16/02/2009DOS DE CADA TRES
Subte: trabajadores expresaron su voluntad política de crear un nuevo sindicato

Entre el jueves 5 y el 12 de febrero miles de trabajadores participaron activamente en el plebiscito mediante el cual decidieron dar su aprobación para la construcción de un sindicato de los trabajadores del subterráneo y el premetro porteño. El resultado, que carece de valor legal, gráfica la intención política de manera contundente: dos de cada tres trabajadores se pronunció por la desvinculación gremial de ese sector de asalariados de la Unión Tranviaria Automotor (UTA).
El plebiscito fue la última medida llevada adelante por los integrantes del Cuerpo de Delegados, quienes formalmente están vetados para ser los representantes de sus compañeros de trabajo por obra y gracia de la dirección de Unión Tranviaria Automotor. Esta situación se remonta a diciembre del año pasado cuando manipulando los mecanismos de elección democrática se realizó una elección de delegados que fue rechazada por la amplia mayoría de los trabajadores en sintonía a lo propuesto por el legítimo Cuerpo de Delegados. El fracaso de la operación se evidenció al conteo de los datos, solo participó un 7% del padrón.
A partir de los primeros días de enero, los ex delegados desarrollaron una intensa campaña de afiliación con el objetivo de conformar la Asociación Gremial de los trabajadores del Subte de Buenos Aires. Una vez realizada la afiliación se lanza una “Campaña Nacional e Internacional de Apoyo a la Creación de un Nuevo Sindicato” a partir de la cual se llevó adelante el Plebiscito.
El jueves al finalizar el escrutinio Gastón Reyes, trabajador de la línea H, explicaba: “venimos realmente cansados de la gente de la UTA, nos patotean e intentan imponer políticas y acuerdos con la empresa que no son beneficiosos para los laburantes. Los últimos dos años y medio hemos sufrido muchas agresiones y por este motivo es que hemos decidido presentar los papeles necesarios ante el Ministerio de Trabajo para solicitar la inscripción de una nueva asociación gremial”.
Las agresiones se hicieron nuevamente presentes el primer día de la consulta en la línea “E”, que une la estación Bolívar con la estación de Plaza de los Virreyes. “El jueves 5 sufrimos la última agresión cuando una patota de la UTA atacó a los compañeros que estábamos ejerciendo nuestro derecho democrático a expresarnos libremente sobre que tipo de organización gremial queremos” remarcó Reyes. La acción de la patota enviada por UTA provocó heridas a cinco personas entre trabajadores y pasajeros.
A pesar de las agresiones y las amenazas que constantemente sufrieron los referentes de la propuesta, el plebiscito siguió adelante. Días tras días se evidenció la masiva participación que tenía la consulta. Una vez terminado el plebiscito, las conclusiones fueron terminantes: sobre un padrón de 2661 trabajadores, emitieron su voto 1796, es decir el 68 por ciento del total. De todos los votantes solo 18 se pronunciaron contrarios a la conformación de la nueva asociación gremial, evidenciando que actualmente el 66,6 por ciento de los trabajadores del subterráneo porteño acompaña la decisión de dejar la UTA.
En torno a la compulsa, el Ministro de Trabajo Carlos Tomada, sostuvo ante los medios: "hay un sistema de elecciones y convocatorias que viene funcionando y produciendo resultados muy importantes en la vida interna de las organizaciones sindicales". Sin especificar a qué resultados se refería, el ministro y ex abogado de la CGT afirmó que el mecanismo impulsado en el Subte "no está previsto en la ley sindical" y remarcó que "desde el punto de la eficacia jurídica, no tiene chances de prosperar".
Respecto de las posiciones oficiales, Alberto “Beto” Pianelli, delegado de la línea "E" sostuvo ante
Prensa De Frente que “nosotros estamos plenamente de acuerdo con el ministro Carlos Tomada. Efectivamente, nunca planteamos al plebiscito como un instrumento con valor jurídico, nosotros creemos que tiene un valor político. Es un mecanismo innovador que discutimos con los compañeros en relación a una decisión tan trascendente como lo es la creación de un sindicato. Ahora, como dicta la ley, vamos a presentar la inscripción en el Ministerio de Trabajo, y ellos tienen 90 días hábiles para darnos la inscripción gremial. Posteriormente vamos a volver a afiliar, ahora sí de manera oficial, normalizaremos el sindicato y después tendremos la compulsa con UTA sabiendo que somos una clara mayoría. Tenemos claro que ahora nos espera una batalla jurídica”.