13/03/20062- 30 AÑOS. "NO OLVIDAMOS. NO PERDONAMOS", SEGUNDA ENTREVISTA
Graciela Daleo: "El golpe fue contra todo el pueblo"
Boletín quincenal Nº35 - 
Con esta segunda entrega de la serie “30 años. No olvidamos, no perdonamos”,
Prensa De Frente continúa la seguidilla de informes especiales para entender el clima que desembocó en el golpe militar de Videla. Sus protagonistas, el recuerdo y el dolor se hacen carne en el relato, en cada una de las entrevistas a hombres y mujeres que forjaron una capítulo propio en la historia, la de la lucha en los ´70. Una época que para algunos fue apenas un soplo en la memoria histórica, pero para otros un década de furia y utopías cuyos sueños aún no acaban de desandarse. En esta segunda parte, entrevistamos a Graciela Daleo (*) integrante de la Juventud Peronista.
Para Vicky Daleo el golpe no se puede entender sin entender lo que pasó en el ´73, para ella “el momento de mayor acumulación del campo popular” que dió como fruto esa “primavera camporista” de tan solo 49 días tan intensos como contradictorios. El punto final a los 18 años de proscripción del peronismo junto al poder obrero parido en Córdoba del ´69 trazaban una geografía ofensiva que los sectores empresariales pro imperialistas y su brazo militar ejecutor no dejarían de tomar en cuenta. Quizás tan solo algunos de los elementos que Daleo señaló para entender la génesis del peor de los genocidios de nuestro pueblo.
¿Cómo se vivió la etapa previa al golpe?
Si yo tuviera que pensar una fecha, en qué momento los sectores dominantes en la Argentina empiezan a diseñar la dictadura del ´76, ubicaría esa fecha en el 25 de mayo del ´73.
Más allá de que es una fecha simbólica, ¿pero por qué pienso siempre en esa misma fecha? Porque me parece que en ese 25 de mayo se condensaba en los hechos el gran avance del campo popular en la Argentina en aquellos años. La resistencia peronista, otras expresiones populares como el sindicalismo combativo, las luchas más importantes de las masas, el Cordobazo, el Rosariazo, todos los “azos” de la época. El surgimiento de las organizaciones armadas, la campaña del “Lucha y Vuelve”, toda esa gran experiencia, acumulación de lucha y organización popular. También se daba en el sacrificio personal, en todos los compañeros caídos, los compañeros que llenaban las cárceles, de tantos compañeros muertos, es por poner uno de los cientos de hechos que protagonizó la lucha popular y la represión del estado. Y el 22 de agosto, ese hecho tan importante de resistencia como fue la fuga del Penal de Rawson y la masacre, la ejecución de 16 compañeros una semana después.
Pero me parece que todo eso, cuando se llega al 11 de marzo, con las elecciones y la asunción de Cámpora el 25 de mayo, de alguna manera es expresión de lo que nuestro pueblo pudo ir construyendo a lo largo de todos esos años, a partir de haber sido desalojado el gobierno constitucional de Perón en el año ´55.
Parece que ese escenario del 25 de mayo, metería como unos cuantos ingredientes. Uno de los ingredientes es la masividad que tuvo la movilización a plaza de Mayo. Que siguió desde la plaza con sus retratos, con sus carteles, con sus retratos de los compañeros caídos asesinados, con la aparición de los carteles que claramente reivindicaban la lucha de las organizaciones revolucionarias armadas, organizaciones políticas y sociales, me parece que es una cuestión a tener en cuenta.
Otra de las cuestiones a tener en cuenta de ese día, es que no solamente los milicos no pudieron hacer su tradicional desfile de las asunciones y del 25 de mayo, sino que ese batallón de marinos, casualmente de la Escuela de Mecánicos de la Armada, que estaban apostados en Paseo Colón frente a la Casa de Gobierno se vieron obligados a retroceder hasta el repudio popular. Por las miles de personas que se concentraron en esa zona o que de mil maneras expresaban el repudio a la dictadura y de alguna manera cantábamos esa consigna de “Se van, se van/ y nunca volverán”.
Y a eso le agregaría otro ingrediente más concretamente, que es el escenario de la asunción de Cámpora que tenía como garantes a dos personas como Allende y Dorticós.
