24/04/20061- EL CONFLICTO EN TÉLAM Y LOS RECLAMOS EN OTROS MEDIOS
Empiezan a renacer las luchas de los trabajadores de prensa
Foto: Trabajadores de Télam
Boletín quincenal Nº 38. Con la agencia estatal de noticias, Télam, como caso más caliente, los trabajadores de prensa pasaron a protagonizar en los últimos tiempos una serie de reclamos y conflictos declarados relacionados con retrasos salariales, condiciones de trabajo o abusos ostensibles de las patronales.
La situación en Télam es paradigmática, básicamente porque la patronal es el Gobierno y porque el conflicto que mantiene en paro a la mayoría del personal, periodístico y administrativo, se originó en la ofensiva político-editorial que desató desde que fue designado como titular de la empresa Martín Granovsky, un periodista ligado a la imagen “progre” de Página 12.
En rigor, Granovsky fue puesto en el cargo con la misión de disciplinar la línea editorial de la agencia, considerada demasiado independiente hasta principios del año pasado por el presidente, Néstor Kirchner, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández y el secretario de Medios, Enrique Albístur. Granosvsky cumplió sin pruritos la misión, que implicaba además “limpiar” empleados de alguna jerarquía identificados con la gestión anterior. Los despidos de un administrativo y un editor periodístico son las causas más directas del conflicto actual, que los trabajadores y sus delegados pretenden trasladar a la propia Casa de Gobierno para presionar por una intervención directa de Kirchner.
Pero la situación más general del gremio de prensa responde al notable atraso en los salarios del sector, en un momento en el que la mayoría de los trabajadores formales están negociando –con límites compulsivos pactados entre el gobierno, los empresarios y la burocracia sindical- algún nivel de actualización de sus ingresos.
Foto: Trabajadores de Télam
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En prensa, el proceso de concentración de la propiedad de los medios y la imposición de formas de precarización laboral aún más amplias que en otros rubros, generó desde hace casi dos décadas una creciente pérdida de poder relativo de los trabajadores para luchar por sus reivindicaciones.
Ahora, el nivel salarial del sector es relativamente de los más deprimidos de los últimos tiempos, y mucho peor todavía para los miles de contratados u obligados a aceptar relaciones laborales en negro. Por eso, empiezan a multiplicarse los reclamos y las situaciones de pre conflicto, como sucede en Crónica TV, en la agencia Noticias Argentinas, en El Día de La Plata o en la Editorial Perfil.
En el Diario Popular, del mismo dueño que NA y El Día, se plantea nuevamente un conflicto salarial, luego de que el año pasado los reclamos hayan sido acallados con amenazas de despidos. La delegada de la comisión interna, Norma Giménez dijo a
Prensa de Frente que "este año volveremos a salir por la recomposición salarial y para plantear que no queremos ningún despido". Recientemente, el abogado de la empresa habló de "retiros voluntarios", antesala de posibles pérdidas de fuentes de trabajo.
La realidad no hará sino poner a prueba la actitud de un gremio, la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires, integrado a la CTA, muy cuestionado desde hace tiempo en los lugares de trabajo por su resistencia a unificar y endurecer la acción para mejorar la situación de los trabajadores.