02/01/2009Turismo de Represores en Mar del Plata
Visita no grata
Foto: Smaha detenido el año pasado
Por Federico Desántolo El represor mendocino Eduardo Smaha Borzuk podrá vacacionar en las playas marplatenses. A pesar de que está imputado por delitos de lesa humanidad, la justicia federal autorizó al comisario mayor retirado a tomarse unas vacaciones desde el 10 de enero al 5 de marzo en esta ciudad. El Concejo Deliberante lo declaró persona no grata
A los 28 años Eduardo Smaha Borzuk, se desempeñaba como enlace entre el servicio de inteligencia de la Policía de Mendoza (D2) –donde funcionó un centro clandestino de detención-, y el comando de la subzona militar. Entre otros delitos, le imputan el homicidio del periodista y militante montonero Francisco “Paco” Urondo y la desaparición de la mujer de éste, Alicia Cora Raboy. Hoy, a los 60 años, el comisario mayor retirado podrá gozar de unos cuantos días de vacaciones en Mar del Plata por autorización del juez federal Walter Bento.
Smaha Borzuk ingresó al D2 en 1974. En el ‘75 aprobó el curso de Inteligencia para Personal Superior de las policías provinciales, que se realizó en la Escuela Nacional de Inteligencia, dependiente de la Secretaría de Informaciones del Estado (SIDE). A partir del 24 de marzo de 1976 tenía la tarea de enlace entre el D2 y el Comando Militar de la subzona militar 33.1. Además integraba el COT (Comando de Operaciones Táctico) y trabajaba con el Departamento 162 de Inteligencia.
Su currículum muestra el empeño que ponía como integrante del aparato represivo del Estado. En 1976 fue felicitado por el Jefe de Policía de Mendoza por “haber detectado, desbaratado y aprehendido a una célula de delincuentes subversivos”. Se trató de la caería de un numeroso grupo de militantes Montoneros, entre los cuales se encontraba Miguel Ángel Gil, quien murió a causa de las torturas recibidas en el D2.
En 1981, el “Tigre” Acosta de Mendoza, así lo calificaron los organismos de DD.HH de esa provincia comparándolo con el feroz represor de la ESMA, abandonó su puesto en el D2 pero siguió cumpliendo funciones en la Policía de la Provincia. En 1986 la Cámara Federal de Mendoza, lo citó a prestar declaración indagatoria, imputado -prima facie- de los delitos de desaparición forzada u homicidio de siete personas y por la privación ilegitima de la libertad y tormentos de otros siete detenidos ilegales en el D2.
En su declaración indagatoria, el comisario Pedro Sánchez Camargo, jefe del D2, reconoció a Smaha Borzuk como integrante del aparato represivo y catorce suboficiales declararon que el policía participaba de los interrogatorios a los detenidos. Por su parte, el testigo Arturo Elías Rodríguez lo denunció como la persona que dirigía a la patota que ingresó a su domicilio por error, durante un operativo de secuestro.
Smaha Borzuk nunca fue detenido hasta la nulidad de las Leyes de Impunidad. En 1996 se retiró de la policía como comisario mayor.
Con la reapertura de las causas y ya casi pisando los 60 años, el viejo represor tuvo que volver a dar explicaciones. A los primeros 14 casos se le sumaron los tormentos seguidos de muerte contra Miguel Ángel Gil, el homicidio del poeta y periodista “Paco” Urondo, y la desaparición de Aníbal Torres y Domingo Britos, policías secuestrados en la provincia de San Luis y trasladados al D2.
El juez Walter Bento ordenó la detención de Smaha Borzuk y elevó la causa a juicio oral. Pero el 12 de noviembre la Cámara Federal de Apelaciones les otorgó la libertad bajo fianza. Un mes después, Bento autorizó al represor de 60 años a que se tomé unos días en Mar del Plata, en un chalet de la calle Benito Juárez al 2700.
La muerte de Paco y el secuestro de Alicia
Francisco “Paco” Urondo fue periodista, poeta, escritor y director de la carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires durante el gobierno de Héctor Cámpora. En mayo de 1976, la conducción de Montoneros lo envió a Mendoza a rearmar el frente de la organización. El 17 de junio de 1976, a las seis de la tarde, fue a una cita con un contacto de Montoneros. Lo acompañaban su pareja de entonces, Alicia Cora Raboy, la hija de ambos, Ángela –tenía menos de un año y luego fue localizada por sus abuelos–, y otra militante, apodada “La Turca”.
Al llegar a la cita, en Guaymallén, descubrió que su contacto había sido apresado por los militares y estaba sentado en el asiento de atrás de un Peugeot. Lo persiguieron en medio de un tiroteo. La Turca pudo escapar, pero no lo consiguieron ni Urondo –que ingirió una pastilla de cianuro para escapar a la tortura– ni su pareja, que fue llevada al D2 y permanece desaparecida desde entonces. Los restos del poeta fueron encontrados años atrás, sepultados como NN en Mendoza.
Tiempo después se pudo comprobar que Urondo no murió a causa del cianuro sino que fue asesinado a golpes en la cabeza. La patota comenzó a pegarle con ferocidad cuando descubrieron que había ingerido el veneno.
Smaha Borzuk está imputado por el homicidio de Urondo y por la desaparición de Alicia.
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