Vos contabas que en la plaza cantaban “Se van, se van/ y nunca volverán”, pero el golpismo no se había ido a dormir la siesta...
No, de hecho yo le decía a los compañeros con los que estaba, que bueno, nosotros sabemos que van a volver solo que nos encuentre mejor preparados. Esa era la idea, pero es otra cuestión. Ahora lo que yo estaba tratando de describirte era un escenario, como pensar en estos dos planos; nosotros como lo vivíamos y como imagino yo que lo veían los sectores militares.
Entonces el hecho de que Cámpora estuviera franqueado por Salvador Allende y por Osvaldo Dorticós, me parece que es un dato que los sectores dominantes no dejaron de tomar en cuenta. Salvador Allende era el presidente chileno, que había asumido el gobierno tres años antes producto de esa confluencia que fue la Unidad Popular, y que planteaba como objetivo el socialismo. Un socialismo que planteaba construir a partir de llegar al gobierno por vía electoral. Y por otro lado Osvaldo Dorticós, presidente cubano, presidente de un país que estaba construyendo el socialismo, un pueblo que había desplazado a Fulgencio Batista y estaba construyendo el socialismo a partir de haber llegado a las máximas instancias de poder a través de un proceso armado. Pero ambos tenían como norte, como planteo, el cuestionamiento del capitalismo y la construcción de una sociedad socialista. Y me parece que ese también es un dato para pensar que es lo que veían los sectores dominantes.
Y el ultimo elemento es lo que sucede terminado el acto de asunción, con todo lo que significó previamente el discurso de Cámpora frente a la asamblea legislativa en el Congreso. El programa que planteó, qué claro! ahora cuando lo leo me parece maravilloso y en ese momento me parecía que era demasiado reformista y que tenía que haber ido mucho más allá. Pero bueno, una vez pasada toda esta parte de ese día, que yo recuerdo como de los más felices de mi vida, marchamos hacia Devoto y ahí se produjo otro acontecimiento tremendamente singular, que uno podría decir que debe ser una de las pocas veces que un gobierno cumplía una promesa electoral.
Una de las consignas de la campaña y de todo ese tiempo previo había sido, “Ni un solo día de gobierno popular con presos políticos”. Había datos de que había negociaciones febriles, la cana, el servicio penitenciario. Afuera se paseaban en los altos muros con las armas aprestadas pero de hecho en un momento la cárcel de Devoto se abrió y los presos empezaron a salir. Es cierto que también esa noche hubo una señal, esa movilización por la libertad de los presos también tuvo su cuota de sangre. Dos compañeros fue asesinado por las fuerzas represivas que intentaban disolver o neutralizar la movilización.
Pero me parece que ese dato también es importante, un gobierno que cumplía un compromiso asumido durante la campaña electoral y ese compromiso era nada más y nada menos que dejar en libertad a los presos políticos.
Entonces creo que eso es como parte del escenario. La otra parte es lo que vos me preguntabas “si se van y nunca volverán”, yo creo que la experiencia de nuestra generación, de alguna manera me llevo a mí que tampoco tenía gran cantidad de elementos políticos, de hecho yo había dejado de militar. En el año ´70 yo dejo de militar y retomo la militancia en el año ´73, nuestra experiencia de vida nos llevaba a que los gobiernos constitucionales eran intervalos entre dos dictaduras. Es cierto que he discutido con compañeros que planteaban que nosotros, que vimos ese período solamente como un tiempo de acumulación para la construcción de la organización revolucionaria y nos valoramos ese período ´73-´76 desde la perspectiva de la etapa democrática. Como el valor de la democracia en sí.
Lo que pasa es que tenía que ver con la experiencia que había vivido nuestro pueblo, por lo tanto esa convicción que tenía de que sabemos que van a volver, no era porque valorizaba mucho o poco la etapa que se vivía. La experiencia nos demostraba que cada vez que el campo popular tenía un nivel alto de acumulación, de cuestionamiento a los poderes más concentrados, éxito en las luchas por sus reivindicaciones, siempre se venía el zarpazo por parte de los milicos o cuando la clase dominante veía que los gobiernos civiles no le garantizaban poder seguir adelante con sus objetivos.
