25/02/20087- AY PATRIA MIA... NO ME DES UN PRESIDENTE COMO ALAN GARCÍA
El gobierno peruano asesina campesinos y acusa a las organizaciones por las muertes
Boletín quincenal Nº 81 - Por lo menos cuatro manifestantes asesinados, decenas de heridos -varios graves- y 200 detenidos fue el saldo de la represión ordenada por el presidente de Perú, Alan García, ante el paro nacional agrario por tiempo indeterminado que las organizaciones campesinas habían iniciado en contra del TLC, en defensa del agua y la tierra. La medida fue suspendida y se mantiene latente una negociación con el gobierno, que culpó a los organizadores de la protesta por las muertes. En Cusco, la población paralizó la ciudad en defensa el patrimonio histórico. Algunos, ya auguran para el primer mandatario peruano un final parecido al de Gonzalo "Goni" Sánchez de Lozada, presidente de la vecina Bolivia que tuvo que refugiarse en Washington ante la furia de las masas.
Ante la protesta generalizada, los gobernantes del APRA prefieren echarle la culpa a "agitadores extremistas del terrorismo ultraizquierdista", al Partido Nacionalista de Ollanta Humala y al "chavismo". De la misma manera se comportan ante otros reclamos que recorren el país incaico, como la de los maestros que se oponen a exámenes compulsivos y salarios miserables, o los pobladores de la zona amazónica, que defienden la selva ante el saqueo de las multinacionales.
Este miércoles 27, el ministro del Interior Luis Alva Castro deberá explicar ante el Congreso porqué las fuerzas del orden a su cargo acribillaron a campesinos desarmados, mientras que los sindicatos repudiarán en Lima la represión. Los cusqueños deciden nuevas medidas y en el campo definen cómo sigue la lucha.
La lucha de los campesinos por tierra y agua.
El paro agrario fue convocado por las organizaciones sociales del campo en demanda de cambios en la política agraria; protección frente al Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos; contra la privatización del agua; por el saneamiento de deudas y la suspensión de los remates de tierras; en reclamo de precios más bajos en fertilizantes e insumos; por un precio justo de la leche; y en rechazo a la criminalización de la protesta social. El pliego de demandas fue acordado por la Confederación Nacional Agraria (CNA), la Junta Nacional de Usuarios de los Distritos de Riego del Perú (JNUDRP), la Confederación Campesina del Peru (CCP), la Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería (CONACAMI), las Rondas Campesinas, el Frente Ganadero del Perú, organizaciones indígenas y gremios agrarios.
Al comenzar el paro, el gobierno minimizó la protesta, pero decretó el Estado de Emergencia y envió al ejército en conjunto con la policía a despejar las rutas cortadas. En el primer día de la huelga, en Barranca, al norte de la capital, las fuerzas de seguridad mataron a un campesino que no fue identificado. Al día siguiente, en Arequipa, asesinaron al trabajador rural José Roca Rojas. Y en uno de los epicentros de la protesta, en el distrito de Quinua, departamento de Ayacucho, liquidaron por la espalda al agricultor papero Emiliano García y al campesino maicero Rubén Pariona. Algunas versiones hablaban de cinco muertos. “Dispararon a quemarropa contra los campesinos”, denunciaron voceros del Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho (FDPA), que el miércoles marchó por las calles de esa ciudad para repudiar las muertes. Se produjeron nuevos enfrentamientos que dejaron a un joven en terapia intensiva a causa de un gas lacrimógeno que le impacto en la cara.
García no dudo en reivindicar el accionar represivo, pese a las muertes. "Tenemos absoluta información que mucha gente que todavía responde a manos terroristas con intervención extranjera están detrás de todo esto. Yo creo que el derecho a la seguridad es la primera obligación del Estado... Diez mil personas, son muy pocos. Yo hablo en nombre de los 28 millones de personas de todo el Perú, y no de los agitadores...Cuando usted ve que se quiere chantajear diciendo que no dejaremos llegar los alimentos, bloqueando carreteras o amenazando con destruir vías públicas, se comete un delito gravísimo. Lo que pasa es que en el Perú nos hemos acostumbrado a convivir con eso, y ya es hora de decir basta”, se justificó.
El pueblo cusqueño defiende su patrimonio histórico
En Cusco, los campesinos que adhieren al paro agrario tienen una doble lucha. Es que participan con la Asamblea Regional de Cusco y la Federación Departamental de Trabajadores de Cusco (FDTC) en las movilizaciones en rechazo a la Ley de Inversión en Turismo, que permite a capitales extranjeros o nacionales invertir en zonas arqueológicas, como Machu Pichu. Para abril, está prevista una reunión en esta ciudad de los ministros de Turismo de los países miembros del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC). De persistir la medida, deberían buscar otra sede.
El viernes por la mañana, estudiantes que cortaban un puente fueron brutalmente reprimidos y la policía detuvo a dos universitarios y un docente, mientras que el sitio arqueológico llamado la fortaleza de Sacsayhuamán fue tomado por estudiantes de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional San Antonio Abad. Durante todo el día hubo marchas al centro histórico de la capital cusqueña. Por la noche, manifestantes y turistas, que se encontraban varados, discutieron en la plaza mayor sobre la medida. Este fin de semana, las organizaciones locales definían cómo seguir la lucha por la protección del patrimonio cultural. Nuevamente, el primer mandatario deslegitimó la protesta.
"La ciudad más universal del Perú, la ciudad más internacional del Perú no se deja atarantar por un grupo de huelguistas o de extremistas que salen a las calles a bloquearlas; finalmente son 2.000 o 3.000 personas contra una población de 400.000. ¿Quién nos garantiza que no están los Senderistas detrás de todo esto? ¿Quién nos garantiza que no hay manos extranjeras detrás de todo esto?", se preguntó el presidente, mientras el vicepresidente, Luis Giampietri, sostuvo que Humala "está haciendo subversión" al apoyar al pueblo cusqueño. El gobierno busca llevar al líder opositor a la Justicia, al igual que a los líderes de las organizaciones que convocan a las protestas.
Alan García ¿el "Goni" peruano?
El periodista José A. Coronado, en un artículo publicado en el sitio de la Confederación Campesina del Perú, realizó una comparación de la situación peruana con el octubre boliviano de 2003. "Alan García ha decidido anegar en sangre lo que considera su granja para ponerla al servicio del poder económico neoliberal; felicita a los asesinos y anuncia que así se tratará a quienes se atrevan a protestar. Cree que así puede controlar el descontento social. Su soberbia y arrogancia, cada vez tan grande como su obesidad, le impiden ver que el estallido social se extiende por toda la granja. Ayer fueron los agricultores y campesinos; hoy el Cusco y Ayacucho; mañana serán los pueblos de la selva. Después será todo el pueblo, y si García persiste en su desgobierno, bien podría convertirse en el nuevo Sánchez de Lozada, el “Goni” peruano".
Para entender mejor la situación, recomendamos estos enlaces:
Coordinadora Nacional de Radio
Revista Caretas
Junta Nacional de Usuarios de los Distritos de Riego del Perú (JNUDRP)
Confederación Campesina del Perú (CCP)
Confederación Nacional Agraria (CNA)
Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería (CONACAMI)
Rondas Campesinas
Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho
Confederación General de Trabajadores del Perú
Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación del Perú
Asociación Pro Derechos Humanos
Partido Nacionalista
Partido Comunista del Perú "Patria Roja"
Partido Comunista del Perú
Partido Socialista de los Trabajadores