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trabajadoresPrácticas salvajes y sinietras
El incendio de un taller textil el pasado jueves 30 de marzo en Caballito, donde murieron seis personas, cuatro de ellas menores, se convirtió en el criminal ejemplo de una situación de hiperexplotación que se repite en distintas partes de la ciudad y buena parte del país. Tanto desde el gobierno nacional, en la voz del ministro del Interior Aníbal Fernández -responsable directo de la policía cómplice que, por corrupción, permite que estos antros de esclavismo funcionen- , como desde el gobierno porteño responsable de la falta de control -¿cuántas tragedias deberán repetirse?- insistieron en castigar la actitud de los empresarios “inescrupulosos” deslindando así responsabilidades estatales activas por las que en nuestro país la mitad de los trabajadores sufren situaciones laborales precarias. Mientras tanto, como muchas de las víctimas mortales son ciudadanos oriundos de los países limítrofes y en algunos casos indocumentados, los grandes medios de comunicación le dedican al tema menos espacio que a los partidos de futbol del domingo.
Cerca de 3 mil costureros, en su mayoría indocumentados de origen boliviano, trabajan en condiciones de hiperexplotación en los más de 400 talleres ilegales que siguen funcionando en los barrios de Mataderos, Liniers, Bajo Flores, Floresta, Caballito, Paternal, Villa Crespo y Once. En la gran mayoría de los casos, los trabajadores viven y duermen junto a sus familias en el lugar donde trabajan en condiciones de máxima explotación. Sus hijos son encerrados tras rejas para que no molesten durante las jornadas de producción, siendo esta una de las razones por las que los menores no pudieron ser sacados a tiempo del lugar. Tal como denuncia la Unión Trabadores Costureros (UTC), las jornadas laborales son de 16 o 18 hs sin descanso. Derechos tales como salario, aguinaldo o cobertura de salud suenan a utopía en dicho contexto. El ministerio del Interior es responsable de que los trabajadores no puedan obtener el Documento Nacional de Identidad (DNI) lo cual los deja en situación de ilegalidad y amplía notablemente su debilidad respecto de los empresarios. Los comentarios para este post están cerrados.
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