Pero el tiempo que vino después, digamos los tres años del ´73 al ´76, años que me parece que las organizaciones populares sobre todo las de cuño peronista como era Montoneros planteó el lema o problema que tantas veces se le plantea a las organizaciones populares cuando por la vía que fuere, sobre todo cuando es una vía electoral, el gobierno que asume es un gobierno por el cual esas organizaciones pelearon para que asumieran. De hecho, la campaña del “Lucha y Vuelve” la movilizó centralmente la Tendencia Revolucionaria del Peronismo, la Juventud Peronista y Montoneros.
Hubo lucha, Perón volvió, hubo elecciones, asumió Cámpora y bueno, entonces el tema es como seguís cuando la etapa tiene un cambio tan significativo como nosotros entendíamos que significaba el fin de una dictadura gorila, el fin de la proscripción del peronismo, el retorno como decíamos de Perón y del pueblo al poder.
El 20 de junio del ´73 significó, de parte de los sectores dominantes esta vez expresados hacia la interna del peronismo hubo una respuesta o una puesta del primer día. No sé si nosotros alcanzamos a ver en toda su dimensión la masacre del 20 de junio, donde el hecho que se produce, la masacre que se produce, el asesinato de cientos de militantes y la imposibilidad de que Perón efectivamente llegara al palco a saludar a los cientos de miles de personas que se habían movilizado, tuvo un efecto real en lo simbólico muy grande que creo que nosotros no alcanzamos a dimensionar totalmente esto. Pero si de alguna manera, que trazara unas líneas de ascenso o descenso como hacen las empresas pero de la lucha política, creo que el punto máximo de acumulación de poder popular y de masas, llegaría ese 20 de junio y a partir de esa fecha, ya la curva empieza a descender.
Usted habla que hay un período importante de acumulación de fuerzas pero esto no se contrapone con el anuncio al pase a la clandestinidad de Montoneros ¿No le parece que fue apresurado ese anuncio?
Me parece que uno no puede tomar esa fecha como un hecho aislado, además esa fue una medida política que se tomó, para mi todavía hoy sí fue problemático. Digo si uno descontextualiza lo que venía pasando en el país en ese momento menos lo entiende. Por ahí pueden decir se volvieron todos locos, yo creo que fue una medida incorrecta, una decisión en términos políticos incorrecta. Lo que todavía hoy no pude destilar es que deberíamos haber hecho, por qué te digo esto, porque para septiembre del ´74 cuando se toma esa decisión política habían pasado muchas cosas desde ese 20 de junio del ´73.
Desde el discurso de Perón posterior al 20 de junio donde responsabiliza de alguna manera a las organizaciones, digamos que saca la responsabilidad de quienes estaban en el palco y tiraron para girar la responsabilidad para otro lado, a nosotros a las organizaciones revolucionarias muy de cerca. Y a eso después se le sigue situaciones políticas como la renuncia de Cámpora, ese golpe “blanco” que se produce o lo producen, no sé como llamarlo el 11 de julio de ´73 y que poco tenía que ver quienes lo impulsan con, bueno “el pueblo siempre a querido tenerlo otra vez a Perón” en la Rosada, por lo tanto “avanzaremos hacia eso”. El objetivo fue desplazar del gobierno a una figura contra Cámpora parte de un gabinete que era de lo más avanzado en ese momento. Personajes como Esteban Righi en el Ministerio del Interior planteando lo que le planteó a la cúpula de la policía federal, policía especializada en torturar y matar, etc, etc...
Esta su celebre discurso a la policía...
Exactamente! (N de R: El 4 de junio del ´73 pronuncio un discurso ante personal de la Policía Federal Argentina titulado, “El pueblo ya no es el enemigo, sino el gran protagonista”), o las políticas internacionales que se habían llevado a foros internacionales. Te diría incluso que hasta el Ministro de Economía fue un hombre como (José Berd) Gelbard (N. De R: empresario con un pasado ligado al Partido Comunista), que era visto como, bueno la Confederación General Económica, asentamiento en lo que era la producción nacional en ese momento donde sentíamos la agresión de las transnacionales.
Yo creo que iba marcando una tendencia de participación popular que parecía creciente. Los sectores populares una vez asumido el gobierno Cámpora no se fueron a su casa a sentarse a esperar a ver como era Cámpora, en resolver todos los problemas. Sino que nuestro pueblo había acumulado una experiencia y una voluntad de participar que me parece interesante. Creo que ese golpe del 11 de Julio tiene que ver con ir abortando esas señales y cosas que vienen después, incluso el hecho de que Perón ganara las elecciones y que su compañera de formula fuera Isabel Martínez de Perón también hablaba de una serie de datos de la realidad.
