20/04/2009LA QUINTA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS
El gatopardismo encerrado bajo el rostro amable de Barack Obama

La "realpolitik" de Barack Obama respecto de Cuba generó una impronta mediática de cambio a la Vº Cumbre de las Américas, que acaba de finalizar en Trinidad-Tobago. Pero la falta de consenso para la declaración final y las concretas objeciones de Venezuela y los demás países de la Alternativa Bolivariana para las Américas, ALBA, mostraron el sustrato intocado del diseño norteamericano para el continente.
La Cumbre se inició signada por la jugada de Obama, quien anunció la ampliación de los permisos de viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba y el aumento de los montos de las remesas que pueden enviar a sus familiares en la isla los cubanos que viven en territorio de Estado Unidos.
Y aunque su secretaria de Estado, Hillary Clinton, asumió públicamente, en el marco de la Cumbre, que el bloqueo económico que aplica a Cuba desde hace 47 años "fracasó", Obama no aceptó avanzar hasta la eliminación definitiva de esa estrategia belicista de presión imperial sobre un país soberano.
Los desacuerdos en el seno de la Cumbre tuvieron que ver con esa actitud continuista de Washington, pese a los cambios de formas y hasta de discurso de la administración demócrata.
Pero los países del ALBA -Venezuela, Bolivia, Honduras, Nicaragua y Dominica, con el habitual apoyo de Ecuador- también cuestionaron duramente la dirección asumida por Estados Unidos, con la anuencia de otros países norteamericanos, en asumir una estrategia de respuesta a la crisis mundial del capitalismo con medidas acotadas al salvataje multimillonario de bancos y grandes empresas.
"El capitalismo está acabando con la humanidad y el planeta", decía un documento difundido por los países del ALBA al comienzo de la Cumbre. Y agregaba: "Lo que estamos viviendo es una crisis económica global de carácter sistémico y estructural y no una crisis cíclica más. Están muy equivocados quienes piensan que con una inyección de dinero fiscal y con algunas medidas regulatorias se resolverá esta crisis. El sistema financiero está en crisis porque cotiza valores en papeles por seis veces el valor real de los bienes y servicios que se producen en el mundo. Esta no es una 'falla de la regulación del sistema' sino que es parte constitutiva del sistema capitalista que especula con todos los bienes y valores en pos de obtener la máxima ganancia posible. Hasta ahora, la crisis económica provoca 100 millones más de hambrientos y más de 50 millones de nuevos desempleados y estas cifras tienden a aumentar."
Ni Cristina Kirchner ni el brasileño Lula acompañaron la profundidad de los cuestionamientos de los integrantes del ALBA a una estructura de relación y de toma de decisiones entre los países de América que todavía depende de las iniciativas de Washington, aunque el ocupante coyuntural de la Casa Blanca tenga en estos momentos una actitud más "humilde", y prometa "trato entre pares" a los demás jefes de Estado del continente.