quiénes somos
prensadefrente@gmail.com
A. Latina/ Internac.
Venezuela
Tucumán
Salta/ Jujuy
Sgo. del Estero
Sta. Cruz/ Chubut
Rosario/ Santa Fe
Rio Negro/ Neuquén
Mendoza
La Plata
Gran Buenos Aires sur
Gran Buenos Aires oeste
Córdoba
Chaco/ Formosa
Capital Federal
análisis político
barriales
campesinos/ originarios
comunicación popular
cultura
derechos humanos
estudiantes
género
desocupados
trabajadores
otros medios
organizaciones populares
enlazan a esta página

11/10/2007
TRAS LA CONDENA AL EX CAPELLÁN DE LA BONAERENSE
Von Wernich y la Iglesia que lo parió

Por Martín Obregón para Prensa De Frente -. El martes 9 de octubre de 2007, en La Plata, Christian Von Wernich, sacerdote de la Iglesia católica, fue condenado a la pena de reclusión perpetua. El tribunal que lo juzgó lo halló culpable de siete asesinatos, 41 secuestros y 31 casos de tortura, en el marco del genocidio que tuvo lugar durante la última dictadura militar. La jerarquía católica argentina se ha limitado a decir que la Iglesia se siente “conmovida por la participación de un sacerdote en delitos de lesa humanidad”, rehuyendo cualquier tipo de responsabilidad institucional y abonando la teoría de la “oveja descarriada”.

Sin embargo, Christian Von Wernich no es una “anomalía” dentro de la Iglesia argentina, sino más bien una consecuencia lógica de una matriz ideológica que fue llevada hasta sus últimas consecuencias.

Desde los años treinta, tiempos de restauración conservadora, la Iglesia y el Ejército forjaron una alianza inquebrantable. Instituciones de “orden” por excelencia, su máxima preocupación pasó por contener la protesta social y acabar con las ideologías de izquierda. Una manera común de concebir la nacionalidad, en la que la religión católica adquirió un lugar central, les resultó de gran utilidad para delimitar las fronteras entre un supuesto “ser nacional” y los “enemigos de la patria”.

Cuando las Fuerzas Armadas ocuparon el poder estatal el 24 de marzo de 1976, las máximas autoridades de la Iglesia católica apoyaron el golpe. Los obispos estaban convencidos de que el nuevo gobierno militar sería una barrera que pondría fin al avance de las ideologías de izquierda. Además, no eran pocos los que pensaban que el “disciplinamiento social” que los militares prometían sería fundamental para aislar y desarticular a aquellos sectores eclesiásticos que se habían vinculado activamente a las organizaciones populares y que habían experimentado un rápido crecimiento, como el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (MSTM).

Algunos de los máximos representantes de la jerarquía católica, como los obispos Tortolo y Bonamín, a la sazón jefes del Vicariato Castrense, legitimaron con argumentos teológicos el plan sistemático de exterminio pergeñado por los militares. Meses antes del golpe, en septiembre de 1975, el provicario del Ejército, monseñor Bonamín, se refería a la acción represiva que se estaba desplegando en la provincia de Tucumán afirmando que “cuando hay derramamiento de sangre hay redención”, y que “Dios está redimiendo, mediante el Ejército, a la nación argentina”. En reiteradas ocasiones estos obispos –y otros, como José Miguel Medina, de Jujuy- se refirieron a la “lucha antisubversiva” como “una guerra santa en defensa de Dios y en contra de los enemigos de la patria”.

Es importante señalar que monseñor Tortolo no era cualquier obispo: en el momento del golpe era el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y había sido colocado en ese lugar por el conjunto de los obispos reunidos en la Asamblea Plenaria del Episcopado.
La fecha en la que Tortolo accedió, mediante la elección de sus pares, al más importante cargo ejecutivo de la Iglesia argentina, resulta por demás significativa. En 1970 la dictadura militar de Onganía se encontraba herida de muerte, la sociedad argentina estaba experimentando un nuevo ciclo de luchas populares y en el seno de la Iglesia crecían y se multiplicaban las corrientes posconciliares.

