly, uno de los 13 manifestantes árabes asesinados a tiros por la policía israelí durante otra huelga general, en 2000, al comienzo de la segunda Intifada. La huelga, convocada por el Comité de Seguimiento de los Árabes Ciudadanos de Israel (High Follow-Up Committee for Arab Citizens of Israel), tenía por objetivo de canalizar la respuesta palestina al gobierno de Netanyahu. Esta plataforma extra parlamentaria está formada por Ittijah, partidos políticos árabes con representación parlamentaria y otros excluidos del proceso político, alcaldes de ciudades árabes y el sindicato de estudiantes árabes.
La presión económica y política ejercida por el gobierno israelí sobre los huelguistas para intentar disolver la protesta, anunciada con antelación a las autoridades, fue infructuosa. 55.000 personas se unieron a la marcha, cargados con banderas y fotos de las 13 victimas de 2000, reclamando justicia por sus muertos
-¿Cuáles fueron las principales consignas de la movilización?
- El reconocimiento de los pueblos declarados ilegales por el estado, el fin de la demolición de casas, la liberación de los presos políticos, la anulación de los privilegios vinculados al cumplimiento del servicio militar o el derecho a su participación efectiva en el proceso político son algunas de las reivindicaciones. Además, los policías que dispararon a los manifestantes al comienzo de la segunda Intifada nunca fueron procesados.
Pero para los palestinos, esta huelga va más allá de la cuestión de su ciudadanía israelí y de la discriminación que sufren. A través de esta marcha, llamaron a la unidad de la comunidad palestina en un momento clave en el cual ya no se trata de entender sino de luchar. Parte de la agresión israelí consiste en dividir a los palestinos, su movimiento de resistencia e incriminarlo mediante la ley. Incluso hubo una evidente ausencia de cobertura mediática de la marcha a nivel internacional y en Israel.
-¿Qué cantidad de palestinos residen hoy en día en el Estado de Israel?
Antes de 1948, 950.000 Palestinos autóctonos constituían la mayoría de los habitantes, y poseían 94% de la tierra de la histórica Palestina. Después del establecimiento del Estado de Israel, más de 500 pueblos palestinos fueron despoblados, en su mayoría arrasados. Más de 800.000 palestinos huyeron o fueron expulsados de sus casas y se convirtieron en la diáspora de refugiados o en desplazados internos. Los que pudieron quedarse en sus hogares y se convirtieron en ciudadanos del nuevo Estado de Israel son los llamados palestinos árabes de Israel. Hoy en día son aproximadamente 1 millón y constituyen cerca del 20% de los ciudadanos israelíes. 250.000 son desplazados internos y se les niegan el derecho de retorno a sus casas. Viven predominadamente en ciudades y pueblos en Galilea, el Triangulo y el Naqab (Negev). Hablan árabe como primer idioma y hebreo, el idioma oficial. El 81% son musulmanes, el 10% cristianos y el 9% drusos.
-¿Cómo es la situación de esos ciudadanos palestinos árabes dentro de Israel?
-Son ciudadanos de un Estado que pretende ser un étnico y democrático, pero estos términos son en sí mismos contradictorios. Israel establece una jerarquía que prioriza los intereses de los ciudadanos judíos por encima de todos los demás. Lo hace amparado en un sistema legal y social de discriminación.
-¿Cómo es ese sistema discriminatorio?
-Es la misma constitución israelí, que permite prácticas segregacionistas. La ley de Partidos políticos (1992) impide la presentación en las elecciones del parlamento israelí, la Knesset, de candidatos cuyos partidos sugieran la negación de la existencia del estado de Israel como el estado de los Judíos. Aspirar a una elección en la Knesset, por ende, requiere por esencia que los palestinos nieguen su nacionalidad palestina y su reivindicación de igualdad de derechos civiles.
En cuanto a la tierra, la Ley de Propiedad de los Ausentes posibilita que las autoridades israelíes se apoderen de las tierras y propiedades de quienes ahora son refugiados o desplazados internos y que se la entreguen a colonos, empresas e inmigrantes judíos. Los que se quedan en sus tierras, a pesar de poseer un carné de identidad israelí, son clasificados como “presente-ausentes”, sin posibilidad de reclamar sus tierras. Ellos son los denominados desplazados internos y representan el 25% de los palestinos que viven en Israel. Además, la Ordenanza de Bienes y las Regulaciones de Emergencia facilitan la expropiación de tierras privadas respectivamente por razones de interés público y por motivos de seguridad. En 2009, el 93% de la tierra en Israel está controlada por el estado israelí, la mayoría reservada exclusivamente a los judíos.
