22/12/20085-Desembolso al sector pesquero de Mar del Plata
Millonario aporte para los empresarios, incertidumbre para los trabajadores
Boletín quincenal Nº 103.- Cristina Fernández de Kirchner anunció que entregará 80 millones de dólares para los empresarios pesqueros. Dijo que deben “armonizarse” los intereses entre sector público, privado y laboral; que no serían divergentes. El dinero destinado para “que los coletazos de la crisis internacional sean menos dolorosos para todos los argentinos” se volcará a los empresarios que sean capaces de mantener su planta de trabajo. ¿Pero qué pasará con los obreros de Barillari despedidos días atrás que no son reconocidos por la firma? ¿Qué pasará con el resto de los obreros que están en el mismo marco de ilegalidad?
El miércoles que la Presidenta llegó a Mar del Plata fue hasta el Hotel Provincial un grupo de fileteros despedidos. En pocos minutos, les sacaron las banderas. Dijeron que así, no iban a conseguir nada. Los funcionarios reconocen en sus discursos la dura realidad de los obreros, pero no se animan a verla cara a cara.
La expectativa había corrido con prisa el martes por la mañana. Ya se sabía que la Presidenta venía a Mar del Plata y traería un salvavidas para la actividad pesquera. Se habló de dinero y de subsidios. Pero tras el paso de Cristina Fernández de Kirchner nada quedó en concreto para el sector obrero.
“Gracias Presidenta por venir. Queremos soluciones”, agradecía y reclamaba una de las banderas que llevaron los obreros despedidos de Barillari, que en otro trapo anunciaban que habían quedado en la calle. Primero, los corrieron y sólo dejaban pasar banderas de JP Descamisados y del movimiento Evita. Luego, directamente, les sacaron las banderas a los hombres y mujeres vestidos con su tradicional traje blanco de fileteo y envase. Les quitaron su arma de lucha, mientras a su lado, flameaban los trapos de agrupaciones kirchneristas. Sólo aquellos condescendientes con el Gobierno podían manifestarse aquella tarde.
Según trascendió ayer, el propio subsecretario de Pesca de la Nación, Norberto Yauhar, ordenó que los dos barcos de la empresa Barillari que habían salido al mar, regresen de inmediato. Es que la firma, al mismo tiempo que se presentó en concurso de acreedores, continuaba pescando –porque el cupo no se le había sacado- y mandaba a procesar el pescado a otras plantas, de acuerdo a lo denunciado por los mismos trabajadores.
Satifacción empresaria
El sector empresarial pesquero destacó el apoyo del Gobierno Nacional. Así lo hizo saber el presidente del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (Cepa), Oscar Fortunato, quien finalizado el acto permaneció unos cuantos minutos atendiendo a la prensa, con la cordialidad que no lo caracteriza. Destacó que con la presencia en Mar del Plata de Cristina Fernández de Kirchner y de funcionarios de Pesca de la Nación se dio una respuesta "de jerarquía" a la crisis que afecta a la industria pesquera argentina.
"Hay que rescatar que todo el elenco que tiene que ver con el sector pesquero, está presente en Mar del plata en un momento de crisis. Es muy importante que ante un problema haya un respuesta de las autoridades, y con la jerarquía que tuvo esta respuesta", dijo Fortunato a la prensa.
"Lo importante es cómo trabajemos y cómo desarrollemos todas las medidas, porque así como estamos viviendo un shock de problemas, hay que generar un shock de soluciones", entendió.
Detalles
· “Quiero pasar, tengo una tarjeta para Cristina”, pedía, a la orilla de la escalera, un mujer cuarentona. “No se puede, es sólo para invitados”, respondió el hombre trajeado que hacía de filtro. “Ah –dijo sorprendida- pensé que era para la gente del pueblo”.
· Instantes antes del comienzo del acto que se hizo esperar por más de una hora y media, llegó al salón Florencio Aldrey Iglesias, dueño del Provincial, de la información de Mar del Plata y otra gran parte de la ciudad. No estaba sólo. Con prolijo traje para la ocasión, lo custodió Gustavo Salvá, jefe de la Policía Distrital.
· Los hombres que brindan seguridad a la Presidenta la acompañaron por todo el recorrido que dio por la Feria del Libro. Apenas dejaron que se acerque la gente a pedirle un autógrafo o una foto. Igual trato sufrieron los medios. Bueno, todos a excepción de la periodista de TV del multimedios local. Parece que hubo una orden del dueño de casa, que fue acatada sin cuestionamientos. El resto debió lidiar con empujones y malos tratos de los custodios.