¿Es posible analizar la figura de Von Wernich, como la de tantos otros capellanes denunciados por los sobrevivientes de los campos de concentración de la dictadura, sin tener en cuenta, entre otros elementos, las fuertes afinidades ideológicas y de clase que ligaban a la Iglesia y a las Fuerzas Armadas?
Los casos de participación de miembros de la Iglesia en la estructura represiva son lo suficientemente numerosos como para que la teoría de las “ovejas descarriadas” se derrumbe como un castillo de naipes. Tortolo, Bonamín y Medina, obispos todos ellos, eran frecuentes visitantes de los campos de concentración de la dictadura. Al igual que Von Wernich, otros capellanes castrenses participaron activamente en la represión. Emilio Mignone señala que los padres Mackinon y Astigueta, capellanes del Ejército y de la Fuerza Aérea en Córdoba, confesaban a los prisioneros antes de que fueran fusilados, y que el padre Gallardo, que frecuentaba a quienes estaban secuestrados en “La Perla”, llegó a manifestarle a un detenido que “sólo era pecado torturar durante más de 48 horas”. La lista no se termina allí: el padre Rubén Ala, de la orden de los salesianos, era un confidente de los servicios de inteligencia, dictaba cursos “sobre la infiltración comunista” y sostenía que el obispo Angelelli era la punta de lanza de la penetración marxista dentro de la Iglesia[1], en tanto que el padre Francisco Priorello fue denunciado por una sobreviviente del campo de concentración que funcionaba en Campo de Mayo, quién sostuvo que el capellán participó de los interrogatorios mientras la torturaban.[2]

El clero castrense, ligado orgánicamente a las Fuerzas Armadas a través del Vicariato, desempeñó un papel clave dentro de la estructura represiva montada por las Fuerzas Armadas. En primer lugar, muchos capellanes brindaron información a los servicios de inteligencia de cada una de las armas y fuerzas de seguridad. Los propios documentos internos de las Fuerzas Armadas hacían referencia a la “inestimable colaboración del clero castrense para detectar problemas de carácter subversivo en los que pudieran estar involucrados miembros del clero”. También hubo sacerdotes que fingían colaborar con los familiares de las víctimas con el objetivo de sustraer información. En “La noche de los lápices” y en “Garage Olimpo” hay dos escenas casi calcadas, donde un sacerdote oculto tras un confesionario tomaba los datos de los familiares de los desaparecidos. Un tanto estereotipadas, esas imágenes surgieron de decenas de testimonios de familiares de las víctimas, que acudían a la Iglesia en busca de ayuda y entregaban información de todo tipo. El secretario privado de monseñor Tortolo, Emilio Graselli, llegó a acumular un fichero con los datos de más de mil quinientas personas que denunciaban secuestros y desapariciones.

Un segundo aspecto tuvo que ver con la legitimación del accionar represivo. En la estructuración de un enorme dispositivo de aniquilamiento del opositor político como el que tuvo lugar en la Argentina, resultó imprescindible la producción de ciertas “imágenes del mal” que contribuyeron a reforzar la cohesión grupal de las fuerzas represivas. Los capellanes fueron clave en este sentido, al igual que al momento de reconfortar espiritualmente a quienes participaban en los secuestros y torturas: “cuando teníamos dudas, nos dirigíamos a nuestros asesores espirituales, y estos nos tranquilizaban”, sostuvo un alto oficial de la Marina de Guerra. Numerosos testimonios prueban el empeño de los capellanes al momento de encontrarle una “explicación cristiana” a los métodos utilizados, ya que “incluso en la Biblia estaba prevista la separación del yuyo del trigal”.

Los rosarios que colgaban del cuello de los torturadores, la presencia de cruces e imágenes religiosas en el interior de los campos de concentración y la continua referencia a los “enemigos de Dios y de la Patria” en los interrogatorios ponen de relieve la importancia del factor religioso en la legitimación de la metodología represiva utilizada.

Von Wernich no es una oveja descarriada, como pretende la jerarquía de la Iglesia católica, sino el subproducto -uno de los más aborrecibles- de una Iglesia que se construyó durante décadas en una matriz reaccionaria, integrista y profundamente intolerante.


[1] Mignone, Emilio, Iglesia y dictadura, Buenos Aires, Ediciones del Pensamiento Nacional, 1986, p. 32 y 33.
[2] Se trata de Iris Avellaneda. Cr. Revista La Maga, 29 de enero de 1995.

Comentarios:

