19/06/20053- LA LUCHA CONTRA LOS NEGOCIADOS DEL GOBIERNO PORTEÑO Y LAS EMPRESAS
El rechazo activo de los vecinos de la Villa 20 de Lugano al Polo Farmacéutico
Un proyecto urbanístico de importantes magnitudes para la zona sudoeste de la ciudad de Buenos Aires está siendo combatido por vecinos de la Villa 20 de Lugano, quienes salieron de la pasividad para confrontar contra las decisiones inconsultas que el Estado, los punteros locales y las empresas toman sobre las tierras donde habitan. Un fenomenal negocio inmobiliario está siendo frenado por la movilización de las familias involucradas. Mediante asambleas y cortes de avenidas y de las vías del premetro, los vecinos lograron hacerse escuchar y romper con el terror impuesto por la mafia de la junta vecinal de la villa, adicta al actual jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra.
A fines del año pasado el proyecto del "Polo Tecnológico o Farmacéutico", que involucra tierras de los barrios de Villa Soldati y Villa Lugano, fue acordado en una reunión secreta en la Legislatura y en un audiencia "pública" en la Facultad de Derecho, de las cuales prácticamente ninguna de las familias de la villa 20 tenía conocimiento. Firmaron un acta acuerdo entre representantes del Instituto de la Vivienda de la Ciudad, del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, de la Legislatura, de Cooperala (entidad que nuclea a laboratorios farmacéuticos) y de la Coorporación Sur, junto al ex presidente de la junta vecinal de la villa, Manuel Chancalay, y al representante de la Cooperativa 25 de marzo, Victor Sahonero, quien posteriormente, debido al repudio de los vecinos, se retractó.Según el proyecto, se establecería un centro industrial a ambos lados de la Avenida Escalada en su intersección con la Avenida F. de la Cruz, límite entre V. Soldati y V. Lugano, del lado opuesto al supermercado y centro comercial y al ex parque de diversiones.La pretensión es trasladar industrias farmacéuticas a terrenos linderos a la villa. Allí hay ahora una huerta comunitaria del MTD Lugano en el Frente Popular Darío Santillán, el que con otras organizaciones sociales delbarrio juega un papel importante en la decisión de organizarse y luchar por sus fderechos de los vecinos. De acuerdo con el Código de Planeamiento Urbano, esas tierras se denominan E4, y según el proyecto "Area 1". El "Area 2" del emprendimiento está dentro de la villa. Los terrenos eran propiedad de la Policía Federal y habían pasado al Plan Nacional "Arraigo". Se trata de terrenos de la llamada U8 del código antes mencionado, que pasarían a llamarse U31, y que sin previa explicación pasarían a ser parte de la farmacéutica. Aquí pretenden instalar un denominado "Polo de Investigación, Tecnología y Equipamiento" en un lugar donde viven miles de familias desde hace más de 40 años.Los vecinos han transformado lo que era un pantano en tierras habitables. Un parte está aún ocupada por un basurero de autos de la policía. Esta área, una vez limpiada, sería destinada para oficinas de las industrias, entre otras cosas. En la parte donde no construirían nada, estarían abriendo cuatro calles que no respetarían el trazado original de las construcciones actuales: esto puede sólo querer decir una cosa: desalojos masivos de las viviendas. ¿A dónde irían a parar estos vecinos? Nadie sabe.Por otra parte, la industria farmacéutica es altamente contaminante. No existe hasta la actualidad un estudio ambiental serio que indique qué efectos generarán los residuos tóxicos generados por ésta industria en los vecinos de la zona.Los vecinos salieron a informarse, a través de asambleas y reuniones con los legisladores que han accedido a dialogar. Como manera de hacerse escuchar por la sociedad y por los gobernantes, se han realizado ya cuatro cortes totales y masivos en las arterias mencionadas.La semana pasada, un fallo de Roberto Andrés Gallardo, juez de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo y Tributario del Poder Judicial de la ciudad Autónoma de Buenos Aires, dio razón a los vecinos. El magistrado dictó una medida de no innovar en la ejecución del proyecto del "Polo Farmacéutico". Si bien la pelea contra la construcción del complejo industrial farmacéutico dio algunos frutos -como el hecho de que el proyecto no haya sido aprobado en la legislatura, además del fallo nombrado- los vecinos de la villa 20 siguen reclamando para que se abandone definitivamente la idea de instalar el Polo y para que ahora sí se haga en esos terrenos lo que se reclama hace años: viviendas, escuelas y hospitales. Exigen que sea bajo su control y no bajo control de dirigentes mafiosos. Y sobre todo, los vecinos han comenzado a luchar, a romper el silencio, para que nunca más el gobierno de la ciudad alimente matones como Chancalay, protegido de la comisaría 52, la trístemente célebre dependencia policial de donde salieron los asesinos de Camila Arjona, la adolescente embarazada fusilada por la espalda por dos efectivos descontrolados.