10/03/2009EN VENEZUELA
Movimientos sociales profundizan la lucha por el socialismo con equidad de género
Por Angel Sorkin, desde Venezuela, para Prensa De Frente.- Con la certeza de que los horizontes necesarios de igualdad y justicia social dependen, fundamentalmente, del fortalecimiento de la organización popular y de la profundización de sus luchas emancipatorias, el pasado domingo 8 de marzo se realizó en el centro de Caracas una marcha en conmemoración del Día Internacional de la Mujer, convocada desde la confluencia de diversos colectivos sociales y políticos, urbanos y campesinos, y a la que acudieron cientos de mujeres y hombres, alzando sus voces contra la violencia de género y por una sociedad sin dominadores ni dominados.
Desde horas de la mañana, las pancartas comenzaron a desplegarse en los alrededores de la plaza O’Leary, en El Silencio, hasta que la movilización tomó las calles y arrancó enarbolando sus consignas de lucha hacia el punto de llegada fijado en la Plaza de los Museos, donde al finalizar se realizó un festival cultural. Al pasar por el Sambil que se construye en La Candelaria, la marcha se detuvo para repudiar el establecimiento en la ciudad de otro centro comercial, ícono de la cultura del consumo –tan arraigada, aun, en nuestra sociedad- cuyos valores y patrones estéticos convierten a la mujer en objeto sexual que se vende desde la vidriera todopoderosa de los medios comerciales de información de masas.
Lucha de género y lucha de clases
“La lucha de género es parte de la lucha de clases, y la complementa, la completa, aportando sobre todo en los aspectos culturales, que en Venezuela son unas de las trancas mas fuertes”, afirma Yolanda Sandarriaga, militante del Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora, una de las organizaciones que participaron en la convocatoria. “Aquí se están dando cambios muy profundos en lo económico y lo político, pero los cambios culturales son mucho mas lentos, esta es una sociedad bastante machista y consumista, el consumismo maneja una imagen de la mujer como objeto y la transforma en mercancía. La lucha de género, además, intenta generar consciencia sobre la necesidad de que lo personal o doméstico también sea entendido como político, para que nuestros compañeros no sean un ‘Che’ en la calle y un ‘Pinochet’ en la casa”, sostuvo Yolanda.
Por su parte, Ana Maria Moraes, militante de Vía Campesina, también enfatizó el carácter revolucionario que adopta la lucha de género cuando logra enmarcarse dentro de la lucha por el cambio radical de las estructuras sociales. “Para nosotros, la lucha de las mujeres es contra la violencia, pero no solamente la violencia domestica, sino la que se impone desde los monocultivos, desde la totalidad del modelo capitalista agresor a la vida. Por eso nosotros creemos que la lucha de las mujeres es una lucha de clases, es una lucha conjunta con los demás segmentos de la sociedad. Nosotras somos madres, hijas, trabajadoras, luchadoras, campesinas, obreras, y como mujeres tenemos una gran participación en este proceso de cambio del modelo capitalista hacia un modelo de participación social, hacia una sociedad más justa e igualitaria”, dijo Ana María.
Desafíos actuales del trabajo político
El panorama de injusticias que sufren los pueblos a lo largo y ancho del planeta es dramático, pero lo es aun más para las mujeres, ya que al sometimiento propio del capitalismo y su lógica de exclusión se le suma el sometimiento que proviene de la sociedad patriarcal y su catálogo de prejuicios, vejaciones y falsas morales. En Venezuela, sin embargo, el proceso social de cambios que encarna la Revolución Bolivariana, se convierte hoy en escenario propicio para fortalecer también la lucha por la igualdad de género y el respeto a las necesidades y derechos de la mujer.
En nuestro país, este momento histórico es, según Yolanda, “de concreción”. Para ella, en estos diez años de revolución “se han abierto caminos”, y después del referendo del 15 de febrero “es el momento de hacer realidad concreta varios planteamientos de las mujeres que son derechos reconocidos en la Constitución pero que no se han hecho realidad todavía, es decir, avanzamos en lo legal, pero todavía en la cotidianeidad esto no se ha instrumentado, por ejemplo el reconocimiento del trabajo del hogar como trabajo productivo y que genera riqueza, el tema de la salud sexual y reproductiva, el subsidio pre y post parto para las campesinas, entre otros”, precisó.
Para Yolanda también es importante aclarar que “la lucha de genero no es una lucha contra los hombres, es para mejorar la sociedad, y todavía hay un estigma, un estereotipo que dice que el feminismo es extremismo, que es algo que va en contra de lo masculino, y no es así, es la lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres.”
Finalmente, Yolanda se refirió al papel fundamental que tienen las mujeres en la construcción política de una sociedad igualitaria, debido a que “las mujeres tenemos una forma distinta de comprender las relaciones humanas, más equitativas, más solidarias, con una mayor preocupación por los demás, y en ese sentido tenemos mucho que contribuir para cambiar esa concepción tradicional del poder que nos enseñó la derecha y los gobiernos históricos que hemos tenido, según el cual el poder es dominar. Para nosotros el poder es para caminar juntos, para crear una nueva sociedad, y en eso estamos”, concluyó.