14/10/20084- HACIA LAS INTERNAS ´08, LEGISLATIVAS ´09 Y NACIONALES ´11
PJ quilmeño: con el mercado interno de pases abierto y a los saltos
Boletín quincenal Nº 98 - Conocido es el paso que llevó a Aníbal Fernández desde el duhaldismo de mesa chica a vocero de las primeras líneas del kirchnerismo. Su delfín quilmeño eligió el camino inverso: solo diez meses más tarde de haber sido candidato pingüino ya juega en el equipo del cabezón. El actual intendente, Francisco Gutiérrez acusa por lo bajo a los Kirchner de no darle fondos y aparece en el acto lanzamiento de Mario Das Neves en carrera presidencial. Federico Scarabino, otro ex intendente y actual senador por el kirchnerismo, arma el “Peronismo PRO”. Hasta a los sesudos intelectuales de Carta Abierta les costaría explicar donde esta lo nuevo y cuando termina lo viejo tanto en Quilmes como en buena parte del conurbano bonarense.
La historia del peronismo actual en Quilmes reúne a los 5 intendentes que el justicialismo aportó desde 1983 a la fecha. Francisco Gutierrez ganó la intendencia hace 10 meses. Llegó sorpresivamente al poder sin tener gran trayectoria en la burocracia partidaria y con el apoyo de un sector de la UOM y otro de la fuerte iglesia local. Se había lanzado como candidato alentado por el ex gobernador bonaerense Felipe Solá y el secretario de la presidencia – de Nestór y Cristina - Oscar Parrilli, soñando competir con boleta del Frente Para la Victoria. Durante la campaña, Kirchner consintió el deseo de Aníbal Fernández y le negó “colectora oficial” al metalúrgico, quien negandose a la negación, compitió con lista del Polo Social, manteniendo la candidatura nacional de Cristina Kirchner arriba de su nombre.
La semana pasada y como previa del acto del 17 de octubre en Entre Ríos, Néstor convocó a Gutiérrez junto a otros intendentes de la tercera sección electoral. Resbaladizo, el barba, que critica la “falta de apoyo” (ATN) de nación a su gobierno, asistió también al acto lanzamiento en capital de Mario Das Neves, el gobernador de Chubut que quiere ser presidente jugando al kirchnerismo crítico con el apoyo del Rugbier Agustín Pichot y del ex baterista de Soda Stereo Charly Alberti. A falta de estructura propia, el “Barba” apeló a una alianza con Eduardo Camaño, quien armó los primeros puestos de la lista de concejales y aportó los votos de los concejales de UNA (que a nivel nacional llevó a Lavagna como candidato en 2007). Pragmatico a la hora de la alianzas en el concejo deliberante, Gutierrez trabó acuerdos con el PRO y la Coalición Cívica. Entre los apoyos actuales del barba esta el diputado Daniel Gurzi, quien fue funcionario de el gobierno local de Aníbal Fernández y estuvo implicado en la causa de contratos por cobro de impuestos, por la cual el actual ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos estuvo prófugo siendo intendente.
A falta de estructura propia, el “Barba” apeló a una alianza con Eduardo Camaño, basada en el enfrentamientos comunes con Aníbal Fernández. Fue el Duhaldista quien armó los primeros puestos de la lista de concejales. Camaño propuso al actual jefe de la legislatura quilmeña a Jorge Molina. Además de padre de un joven cocinero mediático, es amigo de Carlos Menem, quien vivió en Quilmes décadas antes de ser presidente. Molina, Menem y Ramón Hernández eran por aquellos años un trío inseparable.
