02/06/20085 -ENTREVISTA A EDUARDO MACALUSE
"El kirchnerismo ni siquiera agota el tema derechos humanos"
Boletín quincenal N° 89 - Con la presentación de un nuevo espacio político denominado SI (Solidaridad e Igualdad) como excusa dialogamos con el diputado Eduardo Macaluse. La debilidad de los proyectos progresistas por fuera del peronismo, el conflicto agrario y su lectura política post diciembre del 2001, estuvieron entre los puntos desarrollados.
- ¿Quienes componen este nuevo espacio político?
Lo componemos dirigentes políticos, diputados nacionales y legisladores provinciales de varias provincias del país. La idea es un espacio nacional, federal y democrático, en función de un proyecto que defienda algunas consignas centrales: la distribución de la riqueza y el ingreso, que es el principal problema, y la otra cuestión es la calidad institucional. Es un espacio abierto para compartir con quienes coincidan en las propuestas, lo que primero que charlamos es sobre propuestas y no juntarse de dirigentes a dirigentes.
- ¿En qué aspectos aspiran a diferenciarse de otros proyectos de centro izquierda o progresistas de los últimos años, como el Frepaso, la Alianza o el propio ARI?
La idea es tener paciencia para construir espacios. Esos se diluyeron por la desesperación por tener más espacios institucionales y de poder, que otros objetivos. Se establecieron coaliciones que iban en contra de los objetivos iniciales y muchas veces se daba una fuerte dependencia de un liderazgo único. En el caso de la Alianza se puede ver: unirse de cualquier modo con cualquier grupo puede llevar a ganar elección pero no a tener un buen gobierno o cumplir las metas que se plantearon al principio. Cuando se amplía demasiado la base de sustentación, las propuestas que se hacen terminan siendo contradictorias entre sí
- El kirchnerismo ha logrado aglutinar en su espacio políticas expresiones progresistas o de centro izquierda. Cuáles cree que son las causas de este fenómeno?
Nosotros no vemos que se hayan sumado grupos de izquierda. El gobierno tiene un discurso progre pero contradictorio con las medidas que se toman. El tema derechos humanos es un punto de la agenda progresista o de centro izquierda pero el kirchnerismo ni siquiera agota el tema derechos humanos. Una cosa es que algunos grupos apoyen determinadas políticas del gobierno. Ahora, si adhieren incondicionalmente a un gobierno que subsidia a las petroleras, a las mineras y tiene políticas de saqueo, la verdad es que no son de izquierda.
- ¿Cuál es su posición sobe el conflicto del campo?
Es un tema complejo para responderlo rápidamente. En principio, vemos que el gobierno cometió errores que llevaron a la unificación en el paro de sectores que tienen intereses antagónicos, tal es el caso de la Sociedad Rural con la Federación Agraria. Nosotros estamos con los pequeños productores, hicimos proyectos para favorecerlos y creemos que es necesario hacer una distinción entre las diversas entidades agropecuarias. De hecho, estamos de acuerdo con las retenciones y en desacuerdo con el uso que tiene el gobierno de ellas. Creemos que deben ser para quien pueda pagarlas y exceptuar de ellas a los pequeños productores. En general, acordamos con la posición de la Federación Agraria.
Ahora bien, la Federación Agraria, como entidad que representa a los pequeños y medianos productores, apoyó un lockout patronal, que incluía a los sectores más concentrados del campo y cuyas ganancias son las más altas del país en los últimos años…
Nosotros consideramos que las decisiones deben tomarse de forma democrática, por lo que respetamos las posiciones de la Federación Agraria en relación al paro. Fue una decisión de las asambleas que integran la FAA apoyar el paro, por lo que respetamos el mecanismo que se da cada organización para determinar su accionar. Esto no significa que lo compartamos totalmente, por eso no participamos en el acto en Rosario.
- Mirando hacia atras y desde su perspectiva ¿Qué balance hace del proceso de 2001?
Es una cuestión compleja. Por un lado estaba el hartazgo de la gente respecto de la dirigencia política que traiciona las expectativas que había generado, el otro es un proceso de individualismo muy fuerte que genera fragmentación, por otro lado estuvieron los intereses económicos que colaboraron para desestabilizar al gobierno. Yo creo que la decisión de la gente de hacerse respetar fue lo más valioso de ese momento. Es un fenómeno que se dio de forma espontánea, dispersa, y con pocas perspectivas de continuidad, son esos procesos que se dan de forma esporádica.
- De ese proceso surgieron o se consolidaron experiencias de fábricas recuperadas, movimientos de trabajadores desocupados, nuevas expresión organizativas y políticas de lucha, ¿Qué relación tienen ustedes con estas organizaciones?
Nosotros hemos acompañado proyectos de expropiación y acompañado a este tipo de expresiones. La idea es acompañarlos, ayudar a que crezcan y se desarrollen. Pero nosotros no queremos ni buscamos subordinar estos movimientos a la construcción partidaria. Los tiempos de estos movimientos no siempre son los tiempos políticos y hay que respetar la autonomía que tienen. El diálogo está vigente y nosotros estamos a disposición de lo que se necesite.