12/07/2006LA ESCUELA OCUPADA DESDE HACE DOS DÍAS
Los atropellos del intendente de Quilmes a los estudiantes de arte
lunes a la noche en la EMBA

La ocupación de alumnos y docentes de la Escuela Municipal de Bellas Artes de Quilmes (EMBA) constituye el paso más rotundo de un conflicto que lleva años desarrollándose. Los ataques sufridos por la escuela vienen de los tiempos en los que el actual ministro del Interior Aníbal Fernández se desempeñaba como intendente. Su ex chofer y actual jefe comunal, Sergio Villordo, desoyó una y otra vez las voces de reclamo de la comunidad educativa, y en medio de una serie de escraches y movilizaciones, mandó a clausurar el kiosco que funciona desde hace 26 años dentro de la EMBA. El resultado: los estudiantes decidieron permanecer en el edificio, decretando la suspensión de las clases. A esta medida se sumaron la mayoría de los docentes. "Acá en Quilmes hay una banda de delincuentes, que vende todo a bajo precio y ahora quiere vender colegios", fue la canción que se volvió a escuchar desde el hall central de la escuela.
El año pasado la escuela en la que se dictan actualmente el profesorado docente, diseño gráfico, danza, música y cerámica fue trasladada de dependencia. El antiguo edificio, cuya construcción data de 1910, pese al estado de deterioro en el que lo dejaron las magras partidas presupuestarias para su mantenimiento, tiene un valor incalculable y se encuentra en el casco histórico de la ciudad. Villordo está edificando un lujoso restaurant en el que a modo de consuelo "se harán muestras artísticas".
El traslado se hizo hacia la antigua municipalidad, cuyo personal aún cunple tareas allí. El edificio no reúne ni cercanamente las condiciones para el dictado normal de las clases, una muestra fue levantada por una de estas cuadrillas sin mediar explicación. Dentro de una de las aulas funciona un cajero automático que es recargado todos los días por personal policial. Cuando los alumnos comenzaron a organizarse para reclamar, recibieron como única respuesta la modificación del estatuto y el traspaso de la escuela de la órbita provincial a la municipal, lo cual precariza la situación laboral de los docentes y los títulos de los aspirantes. Luego, se sumó un remiendo presupuestario que no alcanzo para la totalidad del personal.
El viernes 7 de junio, los estudiantes convocaron a una movilización y escracharon casas de funcionarios y políticos que responden a Villordo y los profesores que se sumaron a la protesta fueron denunciados por "abandono del lugar de trabajo". El sábado por la tarde, el Municipio se puso en acción: ordenó la clausura del kiosco de la escuela. "Se encontraron drogas y alcohol", fue la falaz versión oficial; "en la escuela reina el anarquismo", se limitó a declarar el intendente. Los alumnos entendieron esto como una provocación y el lunes declararon la toma de la escuela.
"Estamos cansados de los atropellos por parte del Municipio", comenzó diciendo un comunicado difundido por los estudiantes. "Sufrimos persecuciones a profesores y alumnos, abuso de autoridad, censura de toda índole, desaparación y destrucción de obras de arte", sostienen.
En lo concreto, la situación se mantiene de la misma manera que entonces. El Municipio sigue sin dar respuestas: ningún funcionario municipal se acercó a dialogar con los alumnos y la carta que estos entregaron en la municipalidad no fue atendida. Los estudiantes, que realizan tres asambleas diarias en las que evalúan y deciden sobre el conflicto, se encontraban hoy miércoles planeando festivales y actividades artisticas para continuar con la toma "hasta que nos devuelvan el estatuto y nuestro ámbito educativo y para que se les pague a los docentes los sueldos de 2005 que se les deben".