Ya había barrios donde se sentía la agresión de las patotas de la derecha del peronismo, de grupos parapoliciales, hubo muchas unidades básicas identificadas con la Tendencia, de los sectores revolucionarios del peronismo que sufrían la agresión de las patotas. Y se producían dos hechos institucionales muy graves, uno fue que frente al copamiento del ERP en el Cuartel de Azul, la respuesta de Perón fue la reforma al código penal, la inducción de Oscar Bidegain gobernador de la provincia de Buenos Aires identificado con la Tendencia Revolucionaria del Peronismo, que es obligado a renunciar y asume (Victorio) Calabró, vice gobernador y hombre de la Unión Obrera Metalúrgica de la derecha peronista. Reformo al código penal, renuncia de los diputados de la Juventud Peronista, en ese momento ellos no estaban dispuestos a avalar esas reformas.
Y otro dato importante que no se produce acá sino en Córdoba, el golpe de policial Navarro que desaloja a otro gobernador y vice gobernador, Ricardo Obregón Cano y Atilio López que también representaban el sector más progresista o de izquierda del peronismo. Uno histórico político, otro dirigente obrero identificado con la historia del Cordobazo.
Me parece que todos esos elementos van configurando un escenario, que al movimiento popular lo va a poniendo en un lugar muy difícil, y agregale a eso el accionar de la Triple A, todo lo que era el accionar de las patotas para policiales. En Córdoba aparece el Comando Libertadores de América, este sí integrado por militares del 3º cuerpo del ejército y civiles. Mientras que la Triple A mantenía un eje de fuerzas policiales y de seguridad y civiles.
A este sumale que muere Perón el 1º de julio de 1974, Perón más allá de las contradicciones con las organizaciones peronistas revolucionarias y de sectores del peronismo y su perfil político sobre el gobierno de Perón que se expresan el 1º de mayo de 1974. Cuando un sector importante de la militancia del peronismo revolucionaria se retira de la plaza de Mayo, en oportunidad del discurso que estaba dando Perón en el que te pone ante una situación política lo suficientemente difícil donde ya había una serie de variables políticas desde el campo popular y del campo del enemigo, para usar los mismos términos clásicos, que hacían que nosotros no acertáramos sobre la estrategia política que nos permitiera poder desarrollando política y a la vez protegerte de lo que era el accionar de la Triple A, el accionar de los servicios, de las patotas sindicales que estaban impidiendo la democratización y el derecho a las libertades.
Por eso yo creo que fue un error el pase a la clandestinidad anunciado en una conferencia de prensa, donde por otra parte tampoco estaban articuladas las medidas que permitieran proteger a lo que eran las agrupaciones políticas.
No creo que la decisión se haya tomado por una cuestión egoísta de protegerse personalmente, lo que eran los miembros del aparato, sino lo que primó creo que fue quizás una visión política que tomó una decisión equivocada con el objetivo de protegerte de lo que eran las fuerzas represivas, tanto las legales como las que operaban con aliento desde el gobierno que no estaban legalizadas por ningún decreto.
Por otra parte paralelamente que te intentabas proteger, aparte de la estructura de la organización y la militancia, no abandonar el terreno de la lucha política. Porque es cierto que aparece dual un comportamiento muy contradictorio y cuando digo duales, no hablo de una dualidad tramposa sino con la búsqueda permanente de modificar situaciones para lograr los objetivos lo mejor posible, pero eran situaciones contradictorias.
La presidenta Isabel de Perón y bueno, era un gobierno constitucional que tenía su referencia y su marco global en el peronismo y que para muchos sectores populares era un gobierno que tenía que ver con aquello por lo que vos habías peleado. Me parece que nosotros paralelamente intentamos protegernos y no abandonar el territorio de la lucha política, y esto a veces estaba en contradicción con las decisiones que tomabas hoy y con las que ibas a tomar mañana. Para resumirte, me parece que en esos tres años y en ese cambio de etapa, nosotros no tuvimos tiempo de equivocarnos con las estrategias políticas que proponíamos y rectificarlas. No es ponerme a justificar sino contar lo que era moverse en una realidad tan absolutamente compleja.
