30/04/2009EVO MORALES HOMENAJEADO EN LA UNLP
“Ahora las huelgas de hambre en Bolivia son contra grupos del modelo neoliberal”

Evo Morales Ayma, presidente del Estado Plurinacional de Bolivia pisó el rectorado de la Universidad Nacional de La Plata pasadas las diez de la mañana. Es el primer campesino índigena en recibir un laurel honorífico hasta ahora reservado a los círculos letrados: el título de
Doctor Honoris Causa.
La condecoración destacó su “visión de integración latinoamericana y defensa de la soberanía y autodeterminación de los pueblos” y se sumó al premio "Rodolfo Walsh", otorgado en el mismo acto por la Facultad de Periodismo y Comunicación Social. Este reconocimiento había sido entregado hasta el momento a intelectuales como Juan Gelman, Osvaldo Bayer y Eduardo Galeano.
En su corta alocución, el Rector de la Universidad Gustavo Aspiazu tuvo evidentes problemas para pronunciar los nombres de los acompañantes del mandatario boliviano: el ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca y la embajadora boliviana en Argentina, Leonor Arauco. A poco de comenzar, un grito seco le interrumpió su vacilante discurso:
-Devolvé las tierras del pueblo guaraní.
Aspiazu se vio obligado a apartarse del guión para dar explicaciones sobre las tierras que la UNLP ocupa para tareas de investigación en Misiones, que están alterando el ecosistema y los recursos de 600 familias originarias: “Si yo pudiera devolver las tierras como un acto personal lo haría; esto es una Universidad, tiene un sistema de gobierno y ese sistema de gobierno, tendría que reunirse una asamblea extraordinaria y no sé si estaría cien por ciento de acuerdo con eso”, dijo el Rector.
Morales, que realizó una mención especial para “las madres y abuelas de la Plaza de Mayo” y para el premio nobel y titular del Movimiento Ecumenico por los Derechos Humanos, Adolfo Pérez Esquivel, destinó sus tres cuartos de hora a detallar los avances, a pesar de los escollos interpuestos por el feroz instinto de conservación de las elites bolivianas, del proceso de transformación en Bolivia, sólo posible con el protagonismo político “del pueblo como fuerza motriz capaz de cambiar modelos económicos”.
Dijo que su Universidad habían sido “el hambre, la miseria, la pobreza, la discriminación”, y resaltó tres aspectos de la nueva Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia, que deberían ser el punto de partida para cualquier proyecto de liberación: la prohibición de la instalación de bases militares extranjeras; el control estatal de los servicios básicos -agua, luz, gas, transporte-; y la recuperación y el control del Estado sobre los recursos naturales estratégicos.
“Antes de la nacionalización el estado boliviano de las transnacionales sólo recibía algo como 300 millones de dólares, ahora estamos sobre 2 mil millones de dólares”, dijo el mandatario, que aclaró que las rentas se reinvierten, entre otras cosas, en un plan universal de alimentación para las madres solteras y chequeo médico para mujeres solteras embarazadas.
En medio de la condena a la exclusión de Cuba de las cumbres de Jefes de Estado, cuando en 1962 se la expulsó por “marxismo y comunismo”, Morales desafió la organización del próximo cónclave: “Yo también me declaro marxista-leninista, entonces que me expulsen a mí también”.
El presidente boliviano soltó al pasar una anécdota ocurrida durante el cierre de la Cumbre Sudamericana de Presidentes, en 2006, un acto a estadio lleno en Cochabamba. “El gobernador de esta provincia, compañero hermano Daniel Scioli, ha ido conmigo a saludar tanta concentración y me acuerdo algunos delegados, representantes de gobiernos preguntaban: Evo, ¿cuánto has gastado para llenar el estadio? Yo le decía ‘bueno, sólo hemos contratado la amplificación’, y toda la gente voluntariamente se vino a esa concentración para saludar a los presidentes”.