Eduardo Camaño dejó la intendencia en 1997 y pasó a descollar como un aceitado operador parlamentario en épocas menemistas de privatizaciones y grandes negociados. Fue presidente del Senado. Con la deslace menemista, fue operador del duhaldismo. En las últimas elecciones presidenciales fue jefe de campaña de Roberto, Lavagna (ex ministro de Economía de Eduardo Duhalde y de Néstor Kirchner) que compitió en alianza con la UCR. Camaño le aportó sus viejas relaciones del parlamento con los radicales, que siempre lo tuvieron por “generoso” de la vieja época. Dicho esta, en Quilmes apoya a Gutiérrez y es un ninguneado histórico del kirchnerismo, uno de los pocos.
Durante los últimos años, Camaño se refugió en el General junto a Carlos Sarghini y Juan José Álvarez. Este último es el principal responsable de que Federico Scarabino, otro ex intendente quilmeño y actual senador provincial por el Frente Para la Victoria, analice probar nuevos rumbos. Su nombre aparece sorpresivamente como puntal del “Peronismo PRO” en Quilmes, buscando la confluencia a nivel nacional de Mauricio Macri y Eduardo Duhalde. Scarabino fue “renovador” con Cafiero en los ´80, hasta que le ganó la interna Menem, entonces fue menemista. Luego Duhaldista, llegando a integrar el gabinete provincial de Carlos Ruckauf. Ahora saltaría del aclamado “proyecto nacional y popular” de los pinguinos a la derecha empresaria, democrática y por supuesto peronista en 2009, toda una trayectoria al lado de los ganadores.
Otro supuestamente “enojado” con los “K” es Sergio Villordo. La pasada semana, el ex “chofer” de Aníbal confirmó sorpresivamente su pase al inverosímil Movimiento Productivista Argentino con el que Eduardo Duhalde busca volver para salvar al país. Villordo perdió su reelección en Quilmes a manos de Gutierrez, corriendo con el caballo del comisario y con el comisario en su mejor momento. El gobierno nacional de Néstor Kirchner, dulce y en disputa con Duhalde, le bajaba al “chino” grandes sumas para las obras publicas tan caras a la ortodoxia PJ (plazas, semáforos, salitas que quedan luego vacías, plata para la campaña, ese tipo de cosas). Ahora corre para Duhalde, asegura que por decisión propia, algunos sospechan que Aníbal le dio permiso.
La historia del otro intendente de este período demócratico en Quilmes, es más conocida: tras algunas tareas menos rutilantes manejando las cuentas de los bloques parlamentarios del PJ , Aníbal Fernández llegó a ser candidato a intendente por un acuerdo entre Ángel Abasto, líder quilmeño de una corriente de la más pura ortodoxia peronista, y Eduardo Duhalde, quien sorprendía en la provincia haciendo campaña interna para presidente por el riojano Carlos Menem en contra de Antonio Cafiero y su “renovación” en las internas. Duhalde fue quien más tarde convirtió su preocupación en acción logrando que Fernández salga sobreseído tras estar prófugo de la justicia, en un asunto nunca debidamente aclarado.
Hasta el momento, los candidatos del ministro para las internas del PJ en Quilmes son dos: José Luis “Yiyo” Fiezzi (quien durante el conflicto agrario alquiló todas las carpas kirchneristas de Plaza Congreso, cada una según explicó a 8 mil pesos, es amigo de Rudy Igor Ulloa - el ex “chofer” de Néstor Kirchner y actual “empresario” de medios - y proviene de la corriente conducida por el ex carapintada Aldo Rico) y Andrés Meiszner (director del RENAR, hijo del abogado de la Cervecería, dirigente máximo del Club Quilmes e histórico segundo de Julio Grondona en la Asociación del Futbol Argentino).
Ante el mínimo riesgo de una nueva derrota que sería estruendo, la estrategia de Fernández, actual titular del PJ ditrital, es impugnar a Gutiérrez como candidato del partido, ya que no cuenta con los años suficientes de afiliación. La batalla en Quilmes seguramente continuará, donde, como en casi todo el conurbano, de nueva política nunca hubo mucho y en el que, más allá de los nombres, todo sigue casi igual, como siempre.