Vos decís que ahí ustedes no querían abandonar la lucha política, pero de hecho en el momento donde Montoneros pasa a la clandestinidad es donde desarrolla la mayor estrategia militarista. Hubo gente como Rodolfo Walsh que en documentos internos de la organización criticó esa estrategia militarista y el no querer desarrollar una estrategia política en sí. Entendiendo a la política como una herramienta generadora de consenso...
Claro acá esta la dificultad, yo te estoy hablando de un tiempo político muy breve. El pase a la clandestinidad es en el año ´74 y en el pase a la clandestinidad no es que nosotros abandonemos la militancia barrial, ni la militancia gremial, ni la militancia estudiantil. De hecho en septiembre-octubre del ´75 se lanza el Partido Peronista Autentico, entonces vos estas lanzando una estructura política para intervenir en las elecciones.
La política vos no la hacés con escuadra y tiralíneas. Montoneros nace como una organización clandestina, en una etapa de la más clara y absoluta clandestinidad, de persecución y proscripción de toda la escena política con la dictadura de Onganía.
Pero el movimiento peronista dentro del cual Montoneros se referenciaba tenía una dinámica política. Antes se había formado la CGT de los Argentinos, había una dinámica política donde vos desarrollabas tu accionar. Me parece que no es lo mismo a esa etapa que se abre después, donde ya Montoneros tenía una especie de fuerza política propia con un aparato militar. Y la Juventud Peronista que actuaba en los barrios, que creció enormemente en el años ´71-´72, así que vos tenías un espacio político que se referenciaba en la organización, ya no sólo en el movimiento peronista, sino que desarrollara actividad política pública.
No todos los pibes que iban a la unidad básica eran Montoneros, no todos formaban parte de la estructura que después vuelve a la clandestinidad. Digo porque desde la mirada política desde hoy es un poco más difícil. Gran parte de mi militancia, cuando empecé a militar del ´67 al ´70, vos llegabas a un barrio y no decías yo soy del Comando Camilo Torres, o sea primero ibas y decías “Ah, yo soy una vecina inquieta que le parece empezar a poner una guardería” o en ese momento, depende quien sea vos podías decir nosotros de la Juventud Peronista.
Eran formas de acción política diferente, cuando yo fui a militar a Parque Patricios yo era una militante de Juventud Peronista que hasta ese momento yo había desarrollado mi militancia en otro barrio. Cuando voy a la unidad básica me dicen vos tenés que decir tu nombre, ¿y el apellido? No, yo no conozco el apellido de ninguno de los compañeros con los que milite en Parque Patricios, ahí yo volvi a ser Graciela.
Pero seguís teniendo como un funcionamiento, por mi práctica anterior aunque yo no formaba parte de la organización, era una simple militante de la JP que además vivía en otro barrio. No necesariamente los compañeros que formaban parte de la organización sacaban el cuartel en cualquier lugar como para pensarlo después, ya después del golpe yo en el ´77 vuelvo a la militancia barrial y ahí era mucho más difícil.
Voy porque me pasan un contacto y voy a un club como una buena piba de inquietudes que conocía a fulanito y porque no vemos de organizar un campeonato de fútbol, después te ibas a jugar a las bochas con los viejitos y después te ibas al bar y ver en uno de los salones por qué no ponemos una guardería para las familias que viven en una villa muy cercana. Al director del club con el que yo charlé un montón de no sé que pavadas, jamás le dije que era una militante.
El objetivo de esto era volver a reinsertarte en determinados lugares de los sectores populares. Ahora es distinto, no tenes que ocultar tu pertenencia, podés ir a decirle a cualquier vecino “Hola soy del Frente Darío Santillán, venga mañana a la bloquera”.
¿Y el 24 de marzo como la sorprende?
Primero que no me sorprende porque estaba cantado ese golpe. Yo vivía con mis viejos pero ya hacía tiempo que no. Había una situación que cae un compañero que nos conocía con nombre y apellido y yo me tengo que levantar de la casa familiar y empiezo a andar por casas solidarias. Recuerdo el discurso de Videla de diciembre del ´75 donde le da el ultimátum de 90 días al gobierno constitucional para...para nada digamos. No era si no hacen esto el golpe se da, el golpe ya estaba decidido.
