07/01/2009COORDINADOR NACIONAL DEL MST TRAZA UN BALANCE ANUAL
“Acumulamos para que 2009 se transforme en un año de luchas y movilización social”
Por André Cintra Publicado en Vermelho - Es una de esas tardes de sol intenso en Salvador. Decenas de militantes del MST, banderas en mano y sonrisas en el rostro, se reúnen a frente del Centro de Convenciones de Bahía. No están allí para ocupar un latifundio improductivo u organizar una protesta reclamando la reforma agraria. La movilización es, si, para inaugurar un monumento a Simón Bolívar, un busto donado a Brasil por el presidente venezolano Hugo Chávez.
"Actos de esta naturaleza contribuyen mucho para la integración de América Latina, politizan todo ese proceso y hacen que la integración no quede solo en los marcos de la economía. Acciones así la extrapolan hacia la política, hacia la ideología, hacia la cultura", afirma a Vermelho João Paulo, miembro de la coordinación nacional del MST.
Afuera la presencia del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra, se destaca entre los participantes, las banderas y las fajas de la CTB (Central de los Trabajadores y Trabajadoras de Brasil) y del PC de Brasil.
En el palco, un poco más tarde, estarían reunidos nada menos que cinco presidentes latino americanos, aparte de Chávez, el brasilero Luiz Inácio Lula da Silva, el cubano Raúl Castro, el boliviano Evo Morales e y el hondureño José Manuel Zelaya Rosales.
Es una de las últimas acciones del calendario del MST en 2008 — "un año difícil", según João Paulo, debido a las limitaciones de la política agraria de Lula y la crisis económica. Pero también un período en que el MST acumulo "para que 2009 pueda transformarse en un año de luchas y movilización social".
- ¿Usted afirma que 2008 fue positivo para el MST?
- Fue un año difícil, con una coyuntura adversa — fruto de pocos avances en la reforma agraria — y una crisis económica en estos últimos meses. Pero el MST afirma que 2008 fue positivo, si. Conseguimos avanzar en el área de formación política, en la educación — formamos mucha gente — y tuvimos un buen proceso de elaboración política.
Avanzamos en cooperación agrícola y política de agroindustria, de crédito, pero también una política de alianzas. El MST hizo, en este año, buenas alianzas en la CMS (Coordinación de Movimientos Sociales) y en la Asamblea Popular.
Avanzamos internacionalmente en la Vía Campesina y salimos de una gran conferencia en América Latina hacia una conferencia mundial. Entonces nuestra evaluación del año es muy positiva. Y evaluamos que lo principal es prepararse para 2009. Acumulamos para que 2009 pueda transformarse en un año de luchas y movilización social.
- Por otro lado, las críticas del MST al gobierno de Lula se tornaron más recurrentes y mucho más intensas en 2008, no?
- Acuerdo. Creo que 2008 fue un año de varios avances del gobierno Lula — un año de buen crecimiento económico. Pero, en el tema de la reforma agraria, el gobierno dejó mucho que desear. Este va a ser el peor de los seis años de gobierno Lula en relación a política agraria, el año en que el gobierno asentó menos familias, cerca de 20 mil. En otros años, fueron asentadas 100 mil, 80 mil familias. Eso hace que aumenten las críticas al gobierno.
Aparte, tuvimos muchos problemas con el avance del agronegocio, en especial del etanol. Muchas áreas del Centro-Oeste y de la Amazonía fueron desapropriadas y usadas para la plantación de caña de azúcar. Grandes empresas transnacionales que actuan en Brasil también avanzaron en áreas del Sur y Sudeste hacia la plantación de eucalipto.
Sin duda alguna, eso deja un clima de hostilidad a esa forma de gobernar. Es un gobierno de izquierda que continua priorizando esa política de inversión en áreas de monocultura. Más allá de crear un conjunto de problemas ambientales y sociales, no es una política que distribuye la renta en el campo. Por eso es que aumentaron las críticas.
A pesar de eso, el MST insiste en decir que no es oposición al gobierno, y también en que no lo es de momento. Somos de un movimiento que va a continuar con su autonomía, defendiendo temas importantes y haciendo críticas a las medidas que no ofrecen avances para la sociedad.
- En noviembre, el gobierno hizo una serie de audiencias con los movimientos sociales. ¿Salieron de esas reuniones — no tan frecuentes — con una buena expectativa?
- De modo general, no nos podemos quejar de la apertura del gobierno, que recibe y no criminaliza a los movimientos sociales...
- Vos mismo ya reclamabas eso en 2007 durante una audiencia de la CMS con el ministro Luiz Dulci. Decís que el gobierno Lula solo llama a los movimientos sociales en épocas de crisis...
- Los movimientos tienen una cierta receptividad. El problema es que el gobierno, de hecho, solo convoca a los movimientos sociales en períodos de crisis. Nosotros conseguimos reunirnos con el presidente, pero el gobierno tiene una dificultad muy grande en gobernar para los movimientos sociales. Es un gobierno muy ligado al Congreso Nacional, y eso dificulta.
Creo que las audiencias que hubo en el mes de noviembre fueron importantes, pero no trajeron — no pudieron generar — mejorías en la agenda de los movimientos sociales. Fueron audiencias para debatir grandes políticas, especialmente la crisis económica. En nuestra lectura, es muy difícil para el gobierno querer dividir el peso de la crisis con los movimientos sociales. Y no vamos a aceptar, de ningún modo, cualquier propuesta que pueda retrasar derechos de los movimientos. Eso está muy claro para el MST, para las centrales sindicales y para todos los movimientos sociales.
Lo que es importante, para todos nosotros, es que el gobierno aproveche 2009, un año sin elecciones, para continuar el diálogo con los movimientos. Pero que sea un diálogo más pragmático, que permita avanzar en algunas cuestiones concretas, como los grandes temas estructurales: educación, salud, vivienda, reforma agraria...
- Los movimientos promoverán, en diciembre una serie de actos y reuniones en Salvador — como la Cumbre de los Pueblos de Sul y la Marcha por la Unidad Latino -Americana y Caribeña. En ninguna de esas actividades la participación del MST sobresalió tanto como en esta inauguración del busto en homenaje a Simón Bolívar...
- Vos crees eso?
- Si. ¿Es solo una impresión mía?
- Nosotros tuvimos presentes durante toda a cumbre con una representación menor, es verdad, y participamos también de la marcha organizada por las centrales. Pero aquí, en la inauguración del busto, hay elementos importantes. Primero, es por el cariño y por la buena relación que tenemos con Venezuela. Estamos haciendo un esfuerzo con otras organizaciones de la CMS para ayudar a construir el Alba (Alternativa Bolivariana para as Américas).
Y creemos que es extremamente importante tener la oportunidad de inaugurar un monumento de Simón Bolívar en Brasil. Actos de esa naturaleza contribuyen mucho a la integración de América Latina, politizan todo ese proceso y hacen que la integración no quede solo en los marcos de la economía. Acciones así extrapolan hacia la política, hacia la ideología, hacia la cultura.
Una actividad como esa, tener la presencia de Evo Morales y de Hugo Chávez, del propio Raúl Castro, trae mucha honra para nosotros, brasileros del MST. Por eso a nuestro movimiento para representar aquí al MST y a la Vía Campesina. A nuestra voluntad era estar con una delegación mucho mayor para recibir a esos presidentes. Pero, como no fue posible, vinimos aquí trayendo nuestro abrazo fraterno a tan importantes jefes de Estado.