Jueves 11, Octubre 2007 - 12:26 hs.
Comentario de: mel [Visitante]
Creo que la InsNtitución se apropió de la buena enseñanaza de Dios y de Jesus, en post de la comunidad, vaya a saber que dirían a estos hombres que en nombre de ello cometieron cosas terrible e inimaginables,digo yo los feligreses de la Iglesia Católica como harán el " Domingo ir a Misa y Escuchar el sermón".Con que cara no ??? Dios seguramente no quiere esta Iglesia ...que todavía disculpa a esta gente...
Jueves 11, Octubre 2007 - 18:00 hs.
Comentario de: Seba [Visitante]
La Iglesia de Dios y de Cristo, la Iglesia a la que intento pertenecer a diario, no es la de Von Wernich ni la de los varios miedosos que transaron con el poder de turno. Mi Iglesia es la de Angelelli y Romero, la de montones de santos, la que labura en la calle, en el barro, en cualquier ambiente de trabajo, la que cuida la vida y se juega a diario por un mundo mejor, más allá de cosechar o no amigos y enemigos. Por lo tanto, esta Iglesia no tiene nada que ver como institución con esta gente que no supo leer nunca el mensaje de Cristo
Jueves 11, Octubre 2007 - 19:01 hs.
Comentario de: sebastian [Visitante]
es importante tener en cuenta que hay varis Iglesias, eso es cierto. En realidad hay varios discursos, pero un solo objetivo: subyugar.
Jueves 11, Octubre 2007 - 21:28 hs.
Comentario de: german .a . k [Visitante]
kiero felicitar por la nota y me parece ke la iglesia okupa el mismo lugar ke el ejercito en la culpa por los hechos ocurridos en esa epoca , y creo ke aun se sigue utilizando a su dios y a su libro ( la biblia ) para adormecer a kienes se kieran despertar y ke aun siguen apoyando muchas de las ideologias castrenses y ke nunka estuvo ni va estar del lado del pueblo ... la iglesia apoya a los poderosos y siempre los va a apoyar por ke es una herramienta mas ... la iglesia es una basura ( pido perdon a aquellos curas u otros ke estuvieron ayudando a la personas y estuvieron de lado del pueblo pero la institucion eclesiastica y muchos de sus partisipes son culpables)
Martes 16, Octubre 2007 - 16:18 hs.
Comentario de: Andrea Montonera [Visitante]
La Iglesia a la que pertenezco es la que cada día hace la opción por los pobres,por los marginados,por los excluidos,es la que ve a Jesús en cada hermano desamparado y se embarra la sotana recorriendo las villas.No la que vive en palacios de mármol y oro, encerrada en una urna de cristal,comparte la mesa con la derecha oligarca y le da la Santa Comunión a genocidas como Videla...
Miércoles 17, Octubre 2007 - 01:36 hs.
Comentario de: marxtin [Visitante]
Siento paz por no pertenecer mas a la iglesia sino a Cristo, que no hubiese soportado a estos hijos de puta que asesinan a sus propios hermanos.
Miércoles 17, Octubre 2007 - 16:37 hs.
Comentario de: Magui [Visitante]
"Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. Y él nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, ame también a su hermano. 1 Juan 4.20 y 21 Santiago 5 Advertencia a los ricos opresores 1 Ahora escuchen, ustedes los ricos: ¡lloren a gritos por las calamidades que se les vienen encima!2 Se ha podrido su riqueza, y sus ropas están comidas por la polilla.3 Se han oxidado su oro y su plata. Ese óxido dará testimonio contra ustedes y consumirá como fuego sus cuerpos. Han amontonado riquezas, ¡y eso que estamos en los últimos tiempos!4 Oigan cómo clama contra ustedes el salario no pagado a los obreros que les trabajaron sus campos. El clamor de esos trabajadores ha llegado a oídos del Señor Todopoderoso.5 Ustedes han llevado en este mundo una vida de lujo y de placer desenfrenado. Lo que han hecho es engordar para el día de la matanza.[a]6 Han condenado y matado al justo sin que él les ofreciera resistencia. ------- 6 Hay seis cosas que el Señor aborrece, y siete que le son detestables: 17 los ojos que se enaltecen, la lengua que miente, las manos que derraman sangre inocente, 18 el corazón que hace planes perversos, los pies que corren a hacer lo malo, 19 el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos. Prov. 6.16 Son todos pasajes de la Biblia. El mensaje de Jesús fue de amor y transformación, no lo que algunos que se dicen cristianos desparramaron por el mundo. Me alegra que por fin se esté haciendo justicia con un cura cómplice, pero no metamos a todos en la misma bolsa...sobre todo a sepamos separar a esta gente de las enseñanzas de Jesús. No soy católica sino protestante,pero al caso es lo mismo. Al que cree que son todo lo mismo y descree de DIos por unirlo a la derecha y la hipocresía, lo invito a leer la Biblia. Se sorprendería mucho. Gracias por no censurar esto, aunque tal vez no esten de acuerdo.
Domingo 21, Octubre 2007 - 01:52 hs.
Comentario de: Eduardo Palacios Molina [Visitante]
V.Wernich es inocente de los cargos que se le imputan Los es tambien la Iglesia Católica y los clerigos que menciona este nota.No son inocentes los civiles que se levantaron en armas contra las instituciones armadas y le declararon la guerra a la República.Si un ejercito irregular sin uniforme ataca al Ejercito Argentino, el deber del Ejército es vencer al enemigo.Eso ocurrió en la Argentina. Aquí la Iglesia católica, ni la Judía, ni la Islámica tienen nada que ver. Se trata de Montoneros, ERP, MTP. que poraban armas bombas y municiones y todos los días. Los curas aquí no tenían nada que ver, sino los comunistas. ¿ Porque siguen mintiendo el periodismo y el gobierno? mataban gente.
Domingo 21, Octubre 2007 - 02:16 hs.
Comentario de: Eduardo Palacios Molina [Visitante]
Hace pocos días la periodista Malú Kikuchi manifestó que los medios de prensa en la Argentina no sobreviven sino se les otorga un subsidio.Clarin y su grupo, La Nación y los medios del interior en su mayor parte son subsidados por el gobierno. Para recibir el subsidio deben hablar mal de Von Wernich. Es una orden del Ministerio del Interior.En la Argentina no hay prensa libre y periodistas que puedan pensar diferente a lo que el gobierno ordena decir.140 mil millones de dolares es la deuda pública.Mas de tres veces la reserva federal que tiene el Banco Central en dólares.Por eso , sepa que en la Argentina , no hay libertad de prensa. Hay que hablar mal de von Wernich. Hablemos todos mal, no sea que nos quiten la subvención o nos quedemos sin el puesto. Hay mucha guita para cerrar bocas y para levantar calumnias.
Lunes 22, Octubre 2007 - 02:33 hs.
Comentario de: Andrea Montonera [Visitante]
Eduardo: ¿En serio estás convencido de que se habla mal de von Wernich solamente para recibir un subsidio?¿No será que a vos te pagan para proclamarlo inocente?¿Es inocente quien visita a los torturados y no se conmueve ante su lamentable situación,intercediendo por ellos?¿Es inocente quien no solamente calla las atrocidades que sabe que se cometen sino que absuelve a sus perpetradores en nombre de la Patria,de Cristo y de su Iglesia?¿Representa a la verdadera Iglesia de Cristo quien no lo ve en los hermanos que sufren,aunque sean guerrilleros,comunistas,subversivos...?Y ya que a los números reducís tu pobre análisis...compará las bajas producidas en cada bando y,si sos capaz,sacá tus propias conclusiones.
Jueves 16, Octubre 2008 - 17:44 hs.
Comentario de: Luis Mauricio Muñoz Gutiérrez [Visitante]
Desde la más radical posición maniqueísta, la Iglesia Católica Argentina, defendió el Proceso de Reorganización Nacional desde la perspectiva de la redención nacional. Esta idea fuerza se comprometía ideológicamente a absolver de antemano a quienes procurando salvar a la Argentina de los elementos apátridas, antinacionales y disolvente de la nacionalidad, se ensangrentaban las manos. Las constantes muestras de fidelidad a la Dictadura y la complacencia con quienes torturaban, secuestraban y asesinaban a opositores, la marcaron de manera rotunda. Esa "posición" era lógica en el marco de alianza entre ella, las Fuerzas Armadas y la Oligarquía agro exportadora; la que a su vez prohijaba una mesocracia conservadora y arribista. En el Jordán bautismal del Proceso la Iglesia puso más que confesores al servicio de la muerte, puso su "fe" en una causa ominosa que redentora no tuvo nada y de criminal, mucho.
Domingo 07, Diciembre 2008 - 02:13 hs.
Comentario de: carlos [Visitante]
los mismos que se desgarran las vestiduras ante la sola mención del aborto,(excomulgaron a legisladores uruguayos por despenalizar el aborto), daban animo a quienes tiraban seres humanos al mar. despues dicen que son hombres y no son la institución.