Acá yo ya pondría otra fecha, como hable del 25 de mayo como la fecha en que se empieza a planificar el golpe, yo diría que terminan de ultimar los detalles de cómo iba a ser el golpe, no cuál era el día sino cuál era el diseño represivo y que se iba a transformar en una dictadura genocida.
El perfil se venía ensayando con el Operativo Independencia, la instalación de campos de concentración en Tucumán. Porque no es casual que la cúpula militar se reúna con los empresarios todo el año ´75.
El plan que lanza Martínez de Hoz tenía características de lo que había lanzado Krieger Vasena pero que logra llevar a su confirmación casi total.
Yo me seguía moviendo con mis documentos pero vivía a los saltos y ya con un funcionamiento de medidas de seguridad, con llamados diarios, con determinadas citas en tiempos y lugares. Por lo menos en mi caso, que había salido de la militancia territorial hacía un tiempo y con grandes dificultades por la coyuntura donde estábamos de mantener discusiones políticas con compañeros. Y eso es algo que te dificulta la capacidad de caracterizar la situación, de tener información nacional, sabías que venía el golpe pero después...
¿Qué opinión tiene sobre la política en materia de derechos humanos que viene llevando adelante el gobierno de Kirchner y en especial con la reivindicación de los desaparecidos?
La primera observación que haría de la política del gobierno de Kirchner es que ha tomado alguno de los reclamo de las organizaciones del campo popular en uno de los aspectos de los derechos humanos, no en los derechos humanos. En general los DDHH incluyen una generalidad de derechos que no sólo se refieren a las violaciones en la dictadura militar.
En aspectos específicos a las violaciones a los DDHH en la dictadura militar el gobierno viene sosteniendo luchas que respondían a las organizaciones populares, ha tomado una serie de medidas correctas que ha dado respuesta a reclamos que veníamos planteando.
En la década del ´80 y ´90 hicimos un eje muy fuerte en el Juicio y Castigo, que se encontró con los topes del Punto Final, la Obediencia Debida y los indultos. Pero a pesar de eso siguieron las movilizaciones y ahora que llegamos a los 30 años recordemos lo que pasó con la multitudinaria movilización a los 20 años que tenían exigencias concretas que eran exigir la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Que culminó el 11 y el 20 de agosto cuando el parlamento votara la anulación de las leyes que trajo rápidamente sus consecuencias con la reapertura de las causas contra los genocidas.
También hay decisiones en términos simbólicos como el desalojo del predio de la Escuela de Mecánica de la Armada de presencia Naval o de presencia policial como fue el caso del Olimpo, son medidas políticas acertadas que contribuyen a la lucha por la vigencia de los derechos humanos. Otro punto importante de lo positivo es el discurso presidencial que hace una reivindicación de la militancia de los ´60 y los ´70 que da la posibilidad de remitir a un lugar de legitimación a la militancia previa a la dictadura y a aportado a la demolición de la Teoría de los Dos Demonios.
A 30 años del golpe ¿Qué lectura se puede hacer sobre esta huella imborrable que quedó en la historia argentina?
Me parece que en estos 20 años de gobiernos constituciones se ha ampliado el arco de quienes caracterizan lo que se dio a partir del 24 de marzo con mayor claridad y conciencia que en otras etapas.
Con esto combinaría varias cosas, con respecto a la Teoría de los Dos Demonios que hablamos como clave interpretativa que habla del enfrentamiento entre dos grupos y el resto de la sociedad era espectador. Con lo que fuimos caminando todos estos años sirvió para que el pueblo vaya entendiendo que el golpe genocida no fue contra los militantes revolucionarios sino contra el pueblo argentino. Que el golpe no se da para acabar con la guerrilla sino para imponer un modelo económico, político, cultural y fue corriendo a la gente de ese lugar de pasividad a un lugar de participación por sus derechos.
¿Y cual sería su reflexión hacía los nuevos militantes sociales?
Que uno de los capitales que tenemos es ponernos sobre los hombros el hacer algo, que vamos descubriendo de a poco, de a mucho, en la calle, en el compartir con otro y que no solamente es posible cambiar el país sino que sigue siendo necesario.
No cofundamos esto de posible con posibilismo, ya que va a ser posible sólo si nos ponemos a hacerlo.
(*) Graciela “Vicky” Daleo integra la Cátedra Libre de Derechos Humanos de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA) y es militante de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos.