24/11/20084 - ENTREVISTA A LA CORRIENTE JULIO ANTONIO MELLA
"Es un error pensar que en la universidad solo hay que trabajar con el activismo"
Boletín quincenal Nº101 - Los reacomodamientos políticos en los que se encuentran las fuerzas de izquierda se hicieron presentes también en la UBA. Hace pocas semanas, la izquierda independiente daba un batacazo en las principales facultades, alzándose con dos Centros de Estudiantes, en Ciencias Sociales y Exactas, hasta hace poco bastiones de la izquierda partidaria.
La Corriente Julio Antonio Mella nació en 2006 y tomó su nombre del destacado dirigente estudiantil cubano. Con presencia en siete facultades de la Universiad de Buenos Aires, a través de las agrupaciones SOS (Ciencias Económicas), Contrahegemonía (Ciencias Sociales), Colectivo de Izquierda (Filosofía y Letras), In Dubio (Derecho), La Mella (Exactas), La Grieta (FADU), Palabras Necias (Psicología) y en el Ciclo Básico Común con la agrupación "Tabla Raza".
Itai Hagman, integrante de la agrupación "S.O.S.", destacó que reivindican la lucha dada por los estudiantes a principios de esta década, en la medida que "que fue la recuperación de los Centros de Estudiantes y de la Federación Universitaria local, que hasta el 2001 estaba en manos de la Franja Morada". Sin embargo, remarcó que también hacen "un balance crítico de lo que fueron y lo que son esas conducciones".
"Reconocemos como positiva y necesaria esa lucha, vemos muchas limitaciones en la política que se llevaba desde esos mismos lugares para la reconstrucción del movimiento estudiantil. Desde ya que somos igual de críticos de las agrupaciones independientes que tuvieron sus virtudes y limitaciones, y que en general se unían más por espanto que por tener un proyecto político propio", puntualizó Hagman, estudiante de Economía.
A la hora de explicar el carácter de la Corriente, el militante estudiantil sostuvo que "La Mella promueve una identidad intermedia entre esas dos experiencias, es decir, poder armar agrupaciones independientes con capacidad de tomar decisiones propias, pero al mismo tiempo ir perfilando definiciones políticas, un proyecto de izquierda".
Por su parte Germán Feldman, quien a partir de este mes será el nuevo presidente del Centro de Estudiante de la facultad de Ciencias Sociales (CECSO), explicó que La Mella "no es un frente de agrupaciones que hacen su laburo por su cuenta, sino que es una Corriente que tiene lineamientos, política común en las diferentes facultades, que debate las medidas que toman todas las agrupaciones, etcétera".
"La Mella es un enriquecimiento colectivo mucho más interesante que una coordinación. Cada agrupación tiene un cierto grado de autonomía en las decisiones políticas que se toman. Y tenemos una instancia de coordinación propia como agrupación, pero después como Corriente tenemos una instancia de funcionamiento cotidiano en la que participan compañeros de todas las agrupaciones", detalló el flamante presidente del CECSO.
Sin lugar a dudas una de las cuentas pendientes en el campo universitario, es el tema de la falta de participación del estudiantado. En los principales momentos históricos de nuestro país se han hecho presentes los estudiantes, con diferentes niveles fuerza, situación que no se repitió en los últimos años. Al respecto, Juan Pedro Denaday, del Colectivo de Izquierda de la Facultad de Filosofía y Letras, dijo que "el tema de la participación tiene relación con como se desarrollaron y quienes condujeron los centros".
"Es importante no subestimar al movimiento estudiantil, en el sentido de no considerarlo como un espacio de intervención utilitaria para proyectar a otros sectores sociales, aunque es una relación que debe existir. Vimos en los últimos tiempos una situación de intervención de ciertos sectores de izquierda sobre el activo de los estudiantes que generó una desvinculación de éstos de la mayoría del estudiantado", agregó Denaday, estudiante de Historia.
Por su parte Feldman, que cursa la carrera de Sociología, afirmó que no están debatiendo solo con una expresión práctica de los activistas estudiantiles, sino con todos. "Reivindicamos los avances colectivos y creemos que eso debe plasmarse en los ámbitos de bases, como las asambleas, comisiones de trabajo, etc. Partimos de una concepción teórico-política distinta. No venimos a irrumpir a la Universidad, ni para reclutar militantes, ni para apropiarnos de los procesos de lucha para una organización en particular, sino que creemos en el proyecto que encarnamos. El movimiento estudiantil tiene las particularidades, por las características de los sujetos sociales que lo componen, de un movimiento de lucha", abundó.
En este sentido, para Hagman "el problema de la participación tiene fundamentalmente con una práctica política". El referente estudiantil remarcó que consideran una "línea equivocada", a aquella que supone que "en la Universidad sólo hay que trabajar con el activismo porque es un lugar donde, a lo sumo, se sacaran un par de cuadros para mandar a otro lado".
"Esta práctica política se ha instalado en los Centros, los cuales muchas veces promueven espacios de participación que terminan neutralizados por expresiones políticas que los arruinan por no tener la capacidad de dialogar con el conjunto de los estudiantes y que lógicamente se acercan a participar no por una cantidad de definiciones, sino producto de las preocupaciones por lo que pasa en la Facultad. Desde ya que todo esto está contenido en un marco en la que la Universidad sufre de la misma desmovilización que el resto de la sociedad. Hoy los que participan son una minoría, el problema es que política nos damos para esto, si lo ves como un problema o si lo ves como algo normal", explicó Hagman.
Consultados sobre la relación que tiene, o que debería tener el movimiento estudiantil, con otros sectores sociales afirmaron que "todavía es un desafío" que tienen por delante. "La realidad es que hoy tenemos nuestras energías concentradas en la Universidad, no por concepciones que planteen que solo hay que tener desarrollo acá, sino todo lo contrario. Tenemos la intención de generar una vinculación muy fuerte desde el movimiento estudiantil con lo que son las expresiones sociales y las organizaciones del campo popular. Tampoco queremos reproducir la lógica del armado de espacios fuera de Universidad, más bien esperamos vincularnos con las experiencias que existen ya, que son muchas y diversas, más que inventar un espacio de La Mella en lo territorial, de La Mella en lo sindical, etc", remarcó Hagman.
Uno de los vectores que atravesó los últimos años al movimiento estudiantil fue la lucha por la democratización de la Universidad. La génesis de esta Corriente se haya en medio de este conflicto en el año 2006. Así lo definió Hagman: "El problema de la lucha por mayor democracia trasciende incluso la mera composición de los órganos de gobierno, la representación de los claustros y demás, sino que tiene que ver hoy volver atrás todo lo que tres décadas de privatización de la UBA. A pesar de esto, hoy no es un reclamo de las bases del movimiento estudiantil, porque en general es visto como muy superestructural y abstracto para el conjunto de los estudiantes pero es central en la vida política universitaria".
Para Feldman "la democratización no se puede plantear solamente como una cuestión de números, no se puede plantear en función de si van a ser 5, 10 o 15 los estudiantes en la representación, sino en el debate sobre cual es el modelo educativo. Al fin y al cabo la reforma del 1918 partía de este plano, más allá de cómo la han interpretado los diferentes espacios políticos."
Sobre los desafío que tiene por delante, todos acuerdan en que dependerá de los niveles de organización se logre. "El año que viene van a estar las luchas concretas que va a tener la Universidad, que tiene que ver con el principal problema que es presupuestario, y donde nosotros evaluamos que se va a venir una lucha muy fuerte alrededor de este eje. Al ser reclamos muy legítimos, estamos definiendo las estrategias para masificar estas luchas y sobre el cual habrá que hacer un trabajo fuerte de comunicación y de organización", adelantó el presidente del CECSO.
En ese sentido, Denaday sintetizó las posiciones de todas las agrupaciones que conforman la Corriente, afirmando que "para pelear contra actores poderosos, como puede ser el gobierno nacional o el de Macri, tiene que haber Centros de Estudiantes y organismo gremiales que tengan fuerza".
Para Denaday, la fuerza que tengan los estudiantes se vincula a otra cuestión que no pueden prometer, es decir "Centros de Estudiantes diciendo que se va a resolver mágicamente esto o aquello", ya que "sería una irresponsabilidad decir que va a pasar esto seguro".
"Asumimos el desafío político de cumplir con lo que intuimos o creemos en base a la experiencia transitada como La Mella, que sale a partir de las convicciones de un conjunto de estudiantes que reclaman espacios de participación, donde su voz tenga un peso legítimo", remató el estudiante.