Completá y presioná "Publicar":


Obligatorio (puede ser un apodo)

Obligatorio. Tu mail no aparecerá publicado, sólo lo utilizaremos para comunicarte las repercusiones de tu comentario.

 
Guarda en la PC tu nombre y email para un próximo comentario, ¡desmarcalo si la compu no es tuya!


authimage




Post anterior: Festival Internacional de Teatro MERCOSUR en Córdoba

Siguiente post: Verónica Bogliano, abogada de la querella: un lluvioso día de justicia



Vie19/08- UAC. Juan, de la asamblea de Villa Giardino en Córdoba, da cuenta del significado de este encuentro nacional de la Unión de Asambleas Ciudadanas. AUDIO.

Radio del Sur








Campaña por la libertad

Gabriel Roser, todo sobre la Campaña por su libertad



Masacre de Avellaneda,
últimas semanas



anticumbre

Anti Cumbre de las Américas




Destacados
















Otros medios


Organizaciones populares


Enlazan a Prensa De Frente

online
ALBA TV #53: Un noticiero de colectivos y movimientos | Alba Tv

XVI Encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas en Quimilí
portada
Lucha por vivienda digna en Ledesma
portada
Brutal represión a Ledesma
portada
9 años de la Masacre de Avellaneda: Darío y Maxi, Presentes!
portada
Jornada Nacional de Lucha de trabajadores cooperativistas
portada
Termino el III Foro Nacional de Educación para el Cambio Social
portada
El Campamento del Sol
portada