Otro 10% vive en pueblos no reconocidos en el norte de país y en el Negev. Se resisten a ser trasladados a “ciudades concentradas” establecidas por el gobierno, negándose a la confiscación de sus tierras. 50 pueblos no reconocidos que existían antes de la creación del estado están clasificados como tierra no residencial. 42.000 edificios están sujetos a su demolición “legal”. Al mismo tiempo, se establecen continuamente nuevos asentamientos judíos en estas mismas “tierras no residenciales”. También se les niega cualquier servicio básico que Israel tiene la obligación de proporcionar a sus ciudadanos: carreteras, electricidad, agua, infraestructuras sanitarias y educativas.
-¿Y en cuanto a las condiciones económicas y sociales?
-La discrepancia entre palestinos y judíos también es abismal. Israel designa ciertas zonas como áreas de desarrollo nacional, lo que las convierte en adecuadas para recibir distintos beneficios, incluyendo exenciones fiscales especiales para la industria, programas educacionales, e iniciativas a favor de la vivienda. Estas parcelas se determinan siguiendo supuestos criterios socioeconómicos aunque las zonas han sido trazadas en realidad para contener un número desproporcionadamente mayor de localidades judías que arabo-palestinas.
- ¿Qué hay de cierto en los rumores acerca de una inminente tercera intifada por parte del pueblo palestino?
-La tensión es muy palpable, que sea en los territorios ocupados, en Gaza o en la Palestina de 1948. Los enfrentamientos en octubre 2000 en la línea verde, al comienzo de la segunda Intifada, que se cobró la vida de 13 palestinos con ciudadanía israelí, centenares de heridos y numerosos detenidos, son directamente relacionados a la última huelga general del 1 de octubre. Ittijah es consciente que la situación para los Palestinos ciudadanos de Israel es cada menos sostenible, y anima al pueblo palestino a luchar. Todavía no estamos hablando de una tercera Intifada pero las circunstancias actuales podrían dar lugar a una ola de protestas generalizadas. El movimiento de los palestinos en Israel es un ejemplo de pluralismo, que busca unidad más allá de las diferentes opciones políticas y personales, para una lucha efectiva. Lo que está claro es que los Palestinos no se rendirán, están dispuestos a luchar contra el régimen de apartheid en el que están confinados desde más de 60 años, encerrados en su propia tierra.
- La Autoridad Nacional Palestina (ANP) decidió posponer la votación del informe de la Organización de las Naciones Unidas –redactado por Richard Goldstone- respecto de los crímenes de Israel. ¿Qué opinión tiene Ittijah al respecto?
- Ha generado severas críticas en Palestina. Una manifestación tuvo lugar en Ramala el pasado 5 de octubre para protestar contra de la actuación de Mahmoud Abbas, acusando al líder de la ANP de traicionar a las víctimas de la guerra en Gaza en enero pasado.
Para Ittijah, el informe ha sido un gran logro internacional y la ANP debería trabajar para lograr que éste sea aprobado por la ONU lo antes posible. Queremos subrayar que la actuación de la ANP desgraciadamente se halla en la misma lógica que llevó a eliminar del primer borrador para la II Conferencia de Durban las referencias a Israel como estado de apartheid, racista y sionista tras las amenazas de Estados Unidos, Canadá, Italia e Israel de boicotear el encuentro que se celebró en abril de este año.
La propuesta de Abbas demuestra una vez más la hipocresía de la ANP, misma actitud que tuvo durante los ataques israelíes en Gaza, cuando no organizó ninguna protección al pueblo palestino ni tomó medidas para frenar la violencia. Los Palestinos de Gaza, de los Territorios Ocupados, de 1948 y de la Diáspora denuncian que la ANP no actúa para la causa palestina ni aboga por los derechos de los palestinos.
-¿Cuál es la dimensión que le otorga Ittijah a dicho informe?
Según Ameer Makhoul, el director de nuestra organización, la importancia de este informe reside en la forma en que lo vamos a usar y en la forma en que Israel lo va a manipular. No espera nada de la Unión Europea ni de la liga Árabe, pero sí en el trabajo que realiza la sociedad civil a nivel local e internacional, como movimiento de solidaridad internacional que puede lograr cambios. Condena las falsas ilusiones que puede generar el informe Goldstone, ya que las medidas, sean cuales sean, no aportarán ningún cambio a la situación actual de los Palestinos, por eso es tiempo de unirnos para una lucha efectiva de las bases. Expresó su opinión: “El estado de Israel se ha creado mediante la criminalización y la impunidad. Mientras los palestinos viven bajo ocupación, en estado de sitio, estos criminales, como Sharon, Perez, Barak y Rabin se convirtieron en héroes y en premio Nobel. Son el engranaje de una maquina de guerra. Existe sólo una salida: el reconocimiento por parte de la comunidad internacional del estado de Israel como un estado racista y criminal. Al informe le tiene que seguir las sanciones, sin lo cual aquella iniciativa se convertirá una vez más en una falacia”.